Seguridad
Propuestas de Juntos por el Cambio en temas de Seguridad para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)
Juntos por el Cambio (JxC) llegó a la campaña presidencial de 2023 con una identidad muy marcada en materia de seguridad: endurecimiento de la respuesta estatal frente al delito, fortalecimiento operativo de las fuerzas federales y una narrativa de “orden” como condición para recuperar la vida cotidiana y la actividad económica. La candidata Patricia Bullrich, referente histórica del área, convirtió este tema en uno de los ejes centrales de su oferta electoral. Su programa y sus intervenciones públicas insistieron en que la Argentina atravesaba una crisis de inseguridad asociada al avance del narcotráfico, la violencia urbana y la debilidad institucional, especialmente en la provincia de Santa Fe y en los grandes centros urbanos.
Reforma penal y endurecimiento de penas
Uno de los núcleos de la propuesta de JxC fue la revisión del sistema penal para aumentar la capacidad disuasiva del Estado. Bullrich planteó una línea de endurecimiento de penas para delitos violentos, narcomenudeo y reincidencia, además de una política más restrictiva respecto de beneficios y excarcelaciones. La coalición también promovió la idea de bajar la edad de imputabilidad, una propuesta que ya venía discutiéndose en la agenda pública desde años anteriores y que volvió a ocupar un lugar relevante en 2023. El objetivo político era claro: mostrar una respuesta rápida y visible ante delitos que generan alta percepción de inseguridad.
Fortalecimiento de fuerzas federales y control territorial
JxC propuso un rol más activo de las fuerzas federales en zonas críticas, con especial foco en Rosario y el corredor del narcotráfico. La estrategia incluía mayor despliegue de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal, mejor coordinación con provincias y una conducción política más centralizada desde la Nación. En términos de gestión, el mensaje era que el Estado debía “recuperar el territorio” frente a organizaciones criminales y economías ilegales. Este enfoque se apoyaba en la experiencia de Bullrich como ministra de Seguridad entre 2015 y 2019, período en el que impulsó operativos de alto impacto y una doctrina de intervención más dura.
Lucha contra el narcotráfico y crimen organizado
La campaña de JxC hizo especial énfasis en el narcotráfico como amenaza estructural. La propuesta combinó acciones de inteligencia criminal, control de fronteras, persecución patrimonial y cooperación entre Nación, provincias y Justicia. En el discurso de Bullrich, el narcotráfico no era solo un problema policial sino una red de captura institucional que requería una respuesta integral. En 2023, este diagnóstico ganó fuerza por la escalada de violencia en Santa Fe, donde los homicidios dolosos alcanzaron niveles históricamente altos según el Observatorio de Seguridad Pública provincial, y el tema se convirtió en un símbolo de la crisis de seguridad.
Tecnología, prevención y videovigilancia
JxC también incorporó herramientas tecnológicas como parte de su agenda: más cámaras, sistemas de monitoreo, bases de datos integradas y uso de información para prevenir delitos y mejorar la investigación. Aunque no fue el eje más visible de la campaña, sí formó parte de una idea de modernización del Estado de seguridad. La lógica era combinar dureza penal con capacidades técnicas para anticipar movimientos del crimen organizado y mejorar la eficiencia policial.
Valoración: puntos fuertes y débiles
El principal punto fuerte de la propuesta de JxC fue su claridad política. Frente a una sociedad preocupada por la inseguridad, ofreció un diagnóstico simple, una vocación de acción inmediata y una candidata asociada a la temática. Además, instaló con fuerza la necesidad de atender el narcotráfico y la crisis de Rosario, dos problemas reales y verificables. También tuvo coherencia interna: su discurso, su liderazgo y su experiencia previa iban en la misma dirección.
Sin embargo, sus debilidades fueron también evidentes. La agenda de JxC tendió a privilegiar la respuesta punitiva por sobre políticas de prevención social, urbanas e institucionales de mediano plazo. Varias de sus propuestas, como la baja de edad de imputabilidad o el endurecimiento penal, generaron dudas sobre su eficacia real para reducir delitos complejos. A eso se sumó una cierta dependencia del “mano dura” como marca política, con escaso desarrollo de metas, presupuestos y mecanismos de evaluación pública.
Posición comparativa frente a otros partidos
Comparada con Unión por la Patria, la propuesta de JxC fue mucho más dura y menos orientada a la prevención social. Mientras el oficialismo enfatizaba la articulación institucional y el abordaje integral, JxC priorizó el orden, la presencia territorial y la coerción. Frente a La Libertad Avanza, compartió parte del diagnóstico punitivo y el reclamo de mayor autoridad estatal, pero se diferenció por un enfoque más institucionalista y por apoyar una estructura de seguridad más clásica, con fuerzas federales y coordinación federal, en lugar de una ruptura más radical con el esquema estatal existente. En síntesis, JxC se ubicó como la oferta de seguridad más tradicional y dura del espacio republicano, con fuerte capacidad de instalación pública, pero con menor densidad programática en prevención y reforma estructural.