UxP

Igualdad

Elecciones Presidenciales 2023 Nacional

Propuestas de Unión por la Patria en temas de Igualdad para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)

Unión por la Patria (UxP) llegó a la elección presidencial de 2023 con una agenda de “igualdad” fuertemente apoyada en la ampliación de derechos, la reducción de brechas sociales y de género, y la preservación de políticas públicas activas del Estado. En la práctica, su plataforma nacional no se presentó como un programa de igualdad en sentido abstracto, sino como una defensa de la intervención estatal para corregir asimetrías de ingresos, acceso a servicios, oportunidades laborales y reconocimiento de derechos. Esa orientación fue consistente con el perfil histórico del espacio peronista-kirchnerista, aunque en 2023 estuvo condicionada por la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de mostrar capacidad de gestión más que solo expansión normativa.

Igualdad de ingresos y protección social

UxP propuso sostener y fortalecer transferencias de ingresos, actualización de programas sociales y políticas de ingresos para sectores vulnerables. En campaña, Sergio Massa insistió en que el Estado debía actuar como amortiguador frente a la inflación, especialmente sobre jubilaciones, salarios formales e informales y prestaciones sociales. La igualdad, en este eje, se entendía como reducción de la pobreza y de la desigualdad material. La propuesta se apoyaba en instrumentos ya existentes —AUH, Tarjeta Alimentar, bonos extraordinarios, paritarias— y en la idea de que el crecimiento debía redistribuirse mediante salarios y consumo interno.

Igualdad de género y diversidad

Otro bloque central fue la continuidad de la agenda de género. UxP defendió la implementación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, el fortalecimiento de políticas contra la violencia de género y la ampliación de derechos para mujeres y diversidades. El espacio reivindicó la institucionalidad creada en años previos, como el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, aunque con menor centralidad discursiva que en 2019-2021. También sostuvo la necesidad de cerrar brechas salariales y mejorar la inserción laboral femenina, especialmente en sectores de cuidados, empleo informal y economías populares. En términos de igualdad, el enfoque fue claro: no bastaba con igualdad formal, sino que se requerían políticas específicas para corregir desigualdades estructurales.

Igualdad de oportunidades educativas y laborales

UxP colocó a la educación pública y al empleo registrado como mecanismos de movilidad social ascendente. La propuesta incluía defender la universidad pública, expandir la formación técnica y fortalecer la articulación entre educación y trabajo. En el terreno laboral, el oficialismo priorizó la formalización del empleo y la protección de convenios colectivos, rechazando una flexibilización amplia del mercado de trabajo. Este punto fue coherente con su visión de igualdad: ampliar oportunidades sin desregular en exceso. Sin embargo, la propuesta convivía con un dato incómodo para el propio espacio: en 2023 la informalidad seguía alta, y el salario real venía deteriorándose desde años anteriores.

Igualdad territorial y acceso a servicios

UxP también formuló la igualdad como cuestión federal. Su discurso incluyó la necesidad de equilibrar el desarrollo entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y las provincias, con inversión en infraestructura, transporte, vivienda y conectividad. La idea era que la desigualdad argentina no solo era social, sino también geográfica. En ese marco, el programa defendía un Estado nacional activo en obras públicas y en la distribución de recursos para reducir brechas regionales. Este enfoque conectaba con gobernadores e intendentes del espacio, aunque su implementación dependía de una situación fiscal muy restrictiva.

Valoración: puntos fuertes y débiles

El principal punto fuerte de UxP fue la coherencia ideológica: su noción de igualdad estaba respaldada por un conjunto amplio de políticas públicas ya conocidas y por una tradición de intervención estatal. Además, ofrecía respuestas concretas a desigualdades reales y medibles: pobreza, brecha de género, informalidad laboral y asimetrías territoriales. Su debilidad principal fue la credibilidad. La inflación de tres dígitos, la caída del salario real y la persistencia de la pobreza erosionaron la capacidad del oficialismo para convencer de que podía mejorar la igualdad en el corto plazo. También hubo una tensión entre el discurso de ampliación de derechos y la restricción fiscal que limitaba su ejecución.

Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Juntos por el Cambio, UxP se ubicó más a la izquierda en materia de igualdad: defendió mayor presencia estatal, más redistribución y políticas focalizadas, mientras que la oposición priorizó equilibrio fiscal, reforma del Estado y una visión más meritocrática. Frente a La Libertad Avanza, la distancia fue aún mayor: Milei cuestionó la mayoría de las políticas redistributivas y de género, y propuso reducir drásticamente el rol estatal. En ese mapa, UxP representó la opción más asociada a igualdad como corrección activa de desigualdades, aunque con el costo político de gobernar en un contexto económico adverso y con resultados insuficientes para sostener su narrativa.