JxC

Vivienda

Elecciones Presidenciales 2023 Nacional

Propuestas de Juntos por el Cambio en temas de Vivienda para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)

Juntos por el Cambio (JxC) llegó a las elecciones presidenciales de 2023 con una posición relativamente clara en materia de vivienda: priorizar la estabilización macroeconómica, la reducción del déficit fiscal y la reorientación del Estado desde la construcción directa de viviendas hacia mecanismos de mercado, crédito hipotecario y seguridad jurídica. En su programa nacional y en los lineamientos públicos de campaña, la coalición planteó que la crisis habitacional argentina no se resolvería con más obra pública financiada por emisión o deuda, sino con reglas estables, baja inflación, acceso al crédito y un marco que incentive la inversión privada en suelo, alquileres y desarrollos urbanos. Esta mirada la ubicó en las antípodas del enfoque del peronismo gobernante, más centrado en la intervención estatal y la continuidad de programas como Procrear.

Crédito hipotecario y estabilización macroeconómica

La propuesta más relevante de JxC para vivienda fue indirecta: recuperar el crédito hipotecario como herramienta central de acceso a la vivienda propia. La coalición sostuvo que, con inflación alta, tasas reales negativas volátiles y sin estabilidad monetaria, el sistema hipotecario prácticamente desaparece. Por eso vinculó la política habitacional a un programa económico más amplio: equilibrio fiscal, baja inflación y normalización del mercado financiero. En términos concretos, esto implicaba volver a generar condiciones para préstamos a largo plazo, algo que en Argentina quedó prácticamente desarticulado después de 2018, cuando se frenó el ciclo de créditos UVA por la aceleración inflacionaria.

Menos construcción estatal, más rol del sector privado

JxC no propuso un gran plan nacional de construcción masiva de viviendas desde el Estado, como sí habían impulsado otras fuerzas en el pasado. Su enfoque fue más bien subsidiario: el Estado debía facilitar suelo, infraestructura básica y condiciones regulatorias, mientras el desarrollo habitacional recaería en el sector privado y en los hogares a través del financiamiento. En la práctica, esto suponía revisar subsidios generalizados y concentrar recursos en soluciones focalizadas para hogares vulnerables. La lógica era que la inversión pública directa había mostrado baja escala relativa frente al déficit habitacional estructural del país.

Alquileres, seguridad jurídica y oferta de viviendas

Otro eje importante fue la crítica a la Ley de Alquileres sancionada en 2020, a la que JxC atribuyó parte de la caída de la oferta y el aumento de la conflictividad en el mercado locativo. La coalición prometió cambios normativos para dar mayor previsibilidad a propietarios e inquilinos, con contratos más flexibles y menos distorsiones regulatorias. Aunque no siempre detalló un diseño único, su diagnóstico fue consistente: si la regulación desalienta la oferta, suben los precios y empeoran las condiciones de acceso. Por eso, la vivienda en alquiler fue tratada como un problema de mercado a corregir con reglas estables, no con controles más duros.

Regularización dominial y acceso al suelo

JxC también puso énfasis en la seguridad jurídica sobre la propiedad y en la necesidad de facilitar la regularización de títulos y dominios, especialmente en barrios populares y asentamientos. Este punto aparecía asociado a la idea de integración urbana: dar certeza sobre la tenencia para habilitar inversiones familiares, acceso a servicios y eventualmente crédito. Sin embargo, su programa fue menos explícito que el de otras fuerzas respecto de instrumentos concretos de urbanización social o expansión de lotes con servicios.

Valoración: puntos fuertes y débiles

La principal fortaleza de la propuesta de JxC fue su diagnóstico macroeconómico: sin estabilidad, el crédito hipotecario es inviable, y esa afirmación tiene respaldo empírico en la experiencia argentina reciente. También fue consistente en señalar que el mercado de alquileres necesita previsibilidad regulatoria. Su debilidad, en cambio, estuvo en la falta de un plan habitacional de transición: si el crédito vuelve recién después de estabilizar la economía, ¿qué ocurre mientras tanto con el déficit acumulado, que supera ampliamente la capacidad de compra de los hogares medios y bajos? Además, la apuesta al sector privado deja sin respuesta suficiente a los sectores más excluidos del mercado formal.

Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Unión por la Patria, JxC representó una postura más liberal y menos estatista: menos obra pública, menos regulación de alquileres y más confianza en el crédito y la inversión privada. Frente a La Libertad Avanza, compartió parte del diagnóstico sobre la centralidad de la estabilidad y el problema regulatorio, pero JxC mantuvo una visión algo más institucionalista y menos rupturista, con mayor disposición a un rol estatal de facilitación. En síntesis, JxC ofreció una agenda de vivienda coherente con su programa económico general, pero menos detallada y menos inmediata en soluciones para el déficit habitacional estructural argentino.