Comparativa por tema
Economía: qué propone cada partido
Las propuestas de 12 partidos sobre fiscalidad, empleo, industria, autónomos para las Elecciones Autonómicas 2024 en Cataluña.
Partido Popular
El PP centró su oferta económica en bajar impuestos, simplificar trámites y dar más seguridad a empresas y autónomos. Defendió un marco fiscal más competitivo para atraer inversión y favorecer el crecimiento.
También propuso reducir la presión sobre las rentas medias y sobre el tejido productivo, con especial atención a pymes y sectores afectados por costes energéticos y regulatorios. Su mensaje buscó reforzar la actividad económica con menos carga burocrática.
En Cataluña, el PP vinculó estas medidas a una administración más ágil y a la captación de talento e inversión, apostando por estabilidad, menos intervencionismo y mayor apoyo a la iniciativa privada.
Partido Socialista Obrero Español
El PSC-PSOE centró su propuesta económica para Cataluña en estabilidad institucional, atracción de inversión y apoyo al tejido productivo. Defendió reforzar la colaboración con empresas, autónomos y pymes para acelerar el crecimiento y mejorar la competitividad.
También puso el foco en vivienda, infraestructuras y simplificación administrativa como palancas económicas, además de impulsar la transición energética y la innovación. Su discurso priorizó una economía más abierta y con más seguridad jurídica, un enfoque que suele resultar bien valorado por el votante moderado.
Vox
VOX planteó en Cataluña una agenda económica de bajada de impuestos, recorte del gasto político y eliminación de trabas administrativas. Su mensaje fue claro: menos presión fiscal para familias, autónomos y empresas, y más libertad para invertir y contratar.
Entre sus propuestas destacó la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, la rebaja de tributos autonómicos y una revisión del gasto de la Generalitat. También defendió simplificar licencias, reducir burocracia y facilitar la actividad de pymes y autónomos.
En materia de competitividad, VOX vinculó su programa a la defensa de un marco económico más estable, con apoyo a la iniciativa privada y rechazo a políticas que, a su juicio, penalizan a quienes producen y crean empleo en Cataluña.
Sumar
Sumar defendió en Cataluña una economía de intervención pública para frenar el encarecimiento de la vida: más inversión en vivienda, energía y transporte, junto con políticas para subir salarios y reforzar la negociación colectiva.
Su programa apostó por una reforma fiscal progresiva para que paguen más las grandes rentas y patrimonios, y por combatir el fraude para financiar servicios públicos y reducir desigualdades.
También planteó impulsar la reindustrialización verde, apoyar a pymes y autónomos, y orientar los fondos europeos hacia empleo estable, innovación y transición ecológica, con especial atención a la economía social y cooperativa.
Unidas Podemos
Unidas Podemos defendió en las autonómicas catalanas de 2024 una fiscalidad más progresiva, con subida de impuestos a grandes patrimonios y rentas altas para financiar servicios públicos y reducir desigualdades. También apostó por reforzar el gasto social y frenar la precariedad.
En economía, su programa priorizó la intervención pública frente a la desregulación: más vivienda asequible, protección del empleo y apoyo a pymes y autónomos mediante crédito y contratación pública. Frente a ello, las derechas ofrecían mayor rebaja fiscal y menos intervención.
La coalición vinculó su propuesta a la transición ecológica y a la reindustrialización, con inversión pública en energía, transporte y sectores estratégicos. El objetivo era crecer con más salarios, más derechos laborales y menos dependencia de la especulación.
Ciudadanos
Ciudadanos (Cs) defendió en las autonómicas catalanas de 2024 una agenda económica centrada en bajar impuestos, simplificar trámites y reforzar el apoyo a autónomos y pymes. Su discurso insistió en una Generalitat menos intervencionista y más orientada a la actividad empresarial.
Entre sus ejes figuraban la reducción de la presión fiscal y la eliminación de cargas administrativas para incentivar inversión, empleo y competitividad. Cs también vinculó su propuesta a la mejora de la educación y la formación como palanca para aumentar la productividad y atraer talento.
El programa económico naranja apostó por una gestión más eficiente del gasto público y por priorizar políticas que favorezcan el crecimiento del tejido productivo catalán. En línea con su perfil liberal, defendió más seguridad jurídica y menos obstáculos para emprender.
Esquerra Republicana de Catalunya
ERC situó la financiación singular de Cataluña y el refuerzo del autogobierno fiscal en el centro de su programa económico para 2024. También defendió más recursos para industria, vivienda y transición ecológica, con foco en pymes y empleo de calidad.
La formación propuso reducir la dependencia de Madrid mediante una agencia tributaria catalana más fuerte y capacidad para gestionar mejor los ingresos. Además, planteó impulsar inversiones públicas y privadas en sectores estratégicos, con apoyo a la innovación y a la economía verde.
En empleo y tejido productivo, ERC apostó por subir salarios y mejorar condiciones laborales sin perder competitividad, con incentivos a la digitalización y la internacionalización. Su discurso económico combinó soberanía fiscal, protección social y modernización productiva, con una orientación claramente intervencionista.
Junts per Catalunya
Junts per Catalunya centró su programa económico en rebajar la presión fiscal, simplificar trámites y dar más peso a la competitividad empresarial. Defendió una administración más ágil para autónomos, pymes y sectores exportadores, con menos burocracia y más seguridad jurídica.
También planteó reforzar la financiación propia de Catalunya y reclamar más capacidad de decisión sobre los recursos recaudados. En paralelo, apostó por impulsar la innovación, la industria y la captación de inversión para elevar productividad, empleo y salarios.
En el ámbito social y territorial, Junts vinculó economía y bienestar con medidas para facilitar vivienda, apoyar el relevo generacional en el campo y proteger el tejido productivo local. Su enfoque combinó liberalización, apoyo a la empresa y mayor autogobierno económico.
Candidatura d'Unitat Popular
La CUP defendió para las autonómicas de 2024 una economía de ruptura con el modelo actual, centrada en más intervención pública, control democrático de sectores estratégicos y reducción del peso de los grandes intereses empresariales. Su discurso económico combinó redistribución, vivienda, servicios públicos y transición ecológica.
Entre sus medidas figuraron subir la fiscalidad progresiva sobre rentas altas, patrimonio y beneficios extraordinarios, reforzar el gasto social y frenar la especulación inmobiliaria y financiera. También planteó impulsar banca pública y apoyar cooperativas, pymes y economía social frente a grandes corporaciones.
En el programa, la CUP vinculó la economía a la soberanía y a la descarbonización: más inversión en energías renovables públicas, planificación industrial y laboral, y protección del empleo con reducción de jornada. Su enfoque prioriza el control público frente a recetas más liberales de la derecha.
Aliança Catalana
Aliança Catalana (AC) centró su discurso económico en la bajada de impuestos, la reducción de la presión fiscal sobre familias y autónomos y la crítica al gasto público que considera improductivo. Su mensaje conectó con un votante favorable a la disciplina presupuestaria y a un enfoque más favorable a la actividad privada.
También defendió priorizar a los catalanes en el acceso a ayudas y recursos, vinculando la política económica con la inmigración y el control del gasto social. En su programa y campaña, AC insistió en una administración más austera, menos burocracia y más incentivos para la iniciativa empresarial y el comercio local.
La formación planteó medidas de reindustrialización, apoyo a autónomos y pymes, y rechazo a lo que considera imposiciones regulatorias de la Generalitat y del Estado. Su propuesta económica se alineó con un discurso soberanista y conservador, con énfasis en eficiencia, orden fiscal y protección del tejido productivo.
Partido Animalista Con el Medio Ambiente
PACMA centró su discurso económico en Cataluña en una transición ecológica que reoriente el gasto público hacia sectores sostenibles, con apoyo a la agroecología, el comercio local y la economía social. Su enfoque prioriza reducir impactos ambientales antes que impulsar grandes proyectos de crecimiento intensivo.
En sus propuestas también defendió revisar subvenciones y contratos públicos para eliminar ayudas a actividades vinculadas al maltrato animal o a modelos productivos contaminantes, y redirigir esos recursos a empleo verde, bienestar animal y protección del medio ambiente. La idea encaja más con una lógica de gasto responsable que con una política económica expansiva.
PACMA vinculó además la economía con la fiscalidad verde y la contratación pública ética, apostando por incentivos a empresas sostenibles y por una administración que premie prácticas respetuosas con los animales y el entorno. Frente a ello, los partidos de derecha suelen subrayar más la rebaja fiscal y la actividad empresarial.
Se Acabó La Fiesta
Se Acabó La Fiesta (SALF) no presentó un programa económico autonómico amplio y detallado para Cataluña en las elecciones de 2024. Su oferta pública se centró más en discurso antiestablishment, crítica al gasto político y rechazo a la burocracia que en medidas sectoriales concretas.
En materia económica, sus mensajes accesibles durante la campaña defendían bajar impuestos, simplificar trámites y combatir el despilfarro institucional. También insistían en priorizar el dinero de los ciudadanos frente a lo que consideran una administración autonómica sobredimensionada.
A diferencia de otras candidaturas, SALF no articuló una agenda económica específica para Cataluña con propuestas verificables sobre industria, vivienda o financiación autonómica. Su perfil fue más bien el de una fuerza fiscalmente austera y muy crítica con el sistema político.