Seguridad
Propuestas de Unión por la Patria en temas de Seguridad para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)
Union por la Patria (UxP) llegó a la campaña presidencial de 2023 con una posición relativamente clara en seguridad: combinar una narrativa de “orden” con un enfoque de prevención, fortalecimiento institucional e inversión estatal, en contraste con las propuestas más punitivistas de la oposición de derecha. En un contexto marcado por la crisis de seguridad en Rosario, el aumento de la preocupación pública por el delito y el desgaste del gobierno saliente, UxP buscó mostrar que la seguridad no se resuelve solo con más castigo, sino con presencia del Estado, coordinación federal y políticas sociales. Su candidato, Sergio Massa, y referentes del espacio insistieron en que la respuesta debía ser integral, aunque sin abandonar la idea de una mayor firmeza operativa.
Refuerzo de fuerzas federales y presencia territorial
Uno de los ejes más visibles de UxP fue el fortalecimiento de la presencia de fuerzas federales en zonas críticas, especialmente en el Gran Rosario. La campaña capitalizó medidas ya en curso durante la gestión de Alberto Fernández, como el despliegue de efectivos de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal en Santa Fe. El argumento central era que el Estado nacional debía recuperar capacidad operativa en territorios donde el narcotráfico y la violencia urbana habían desbordado a las policías locales. Esta línea proponía más patrullaje, inteligencia criminal y coordinación entre Nación, provincia y municipios.
Lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado
UxP colocó el combate al narcotráfico en el centro de su discurso de seguridad. En 2023, la situación en Rosario funcionó como caso emblema: homicidios vinculados a disputas narco, amenazas a comercios y ataques a objetivos civiles generaron una fuerte presión política. El oficialismo prometió sostener operativos federales, avanzar en investigaciones financieras y atacar las redes logísticas y de lavado de activos. También planteó una mayor articulación con el sistema judicial, una dimensión donde el diagnóstico fue correcto, aunque la capacidad de ejecución del gobierno mostraba límites evidentes. La propuesta buscaba diferenciarse de soluciones simplistas, pero sin renunciar al uso intensivo de la fuerza estatal.
Prevención social y abordaje de las causas estructurales
Otro componente central fue la idea de que la seguridad debía incluir políticas sociales, educativas y urbanas. UxP sostuvo que la violencia no se explica solo por la acción criminal, sino también por desigualdades territoriales, falta de oportunidades y deterioro institucional. En esa línea, se defendieron programas de inclusión juvenil, urbanización de barrios populares y fortalecimiento de dispositivos de prevención comunitaria. Este enfoque tenía una raíz histórica en el peronismo y en la tradición del progresismo gobernante, aunque en campaña quedó subordinado al énfasis más urgente en la crisis de Rosario y en la necesidad de mostrar control.
Reforma y modernización institucional
UxP también propuso mejorar la coordinación del sistema de seguridad y justicia, con foco en tecnología, inteligencia criminal y profesionalización. La campaña destacó la necesidad de modernizar bases de datos, integrar información entre jurisdicciones y fortalecer mecanismos de investigación. En términos programáticos, la idea era construir un Estado más eficaz, capaz de anticipar delitos complejos. Sin embargo, estas propuestas tuvieron menor visibilidad pública que las promesas de endurecimiento de otras fuerzas y quedaron opacadas por la percepción social de inseguridad persistente.
Valoración: puntos fuertes y débiles
El principal punto fuerte de UxP fue su diagnóstico relativamente completo: reconoció que la seguridad requiere presencia estatal, coordinación federal y políticas de prevención, además de represión del delito. También fue relevante su foco en el crimen organizado, uno de los problemas más serios del país en 2023. Sin embargo, su debilidad principal estuvo en la credibilidad. El oficialismo llegaba a la elección con resultados pobres en materia de seguridad, especialmente por la crisis rosarina y por la sensación de ineficacia general. Además, muchas de sus propuestas eran continuidades de gestión más que innovaciones de campaña. En un clima social de alta demanda de respuestas inmediatas, el enfoque integral de UxP resultó razonable en términos técnicos, pero menos convincente políticamente.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente a La Libertad Avanza, UxP representó una visión menos coercitiva y más estatalista. Javier Milei priorizó un discurso de “mano dura”, apoyo irrestricto a las fuerzas y endurecimiento penal, con menor énfasis en prevención social. Frente a Juntos por el Cambio, la diferencia fue más matizada: Patricia Bullrich también propuso firmeza, reforma policial y combate frontal al delito, pero con un tono mucho más punitivo y confrontativo. UxP se ubicó en una posición intermedia: más integral que LLA y menos dura que JxC, aunque con menor capacidad de persuadir a un electorado que en 2023 demandaba resultados inmediatos y visibles.