UxP

Medio Ambiente

Elecciones Legislativas 2025 Nacional

Propuestas de Unión por la Patria en temas de Medio Ambiente para Elecciones Legislativas 2025 (Nacional)

Análisis de las propuestas de Unión por la Patria sobre medio ambiente en las legislativas nacionales 2025

Unión por la Patria (UxP) llegó a las elecciones legislativas nacionales de 2025 con una identidad ambiental fuertemente ligada al paradigma de “desarrollo con inclusión” y a la defensa del rol regulador del Estado. En materia ambiental, su discurso combinó tres ejes: protección de bienes comunes —agua, bosques, humedales y biodiversidad—, transición energética con perspectiva de soberanía y empleo, y rechazo a una desregulación amplia del sector extractivo. A diferencia de otras fuerzas que priorizaron la agenda fiscal o la liberalización económica, UxP buscó presentarse como la coalición que debía “ordenar” la producción sin resignar estándares ambientales, aunque con tensiones entre esa retórica y la dependencia de provincias productivas gobernadas por el propio espacio.

Transición energética y soberanía de los recursos

UxP sostuvo que la transición energética debía ser gradual, “justa” y compatible con el desarrollo industrial. En la práctica, esto implicó defender la expansión de renovables, pero sin abandonar el gas como combustible de transición ni cuestionar el peso de Vaca Muerta en el corto plazo. El oficialismo peronista también puso el foco en el desarrollo de cadenas de valor asociadas al litio, al hidrógeno y a la electromovilidad, aunque sin un programa legislativo tan detallado como el que exhiben algunas referencias internacionales. El punto central fue la idea de que el Estado debía capturar renta, planificar inversiones y evitar una primarización sin agregado local.

Protección de bosques, humedales y biodiversidad

Otro bloque relevante de la plataforma de UxP fue la defensa de la Ley de Bosques Nativos y la necesidad de fortalecer su financiamiento, una demanda histórica del ambientalismo argentino. En la misma línea, el espacio insistió en la sanción de una ley nacional de humedales, una discusión que en Argentina arrastra años de postergación en el Congreso. La postura de UxP también incluyó el rechazo a los desmontes ilegales y a la expansión desordenada de la frontera agropecuaria. En términos políticos, este bloque buscó captar a votantes urbanos y jóvenes sensibilizados por incendios, inundaciones y pérdida de biodiversidad, aunque la efectividad de esa agenda dependió siempre de la capacidad de disciplinar a gobernadores y sectores productivos aliados.

Gestión de residuos, economía circular y control ambiental

UxP también incorporó propuestas vinculadas a la economía circular, la gestión integral de residuos y el fortalecimiento de la fiscalización ambiental. Allí aparece una lógica más administrativa que transformadora: mejorar controles, fomentar reciclado, promover empleo verde y reducir la contaminación urbana e industrial. Este enfoque es consistente con la tradición peronista de políticas públicas sectoriales, pero en general quedó menos desarrollado que los ejes de energía o recursos naturales. La agenda de saneamiento de cuencas —como el caso Matanza-Riachuelo— funcionó además como símbolo de una deuda estructural del Estado argentino en materia ambiental.

Valoración: puntos fuertes y débiles

El principal punto fuerte de UxP fue haber mantenido una agenda ambiental relativamente integral en un contexto político donde el tema tendió a quedar subordinado a la crisis económica. A diferencia de propuestas abiertamente negacionistas o minimalistas, el espacio reconoció la existencia de la crisis climática y defendió herramientas regulatorias concretas. También resultó relevante su insistencia en la justicia ambiental: la idea de que los costos de la transición no debían recaer sobre trabajadores, provincias periféricas o consumidores vulnerables.

Su debilidad principal fue la ambigüedad. UxP combinó un discurso ambiental robusto con una práctica política muchas veces condicionada por necesidades fiscales, acuerdos con gobernadores extractivos y urgencias macroeconómicas. Eso redujo la credibilidad de algunas promesas, especialmente en humedales, bosques y control de actividades contaminantes. Además, su plataforma no siempre ofreció metas verificables ni plazos claros, un déficit importante frente a una agenda ambiental que exige implementación medible.

Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a La Libertad Avanza, UxP se ubicó en la vereda opuesta: mientras el oficialismo libertario tendió a minimizar la regulación ambiental y a privilegiar la desburocratización productiva, UxP defendió más intervención estatal y mayores controles. En comparación con Juntos por el Cambio, la diferencia fue menos ideológica que de énfasis: ambos aceptan la agenda de transición energética y la importancia de los recursos naturales, pero UxP mostró mayor disposición a hablar de justicia social y financiamiento público. Frente a fuerzas provinciales o de perfil productivista, UxP fue más ambicioso en conservación, aunque menos consistente en la ejecución. En síntesis, su propuesta ambiental fue la de un peronismo que intenta compatibilizar desarrollo, renta y protección, con resultados desiguales y una credibilidad que dependió más de la gestión que de la promesa electoral.