Comparativa por tema
Vivienda: qué propone cada partido
Las propuestas de 10 partidos sobre alquiler, acceso a la vivienda, urbanismo para las Elecciones Autonómicas 2026 en Andalucía.
Partido Popular
El PP andaluz defendió en campaña una política de vivienda centrada en más oferta y menos trabas: agilización de licencias, colaboración con promotores y ayuntamientos, y suelo disponible para construir más rápido. La idea fue mover el mercado sin aumentar la presión regulatoria.
También puso el foco en facilitar el acceso a jóvenes y familias con medidas como ayudas a la compra, impulso del alquiler asequible y aprovechamiento de vivienda pública y protegida. Su discurso vinculó vivienda con seguridad jurídica y estímulos a la iniciativa privada.
En Andalucía, el PP presentó la vivienda como un problema de escasez de oferta y de burocracia, apostando por acelerar promociones y movilizar suelo. La línea general fue compatible con su gestión autonómica previa, orientada a cooperación institucional y promoción de vivienda protegida.
Partido Socialista Obrero Español
El PSOE andaluz situó la vivienda asequible como prioridad, defendiendo más promoción pública, alquiler protegido y movilización de suelo para ampliar el parque residencial. También planteó reforzar la colaboración con ayuntamientos y sector privado.
Su programa apostó por ampliar el acceso de jóvenes y familias con rentas medias y bajas mediante ayudas al alquiler, rehabilitación de edificios y medidas para reducir la presión de precios en zonas tensionadas. Frente a ello, la derecha propuso una agenda más orientada a incentivar oferta y simplificar trámites.
La formación socialista también vinculó vivienda con rehabilitación energética y regeneración urbana, defendiendo inversiones en barrios y eficiencia para abaratar costes. En campaña, insistió en que la Junta debía liderar una política pública más activa y estable.
Vox
VOX defendió en Andalucía una política de vivienda centrada en bajar impuestos, simplificar trámites urbanísticos y aumentar la oferta privada. Su mensaje pasó por facilitar la construcción y la compra frente a las medidas de control de precios.
También propuso reducir la burocracia municipal y autonómica para acelerar licencias y promover suelo disponible, con especial atención a jóvenes y familias trabajadoras. En su enfoque, el mercado debe ganar protagonismo frente a la intervención pública.
Sumar
Sumar defendió en Andalucía una ampliación del parque público de vivienda y más suelo para alquiler asequible, priorizando la movilización de pisos vacíos y la rehabilitación energética. Su enfoque buscaba frenar la subida de precios y reforzar la intervención pública.
También planteó limitar los alquileres abusivos en zonas tensionadas, aumentar la protección frente a desahucios y dar más peso a la vivienda social. La propuesta se alineó con su discurso nacional: menos dependencia del mercado y más garantías para inquilinos.
En la campaña andaluza, Sumar vinculó vivienda con derechos sociales, apoyando ayudas al alquiler para jóvenes y familias vulnerables, y medidas contra la especulación. Frente a ello, la derecha ofreció un mensaje más centrado en incentivar oferta y seguridad jurídica, con un tono algo más previsible.
Unidas Podemos
Unidas Podemos situó la vivienda como derecho básico y no como activo especulativo, defendiendo más vivienda pública en alquiler asequible, especialmente para jóvenes, familias vulnerables y hogares con rentas bajas en Andalucía.
Su enfoque pasó por ampliar el parque público, limitar alquileres abusivos en zonas tensionadas y frenar desahucios sin alternativa habitacional. También pidió reforzar la rehabilitación de viviendas vacías y movilizar suelo público para uso residencial.
Frente a ello, el debate andaluz siguió muy marcado por la oferta de suelo y la colaboración con promotores privados, una vía más gradual que UP criticó por insuficiente para bajar precios con rapidez.
Ciudadanos
Ciudadanos (Cs) defendió para Andalucía una política de vivienda asequible centrada en aumentar la oferta, agilizar trámites urbanísticos y movilizar suelo disponible. Su enfoque priorizaba facilitar la construcción y reducir barreras administrativas para bajar precios.
Entre sus ejes figuraban incentivos a la colaboración público-privada, apoyo al alquiler y medidas para jóvenes y familias con dificultades de acceso. Cs también insistía en combatir la okupación y dar más seguridad jurídica a propietarios e inquilinos.
La propuesta se alineaba con una visión liberal del mercado: más oferta, menos intervención y mayor agilidad institucional. Frente a la regulación de precios, Cs apostaba por activar vivienda nueva y rehabilitar parque existente con menos burocracia.
Por Andalucía
Por Andalucía situó la vivienda como un derecho y no como un mercado, defendiendo ampliar el parque público de alquiler, movilizar pisos vacíos y reforzar la intervención de la Junta en zonas tensionadas.
Su planteamiento incluyó limitar precios, aumentar la construcción y rehabilitación de vivienda protegida y priorizar el alquiler asequible para jóvenes y familias vulnerables, con especial atención al acceso en grandes ciudades.
También propuso combatir la especulación inmobiliaria y frenar los desahucios sin alternativa habitacional, combinando ayudas al alquiler con más suelo público y mayor capacidad sancionadora frente a viviendas desocupadas.
Adelante Andalucía
Adelante Andalucía situó la vivienda como un derecho básico y priorizó el alquiler asequible frente a la compra especulativa. Defendió más parque público, control de precios en zonas tensionadas y medidas contra los pisos turísticos y la gentrificación.
También planteó reforzar la inspección y sancionar la vivienda vacía en manos de grandes tenedores, junto a ayudas al acceso para jóvenes y familias trabajadoras. Su discurso conectó con la crisis habitacional andaluza, aunque con menos margen institucional que PP y PSOE.
En su programa, AA vinculó la política de vivienda con la lucha contra la desigualdad: más suelo para vivienda protegida, rehabilitación energética y protección frente a desahucios. Su enfoque fue más intervencionista y social que el de las formaciones de derecha.
Partido Animalista Con el Medio Ambiente
PACMA centró su discurso de vivienda en Andalucía en la defensa del acceso a una casa digna sin desahucios injustificados y con mayor protección para los colectivos vulnerables. Su enfoque conectó la vivienda con el bienestar social y la defensa de los derechos básicos.
Entre sus prioridades figuraron el impulso del alquiler asequible, el freno a la especulación y el rechazo a políticas que dejen fuera a familias con menos recursos. También vinculó la vivienda con el modelo territorial y la necesidad de un uso más racional del suelo.
En campaña, PACMA no destacó por un programa habitacional amplio ni por grandes medidas de construcción, sino por propuestas de protección social y crítica al encarecimiento del mercado. Su mensaje fue más ético que técnico, con menos peso que el de PP o PSOE en esta materia.
Se Acabó La Fiesta
SALF centró su discurso en bajar precios y aumentar la oferta de vivienda, defendiendo menos trabas urbanísticas y más suelo disponible para construir con rapidez. Su enfoque fue marcadamente liberal, con rechazo a medidas intervencionistas.
En Andalucía, la formación no llegó a articular un programa propio tan detallado como PP o Vox, y sus mensajes públicos sobre vivienda se movieron sobre todo en torno a la propiedad privada, la seguridad jurídica y el combate a la ocupación. No hubo una propuesta autonómica muy desarrollada y verificable.
El tono fue favorable al mercado y al pequeño propietario, con preferencia por simplificar licencias y reducir burocracia para impulsar promociones. Frente a la vivienda pública, SALF no destacó por un plan expansivo, sino por priorizar la iniciativa privada y el suelo edificable.