Comparativa por tema
Estado y CCAA: qué propone cada partido
Las propuestas de 10 partidos sobre modelo territorial, financiación autonómica, competencias para las Elecciones Autonómicas 2026 en Andalucía.
Partido Popular
El PP andaluz, alineado con la dirección nacional, defendió una España de las autonomías con mejor coordinación Estado-CCAA, menos conflicto competencial y más seguridad jurídica. Su enfoque puso el acento en la gestión y en la cooperación institucional.
En la campaña y el programa, la formación insistió en financiación autonómica justa, revisión del sistema para Andalucía y defensa del principio de igualdad entre españoles. También reclamó que el Estado atienda mejor las necesidades de una comunidad con gran peso poblacional y territorial.
Además, el PP apostó por reforzar la lealtad institucional y la cogobernanza en sanidad, educación, dependencia y fondos europeos, evitando imposiciones centralistas. Su mensaje buscó combinar autonomía de gestión con una relación más estable y útil entre Junta y Gobierno central.
Partido Socialista Obrero Español
El PSOE andaluz defendió para 2026 un modelo de Estado autonómico más cooperativo, con mayor cogobernanza entre Junta y Gobierno central, blindando financiación suficiente para servicios públicos y reducción de desequilibrios territoriales.
Su planteamiento sobre CCAA se centró en reforzar la autonomía andaluza dentro de la Constitución, exigir una financiación autonómica más justa y mejorar la coordinación en sanidad, educación, dependencia e infraestructuras.
Frente a una derecha más cómoda con la centralización, el PSOE apostó por un encaje territorial basado en igualdad, lealtad institucional y más capacidad de decisión para Andalucía en la gestión de sus competencias.
Vox
VOX defendió en Andalucía un modelo de Estado fuerte y unitario, con recentralización de competencias y rechazo al modelo autonómico “asimétrico”. Su discurso priorizó reducir duplicidades, limitar el gasto político y reforzar la igualdad de los españoles ante la ley.
En materia territorial, propuso suprimir privilegios autonómicos, recentrar educación, sanidad y justicia, y oponerse a transferencias que, a su juicio, favorecen el separatismo. También planteó controlar de forma más estricta la financiación pública y el papel de los parlamentos regionales.
En Andalucía, esta línea se tradujo en apoyo a una administración más compacta, menos burocracia y una relación más directa entre Junta y Gobierno central. VOX vinculó estas medidas a mayor eficiencia, unidad institucional y defensa de la soberanía nacional.
Sumar
Sumar defendía una reforma federal del Estado, con más cooperación entre administraciones y un reparto competencial más claro. En Andalucía, su mensaje pasaba por reforzar los servicios públicos y blindar la financiación autonómica.
También planteaba más autogobierno para las comunidades, pero ligado a la igualdad territorial y a la cohesión social. Frente a la recentralización, apostaba por una España plurinacional con diálogo institucional y reconocimiento de la diversidad.
Unidas Podemos
Unidas Podemos defendió en Andalucía una relación más federal y cooperativa entre el Estado y las comunidades, con más financiación autonómica y refuerzo de los servicios públicos transferidos, especialmente sanidad, educación y dependencia.
Su planteamiento pasó por blindar competencias frente a privatizaciones y recentralización, y por exigir una distribución de recursos que corrigiera el déficit histórico andaluz en inversión estatal y gasto social.
También vinculó la reforma territorial a más autogobierno efectivo, participación de Andalucía en las decisiones estatales y defensa de un modelo de Estado plurinacional, sin romper la unidad territorial.
Ciudadanos
Ciudadanos defendía para Andalucía un modelo de España constitucional con más peso de las comunidades autónomas en la gestión, pero dentro de un marco común que evitara duplicidades y reforzara la coordinación con el Estado.
Su planteamiento sobre Estado y CCAA apostaba por una descentralización eficiente, la simplificación administrativa y una financiación autonómica más transparente, reclamando reglas iguales para todos y menos confrontación territorial.
También insistía en mejorar la colaboración institucional entre Junta, Gobierno central y ayuntamientos, con más lealtad entre administraciones y reformas orientadas a la eficacia, sin abrir debates de ruptura territorial.
Por Andalucía
Por Andalucía defendió un Estado plurinacional y un reparto competencial más claro, con más capacidad política y financiera para Andalucía dentro de España. Su enfoque combinó autogobierno y cooperación, sin romper el marco constitucional.
También reclamó mejor financiación autonómica, lealtad institucional y una reforma del modelo territorial que corrigiera desequilibrios entre comunidades. En su discurso, la Junta debía ganar margen de decisión para blindar servicios públicos y políticas sociales.
La coalición situó a Andalucía como una comunidad con voz propia en el Estado, reforzando el papel del Parlamento andaluz y la negociación con el Gobierno central. Frente a posiciones más centralizadoras, priorizó la descentralización y la coordinación multilateral.
Adelante Andalucía
Adelante Andalucía defiende un autogobierno fuerte para Andalucía dentro del Estado, con más capacidad de decisión sobre financiación, servicios públicos y desarrollo económico. Su discurso combina soberanía andaluza con una crítica al centralismo de Madrid.
En materia territorial, AA rechaza un modelo recentralizador y apuesta por reforzar el papel de la Junta frente al Estado, sin plantear una ruptura. Su enfoque prioriza blindar competencias en sanidad, educación, vivienda y gestión del territorio, con más recursos propios.
También insiste en revisar la financiación autonómica para corregir el agravio andaluz y exigir inversiones estatales acordes con la población y las necesidades sociales. Frente a la derecha, su propuesta es más de descentralización social que de recentralización institucional.
Partido Animalista Con el Medio Ambiente
PACMA defendía un Estado laico y la separación efectiva entre instituciones públicas y confesiones religiosas, además de reforzar los derechos civiles y la igualdad de trato en toda Andalucía. Su discurso autonómico era claramente centralista en materia de protección animal y bienestar.
En relación con el reparto territorial, el partido apostaba por una mejor coordinación entre Estado y comunidades autónomas para homogeneizar normas, especialmente en sanidad, educación y protección animal, evitando desigualdades entre territorios.
También reclamaba más transparencia institucional y control del gasto público, con críticas a privilegios y duplicidades administrativas, una agenda que suele conectar mejor con votantes de centro y derecha moderada.
Se Acabó La Fiesta
El programa de Se Acabó La Fiesta (SALF) para Andalucía no presentó una agenda territorial desarrollada en clave autonómica, sino un discurso centrado en recuperar competencias para el Estado, reducir burocracia y frenar el peso político de las autonomías. Su mensaje giró más en torno a la recentralización que a un modelo andaluz específico.
En materia de Estado y CCAA, SALF defendió la recentralización de servicios esenciales, la supresión de privilegios territoriales y una relación más uniforme entre administraciones. No constan, en su oferta pública, medidas técnicas concretas sobre financiación autonómica andaluza o reforma estatutaria, más allá de un enfoque de unidad nacional.