Programa electoral de Se Acabó La Fiesta para las elecciones de 2026
Se Acabó La Fiesta (SALF) llega a las Elecciones Generales 2026 como una fuerza de derecha populista que busca convertir el voto de protesta en representación nacional. En una legislatura marcada por la falta de mayoría estable y por un clima electoral muy fragmentado, el partido de Alvise Pérez intentaría capitalizar el desgaste de los partidos tradicionales. Con presencia en el Parlamento Europeo desde 2024, SALF se presentará en España con un discurso duro contra la corrupción, la inseguridad y la inmigración irregular, tratando de abrir hueco entre el descontento social y el voto más desencantado.
Economía
La oferta económica de SALF se presenta como una apuesta por bajar impuestos, reducir la carga regulatoria y facilitar la actividad empresarial, con un discurso muy centrado en aliviar costes para autónomos y pequeños negocios. Su enfoque es liberal y crítico con el gasto público.
También defiende recortar burocracia y revisar organismos y ayudas que considera ineficientes, con la idea de concentrar recursos en medidas que impulsen el crecimiento y la inversión privada. En su relato, la prioridad es que el Estado estorbe menos y deje más margen al mercado.
En el plano social y tributario, su posición conocida apunta a una fiscalidad más simple y ligera, junto a una defensa de la libertad económica y de la competencia. Es un mensaje claramente orientado a votantes de derecha que buscan menos intervención pública.
¿Cómo plantea SALF su política económica para las elecciones de 2026? Con menos impuestos, menos burocracia y más libertad para emprender e invertir.
Sanidad
SALF no ha publicado un programa sanitario amplio y verificable para 2026, así que su posición conocida es más táctica que doctrinal. En sanidad, su mensaje público suele centrarse en recortes de gasto superfluo, menos burocracia y una gestión más austera del Estado.
A partir de sus posiciones generales, cabe esperar una defensa de la eficiencia, la fiscalización del gasto y una oposición a nuevas cargas administrativas para profesionales y pacientes. También sería previsible un discurso crítico con el exceso de estructura política en favor de servicios más directos y medibles.
Su enfoque probable en sanidad para 2026 se alinea con una agenda liberal-conservadora: priorizar acceso, listas de espera y rendimiento del sistema, sin grandes expansiones del aparato público.
¿Qué plantea SALF sobre sanidad para las elecciones generales de 2026? Más eficiencia, menos burocracia y control estricto del gasto, con prioridad a reducir listas de espera y mejorar la gestión sin ampliar el aparato administrativo.
Educación
Se Acabó La Fiesta no ha difundido un programa educativo amplio y cerrado, pero sus posiciones públicas apuntan a una crítica al adoctrinamiento y a la politización de la escuela. Prioriza contenidos comunes, más exigencia académica y menos carga ideológica en las aulas.
En educación, el partido suele alinearse con un discurso de defensa de la meritocracia, refuerzo de conocimientos básicos y mayor peso de la disciplina y la evaluación. También es previsible que insista en proteger a las familias frente a agendas educativas que considere ajenas.
Por su perfil, SALF probablemente apoyaría una educación más neutral, con control del gasto, mayor autonomía para centros y profesorado, y rechazo a medidas que vean como propaganda política o burocracia innecesaria.
¿Qué propone SALF para frenar el adoctrinamiento en Educación? Más neutralidad ideológica, más exigencia y menos intervención política en los contenidos escolares.
Vivienda
Se Acabó La Fiesta (SALF) ha construido su discurso sobre la vivienda desde una óptica muy crítica con la gestión pública y la regulación. En sus posiciones conocidas, prioriza bajar costes y atacar la escasez con medidas de choque, evitando enfoques intervencionistas.
Su planteamiento suele defender más oferta y menos trabas administrativas, especialmente en suelo, licencias y construcción. También insiste en combatir la ocupación y reforzar la seguridad jurídica para propietarios, con una línea claramente favorable a un mercado más flexible.
Aunque no ha detallado un programa nacional amplio y cerrado sobre vivienda, su orientación pública apunta a rebajar la presión regulatoria, acelerar promociones y proteger el alquiler privado. El mensaje encaja con una agenda de derechas centrada en orden, propiedad y eficacia.
¿Qué propone SALF para la vivienda en 2026? Reducir trabas, ampliar oferta y endurecer la lucha contra la ocupación, priorizando la seguridad jurídica y menos intervención del Estado.
Medio Ambiente
Se Acabó La Fiesta (SALF) no ha presentado un programa ambiental amplio y detallado comparable al de los grandes partidos. Sus posiciones públicas se han centrado más en reducir gasto político, cuestionar la burocracia y pedir una gestión más eficaz de los recursos.
En materia de medio ambiente, su discurso apunta a priorizar medidas que no perjudiquen la economía ni al campo, con especial sensibilidad hacia agricultores, autónomos y pequeñas empresas. También suele mostrar escepticismo ante regulaciones climáticas percibidas como ideológicas o costosas para los ciudadanos.
Por tanto, su enfoque probable para 2026 sería de protección ambiental pragmática, menos centrada en grandes planes de transición y más en control del gasto, simplificación normativa y defensa de intereses productivos nacionales.
¿Qué propone SALF en medio ambiente para las elecciones generales de 2026? Propone una gestión ambiental pragmática, con menos burocracia, menos costes para ciudadanos y empresas, y rechazo a políticas climáticas que dañen al campo o a la economía.
Estado y CCAA
SALF ha defendido un discurso de recentralización frente al modelo autonómico actual, criticando el peso político de las CCAA y el gasto asociado a duplicidades. Su enfoque público apunta a reducir estructuras y a reforzar una administración más directa y controlada desde el Estado.
En materia territorial, suele priorizar la unidad nacional y una interpretación muy restrictiva de las cesiones competenciales, especialmente en ámbitos sensibles como educación, lengua o seguridad. También conecta su mensaje con la idea de frenar privilegios territoriales y eliminar redes clientelares.
No ha mostrado un programa técnico detallado sobre reforma territorial, financiación autonómica o federalismo, pero sí una línea clara: menos poder para los gobiernos autonómicos y más coordinación central. Su tono es claramente más duro que el de los partidos tradicionales en defensa de la cohesión del Estado.
¿Qué propone SALF sobre el papel del Estado y las CCAA? Más centralización, menos autonomías y recorte de duplicidades para reforzar la unidad y el control del Estado.
Seguridad
SALF sitúa la seguridad como una prioridad de orden y control, con un discurso muy centrado en endurecer la respuesta penal y reforzar la presencia del Estado en la calle. Su enfoque público insiste en combatir con mayor dureza la multirreincidencia, la okupación y la delincuencia vinculada a la inmigración irregular.
En sus posiciones conocidas, el partido defiende más recursos para Policía y Guardia Civil, menos trabas para actuar y una política de expulsiones más estricta frente a extranjeros que cometan delitos. También suele vincular seguridad con protección del comercio, la propiedad privada y la libertad de movimiento en barrios y zonas turísticas.
SALF presenta la seguridad como una cuestión de mano firme y apoyo explícito a las fuerzas de seguridad, con un tono muy crítico hacia lo que considera permisividad institucional. Su propuesta proyectada para 2026 probablemente mantendría ese perfil, con énfasis en castigo, control fronterizo y tolerancia cero con el delito.
¿Qué propone SALF en seguridad? Más policía, penas más duras, expulsión de delincuentes extranjeros y tolerancia cero con la okupación y la multirreincidencia.
Inmigración
Se Acabó La Fiesta (SALF) ha situado la inmigración en el centro de un discurso de control fronterizo y de tolerancia cero con la entrada irregular. Su enfoque público se ha apoyado en la idea de reforzar la seguridad y frenar lo que considera un efecto llamada.
El partido también ha defendido una política de expulsiones más ágiles para extranjeros en situación irregular y para quienes cometan delitos graves, vinculando inmigración, orden público e integración. En sus mensajes ha insistido en priorizar recursos para los residentes y en endurecer los criterios de acceso.
De cara a 2026, si mantiene sus posiciones conocidas, SALF previsiblemente insistiría en limitar la inmigración irregular, aumentar la vigilancia en fronteras y revisar ayudas o permisos para que dependan más del cumplimiento de normas y la contribución al país.
¿Qué propone SALF en inmigración para endurecer el control de fronteras? Control fronterizo más estricto, rechazo a la inmigración irregular y expulsión rápida de quienes entren o permanezcan sin permiso.
Justicia
SALF ha situado la lucha contra la corrupción y el castigo ejemplar a los abusos institucionales en el centro de su discurso sobre Justicia. Su enfoque público prioriza endurecer responsabilidades y reforzar el control sobre quienes ocupan cargos públicos.
En materia judicial, defiende una Justicia más rápida y menos politizada, con menos interferencia de los partidos en los órganos de gobierno de los jueces. También suele insistir en una mayor eficacia procesal y en reforzar el principio de autoridad frente a la impunidad.
Su mensaje en esta área combina mano dura contra redes corruptas y defensa de una justicia que funcione con mayor independencia. No ha detallado un programa técnico amplio, pero sí una orientación clara hacia reformas de control, transparencia y despolitización.
¿Cómo plantea SALF reformar la Justicia? Con más independencia judicial, menos reparto partidista y una respuesta más dura contra la corrupción y la impunidad.
Pensiones
Se Acabó La Fiesta no ha fijado todavía una propuesta detallada sobre pensiones para 2026. En sus posiciones públicas predomina un discurso de reducción de gasto político y priorización del contribuyente, sin desarrollar un modelo completo de revalorización o financiación.
Su enfoque probable, por coherencia ideológica, pasaría por defender pensiones sostenibles sin subir más la presión fiscal y revisando el gasto improductivo del Estado. También podría insistir en proteger al pensionista frente a la inflación y a la pérdida de poder adquisitivo.
Al no existir un programa oficial consolidado, cualquier proyección debe tomarse con cautela. Lo más plausible es una línea de contención del gasto, defensa del sistema y exigencia de mayor eficiencia administrativa.
¿Cómo plantea SALF las pensiones para 2026? Priorizaría sostenibilidad, control del gasto y protección del poder adquisitivo, pero sin medidas cerradas publicadas sobre revalorización o financiación.
Igualdad
SALF ha mostrado un enfoque crítico con la ideología de género y con el uso político de las políticas de igualdad. En sus posiciones públicas prioriza la igualdad formal entre hombres y mujeres y rechaza medidas que considera discriminatorias o excesivamente ideologizadas.
Sobre las medidas concretas, el partido suele defender tolerancia cero ante la violencia y los abusos, pero pide revisar los mecanismos institucionales para evitar denuncias falsas, sesgos y estructuras burocráticas que, según su discurso, no protegen mejor a las víctimas.
En clave electoral, SALF tendería a promover una política de igualdad centrada en mérito, neutralidad institucional y apoyo a víctimas, con menos peso para los planes de perspectiva de género y mayor control del gasto público asociado a estos programas.
¿Qué propone SALF en igualdad? Prioriza igualdad ante la ley, apoyo a víctimas y revisión de políticas de género, reduciendo medidas que considera ideológicas o discriminatorias.
Política Exterior
SALF plantea una política exterior soberanista, centrada en defender la prioridad nacional y reducir la dependencia de Bruselas en decisiones estratégicas. Sus posiciones públicas apuntan a reforzar la capacidad de España para negociar con más autonomía y menos cesiones.
El partido ha mostrado un discurso crítico con la UE cuando limita márgenes de decisión, y suele vincular la acción exterior con la protección de intereses económicos, fronterizos y de seguridad. En su enfoque, la diplomacia debe ser útil, pragmática y alineada con los intereses españoles.
También proyecta una línea dura en inmigración y control de fronteras, defendiendo cooperación internacional solo si sirve para frenar flujos irregulares y reforzar el orden. Su postura combina un tono firme con una visión más combativa de la soberanía nacional.
¿Cómo plantea SALF la política exterior de España? Como una política soberanista y pragmática, con más control nacional, menos dependencia de la UE y prioridad absoluta a fronteras, seguridad e intereses económicos.
Compara con otros programas
La posición de SALF en esta cita electoral dependerá, sobre todo, de su capacidad para disputarle a Vox el espacio de la protesta a la derecha, pero también para diferenciarse del PP sin alejarse del electorado que pide mano dura. Coincidirá con los populares en la crítica a la deriva institucional y en la exigencia de un giro más firme en seguridad y fronteras, aunque chocará con su perfil de partido de gobierno y con un tono mucho más moderado. Frente al PSOE, la distancia será clara por la política migratoria, por la batalla cultural y por el rechazo a un relato que salve la legislatura con apoyos nacionalistas. También contrastará con Sumar y Podemos, que defenderán más gasto social, regulación del alquiler y una agenda progresista, mientras SALF pondrá el foco en orden, control y castigo a la corrupción. Con Ciudadanos apenas habrá coincidencia táctica en regeneración institucional, pero no en peso electoral ni en agenda pública; y con PACMA el choque será total, desde la caza hasta la prioridad ecológica.
Ideológicamente, SALF se situará como una derecha antiestablishment con un relato simple y muy directo: castigar a la clase política, endurecer la respuesta penal y recuperar autoridad en calles, fronteras e instituciones. Su programa giraría en torno a la persecución de la corrupción, la revisión de privilegios políticos, el control de la inmigración irregular y una estrategia de seguridad de perfil muy duro. A diferencia del PP, no buscará presentarse como gestión responsable, sino como ruptura; y, a diferencia de Vox, intentará sostener una identidad más personalista y menos articulada en torno a la organización territorial o a una agenda ideológica clásica. En vivienda, economía o servicios públicos, su discurso tenderá a ser más táctico que doctrinal, con propuestas pensadas para movilizar enfado y no tanto para construir un programa de gobierno largo.
Si la proyección se confirma, SALF trataría de convertir su éxito mediático y su presencia en redes en escaños suficientes para influir en el bloque de la derecha o condicionar el debate público. Su techo dependería de cuánto pueda crecer entre votantes desencantados del PP y de Vox, sobre todo entre quienes buscan una opción más combativa que institucional. En unas generales tan polarizadas, incluso un resultado modesto podría tener impacto si la suma entre PP y Vox sigue necesitando mayorías complementarias. La clave para SALF no sería solo entrar con fuerza, sino demostrar que su voto de protesta puede traducirse en poder político real.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Se Acabó La Fiesta (SALF)? Es un partido de derecha populista liderado por Alvise Pérez, centrado en anticorrupción, seguridad e inmigración.
¿A quién puede quitarle votos SALF en 2026? Principalmente a Vox y, en menor medida, al PP entre votantes descontentos con los partidos tradicionales.
¿Qué papel tendría SALF si entra en el Congreso? Podría influir en el debate de la derecha y condicionar pactos si el bloque PP-Vox no suma por sí solo.