Inmigración
Propuestas de Unión por la Patria en temas de Inmigración para Elecciones Legislativas 2025 (Nacional)
Unión por la Patria (UxP) no hizo de la inmigración uno de los ejes centrales de su campaña legislativa nacional de 2025, pero su posicionamiento puede reconstruirse a partir de su tradición política, de los debates parlamentarios recientes y de la línea sostenida por su espacio en torno a la Ley de Migraciones 25.871, considerada una de las normas más garantistas de la región. En términos generales, UxP defendió una visión de la inmigración como derecho humano, con foco en la integración social, el acceso a servicios básicos y el rechazo a enfoques securitistas o de endurecimiento masivo de controles. En un contexto electoral marcado por la agenda de seguridad, orden fronterizo y restricción del acceso a prestaciones, su postura quedó claramente diferenciada de la de las fuerzas de derecha.
Defensa del régimen migratorio vigente y de la Ley 25.871
La principal línea de UxP fue la preservación del marco legal actual. La Ley 25.871, sancionada en 2003, establece el derecho a migrar, el acceso igualitario a salud y educación, y el principio de no discriminación por nacionalidad o situación documental. UxP se alineó con esa arquitectura normativa y rechazó reformas que vinculen inmigración con criminalidad o que condicionen derechos sociales a criterios de ciudadanía más restrictivos. Esta postura también se expresó frente a los intentos de instalar una agenda de “mano dura” migratoria en el Congreso y en el debate público.
Integración social y acceso a derechos básicos
UxP sostuvo una concepción integradora: la política migratoria debe facilitar la regularización documental, el acceso al sistema de salud, a la educación y al trabajo formal. En la práctica, esto implica priorizar mecanismos administrativos que reduzcan la irregularidad y eviten que la condición migratoria derive en exclusión. La lógica del espacio fue que la integración es más eficaz que la persecución, tanto para la cohesión social como para la administración del Estado. Este enfoque es coherente con la tradición argentina de alta recepción migratoria y con la estructura institucional vigente.
Rechazo a la criminalización y a la securitización del fenómeno migratorio
UxP se mostró crítico de los discursos que asocian inmigración con delito, especialmente cuando se usan para justificar expulsiones aceleradas o mayores restricciones de ingreso. En el plano legislativo, el bloque se ubicó del lado de quienes cuestionan la “criminalización del migrante” y advierten que las políticas de seguridad deben diferenciarse del tratamiento de los flujos migratorios. La posición no niega la necesidad de controles fronterizos ni de cooperación internacional, pero rechaza que el eje sea el castigo preventivo o la sospecha generalizada.
Cooperación regional y enfoque de derechos en el Mercosur
Otra dimensión relevante fue la defensa de la cooperación regional, especialmente con países del Mercosur y asociados. UxP mantuvo la idea de que la migración en Sudamérica requiere coordinación consular, laboral y documental entre Estados, más que barreras unilaterales. En esa línea, el partido suele apoyarse en el legado de los acuerdos de residencia del Mercosur, que facilitaron la movilidad intrarregional y redujeron obstáculos para la radicación legal. Su enfoque privilegia la gobernanza regional por sobre soluciones nacionales aisladas.
Valoración: puntos fuertes y débiles
El principal punto fuerte de UxP es la coherencia con un marco legal reconocido internacionalmente por su amplitud de derechos y por haber evitado, durante dos décadas, una deriva abiertamente restrictiva. Además, su enfoque es institucionalmente sólido: promueve regularización, integración y previsibilidad normativa. También resulta políticamente consistente con la experiencia argentina, donde la inmigración no constituye un problema de magnitud comparable al de otros países de la región.
Su debilidad, en cambio, es la baja densidad programática: UxP no presentó en 2025 un paquete migratorio novedoso, con metas cuantificables, presupuesto o reformas administrativas concretas. Esa falta de precisión deja espacio para que sus adversarios lo acusen de desatender problemas reales de gestión, como demoras documentarias, informalidad laboral o controles fronterizos insuficientes. En campaña, además, su defensa del statu quo puede percibirse como poco sensible frente a preocupaciones sociales sobre empleo y seguridad.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente a La Libertad Avanza, UxP quedó en la vereda opuesta: mientras el oficialismo impulsó un discurso de endurecimiento, control más estricto y revisión del acceso a beneficios, UxP defendió el modelo de derechos y la integración. Frente a Juntos por el Cambio, la diferencia fue más matizada: parte de ese espacio también aceptó la tradición garantista, pero con mayor apertura a reformas orientadas a ordenar el sistema y endurecer requisitos. En comparación con la izquierda, UxP coincidió en la defensa de derechos, aunque con un enfoque menos radical y más institucional. En síntesis, UxP se ubicó como el principal defensor del paradigma migratorio argentino tradicional, pero sin convertirlo en una bandera electoral de alto voltaje.