Comparativa por tema
Estado y CCAA: qué propone cada partido
Las propuestas de 10 partidos sobre modelo territorial, financiación autonómica, competencias para las Elecciones Autonómicas 2024 en País Vasco.
Partido Popular
El PP defendió en las autonómicas vascas de 2024 una relación más clara entre Estado y CCAA, con respeto al autogobierno pero sin privilegios fiscales ni políticos para el País Vasco. Su mensaje insistió en la igualdad entre españoles.
En materia territorial, el partido apostó por reforzar la unidad constitucional, frenar cualquier avance soberanista y preservar el marco estatutario vigente. También criticó el uso partidista de las instituciones y pidió cooperación leal con el Gobierno central.
Su propuesta combinó defensa del Concierto Económico con rechazo a nuevas cesiones que, a su juicio, rompan la equidad entre comunidades. El PP presentó esa posición como una garantía de estabilidad, seguridad jurídica y mejor encaje del País Vasco en España.
Partido Socialista Obrero Español
El PSOE defendió en las autonómicas vascas de 2024 un autogobierno fuerte dentro de la Constitución, con diálogo institucional y cooperación leal entre el Gobierno vasco y el Estado. Su oferta priorizó estabilidad, gestión y encaje territorial pactado.
En materia de Estado y CCAA, apostó por actualizar el Estatuto de Gernika en el marco legal vigente, completar competencias pendientes y reforzar la bilateralidad. También mantuvo la defensa de la solidaridad territorial y la igualdad de servicios públicos entre comunidades.
Frente a fórmulas más confrontativas, el PSOE planteó una relación con Madrid basada en acuerdos y “normalidad institucional”, sin abrir vías de ruptura ni recentralización. Su enfoque buscó consolidar el autogobierno vasco con reformas negociadas y previsibles.
Vox
VOX planteó en el País Vasco una defensa de la unidad de España y la recentralización de competencias clave, especialmente en educación, seguridad y justicia. Su discurso autonómico se centró en reducir el peso del nacionalismo y reforzar la igualdad entre españoles.
En las autonómicas de 2024, la formación defendió limitar el poder de las instituciones vascas cuando, a su juicio, sirvan para alimentar privilegios territoriales o identitarios. También insistió en una política más dura frente al separatismo y en la protección del castellano.
Su propuesta sobre Estado y CCAA parte de un modelo más centralizado: menos transferencias, más coordinación estatal y rechazo de cualquier avance hacia fórmulas confederales o bilaterales con el Gobierno vasco.
Sumar
Sumar defendió en Euskadi una reforma plurinacional del Estado, con más capacidad de decisión para las CCAA y blindaje de derechos sociales. Su enfoque combinó autogobierno, cooperación territorial y rechazo a recentralizar competencias.
En materia institucional, apostó por reforzar el autogobierno vasco, actualizar el sistema autonómico y avanzar hacia un modelo federal, con reconocimiento de la diversidad territorial y mejor coordinación entre administraciones.
También vinculó el debate territorial a la agenda social: financiación suficiente para sanidad, educación y vivienda, y una relación con el Estado basada en el diálogo y el respeto al marco estatutario y competencial.
Unidas Podemos
Unidas Podemos defendió para Euskadi un Estado plurinacional y la profundización del autogobierno, con más competencias para el País Vasco y blindaje de los servicios públicos frente a recentralizaciones. Su enfoque combinó reconocimiento nacional y mejora social.
En materia territorial, apostó por un modelo federal y por reforzar la cooperación entre instituciones, sin rupturas unilaterales. También vinculó la cuestión territorial a la agenda de derechos, financiación suficiente y protección de la diversidad lingüística y cultural.
La coalición sostuvo que el encaje vasco debe avanzar mediante diálogo y acuerdos, no por imposiciones. Frente a opciones más conservadoras, priorizó ampliar el margen de decisión de las CCAA y consolidar un Estado más descentralizado y social.
Ciudadanos
Ciudadanos (Cs) llegó a las autonómicas vascas de 2024 con un programa centrado en reforzar la unidad constitucional, la igualdad de derechos en todo el Estado y una relación más clara entre Estado y comunidades autónomas. Su planteamiento evitaba el soberanismo y defendía más coordinación institucional.
En materia territorial, Cs apostó por una España descentralizada pero leal, con competencias bien delimitadas y menos duplicidades administrativas. También defendió blindar servicios comunes esenciales y oponerse a privilegios territoriales, con un discurso especialmente firme frente al nacionalismo.
Además, el partido insistió en fortalecer la presencia del Estado donde lo consideraba insuficiente, mejorar la cooperación entre administraciones y garantizar que las CCAA actúen dentro del marco constitucional. En el País Vasco, esa línea se tradujo en una defensa de la igualdad de todos los ciudadanos sin concesiones identitarias.
Partido Nacionalista Vasco
El PNV defendió en 2024 un autogobierno vasco más amplio, con más capacidad normativa y de gestión para la CAPV, y la consolidación del Concierto Económico como eje de relación con el Estado.
También apostó por reforzar el estatus político de Euskadi mediante acuerdos bilaterales con Madrid y el traspaso de competencias pendientes, especialmente en Seguridad Social, infraestructuras y gestión pública.
Su planteamiento sobre Estado y CCAA combinó defensa de la singularidad vasca con una visión pragmática: más cooperación institucional, reconocimiento del carácter plurinacional de España y rechazo a recentralizar competencias.
EH Bildu
EH Bildu defendió en 2024 un modelo plurinacional para el Estado, con más autogobierno para Euskadi y una relación bilateral con el Estado basada en el reconocimiento nacional y el derecho a decidir. Su discurso sobre Estado y CCAA giró menos en torno a la recentralización y más en ampliar competencias y blindar el marco vasco.
En materia territorial, apostó por una actualización del Estatuto de Gernika y por un nuevo estatus político que reconozca a Euskadi como nación, junto a reformas del sistema institucional para reforzar el peso de las CCAA. También defendió la transferencia íntegra de las competencias pendientes y una financiación más favorable.
La formación situó estas propuestas dentro de una agenda de cooperación interinstitucional y de avance gradual hacia más soberanía, frente a la lógica de recentralización que impulsan PP y Vox. Su planteamiento combina autogobierno, bilateralidad y más capacidad de decisión para el País Vasco.
Partido Animalista Con el Medio Ambiente
PACMA defendía un modelo de Estado más garantista con los animales y el medio ambiente, reforzando la protección legal y la coordinación entre administraciones. En el plano autonómico, su enfoque en Euskadi era pedir más competencias efectivas para aplicar políticas de bienestar animal y conservación.
También planteaba una relación más estricta entre instituciones y actividad económica, con menos margen para prácticas que dañen a los animales o al entorno. Frente a la gestión más flexible de otras fuerzas, PACMA apostaba por endurecer normas y vigilancia, sin entrar en debates identitarios.
Se Acabó La Fiesta
Se Acabó La Fiesta (SALF) concurrió por primera vez al Parlamento Vasco con un discurso muy centrado en inmigración, orden público y crítica a las “élites”, pero su oferta sobre Estado y CCAA fue limitada y poco desarrollada. No presentó una propuesta autonómica detallada comparable a la de los partidos de implantación clásica.
En el eje territorial, SALF defendió un enfoque centralista y de recentralización práctica: menos privilegios territoriales, rechazo al modelo de cupos y mayor control del Estado sobre materias sensibles. En País Vasco, esa línea encajó con una campaña más protesta que programática, sin concreción sobre financiación, autogobierno o reformas institucionales.