Justicia
Propuestas de Juntos por el Cambio en temas de Justicia para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)
Juntos por el Cambio (JxC) llegó a la elección presidencial de 2023 con una agenda de justicia fuertemente marcada por la idea de “reformar” el Poder Judicial, mejorar la eficiencia del sistema penal y limitar la discrecionalidad política sobre jueces y fiscales. En términos generales, su diagnóstico fue que la justicia argentina padece lentitud, opacidad, corporativismo y una creciente desconfianza social, agravada por la percepción de impunidad en causas de corrupción y por la falta de resultados en seguridad. La coalición llevó estas banderas con matices internos, pero con un núcleo común: más independencia judicial, más celeridad procesal y una política criminal más dura.
Reforma del Consejo de la Magistratura y selección de jueces
Uno de los ejes más consistentes de JxC fue la reforma del Consejo de la Magistratura para reducir la influencia partidaria en la designación y sanción de magistrados. La coalición defendió un esquema que garantizara concursos más transparentes, plazos más breves y un funcionamiento menos vulnerable a la negociación política. Este punto era especialmente relevante porque el Consejo venía de años de alta conflictividad institucional y de cambios de integración que la oposición consideró inestables. JxC también sostuvo la necesidad de fortalecer la carrera judicial y jerarquizar criterios de idoneidad y antecedentes por encima de las cuotas sectoriales.
Independencia judicial y fin de la “justicia militante”
Otro bloque central fue la defensa de la independencia judicial frente al poder político. JxC insistió en que la Argentina necesitaba frenar la politización de causas sensibles, especialmente las vinculadas a corrupción. En la campaña, este discurso se articuló con críticas al kirchnerismo por el supuesto uso estratégico de tribunales y organismos de control. La propuesta no se limitó a una consigna: implicaba, en la práctica, impulsar reglas más estrictas para evitar presiones sobre fiscales y jueces, además de respaldar una Justicia menos expuesta al cambio de mayorías parlamentarias. En paralelo, la coalición planteó revisar el funcionamiento del Ministerio Público Fiscal para reforzar su autonomía y capacidad de investigación.
Reforma procesal y agilización de causas
JxC también puso el foco en la demora estructural de los procesos judiciales. Su propuesta apuntó a una modernización del sistema procesal, con mayor oralidad, digitalización, gestión por resultados y reducción de tiempos muertos en expedientes. La idea era que la Justicia dejara de operar con lógicas burocráticas del siglo XX. En materia penal, la coalición se mostró favorable a fortalecer los mecanismos de investigación temprana y a mejorar la coordinación entre fuerzas de seguridad, fiscalías y juzgados. El objetivo político era claro: mostrar capacidad de respuesta frente al delito y, al mismo tiempo, dar señales de eficiencia institucional.
Política criminal, seguridad y endurecimiento penal
Aunque no se trata estrictamente de “justicia” en sentido orgánico, JxC vinculó de manera directa su agenda judicial con una política criminal más estricta. Propuso endurecer el tratamiento de delitos violentos y avanzar en herramientas más eficaces para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y la reincidencia. Este enfoque fue particularmente visible en el discurso de Patricia Bullrich, que planteó una línea de mayor firmeza estatal. La coalición tendió a asociar la reforma judicial con una respuesta más dura frente a la inseguridad, reforzando la idea de que sin justicia rápida no hay prevención efectiva.
Valoración: puntos fuertes y débiles
El principal punto fuerte de la propuesta de JxC fue la claridad diagnóstica: identificó problemas reales y ampliamente reconocidos, como la lentitud procesal, la desconfianza pública y la politización de órganos clave. Además, ofreció una narrativa coherente con su perfil de oposición institucionalista y de orden. Sin embargo, su debilidad estuvo en la ambición relativamente general de muchas de sus propuestas. Más allá de consignas como “independencia” o “eficiencia”, no siempre se explicitó un diseño integral de implementación ni cómo compatibilizar una reforma profunda con un Congreso fragmentado y con resistencias corporativas dentro del sistema judicial. También quedó pendiente una discusión más precisa sobre acceso a la justicia, defensa pública y desigualdades territoriales, aspectos menos visibles en su plataforma.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente a Unión por la Patria, JxC se ubicó en una posición claramente más crítica del funcionamiento judicial y más favorable a limitar la intervención política en tribunales. Mientras el oficialismo enfatizaba la necesidad de revisar la “mesa judicial” y los vínculos entre jueces, medios y oposición, JxC priorizaba la independencia frente al Ejecutivo y la eficacia penal. En comparación con La Libertad Avanza, compartió la demanda de endurecimiento y reforma, pero con un tono menos rupturista y más institucionalista. Frente a espacios menores de centroizquierda o izquierda, JxC mostró una visión menos centrada en garantías sociales y más orientada a la seguridad, la celeridad procesal y la lucha contra la corrupción.