JxC

Medio Ambiente

Elecciones Legislativas 2025 Nacional

Propuestas de Juntos por el Cambio en temas de Medio Ambiente para Elecciones Legislativas 2025 (Nacional)

Juntos por el Cambio (JxC) llegó a las elecciones legislativas de 2025 con una agenda ambiental menos programática que la de otras fuerzas, pero con un perfil relativamente consistente en torno a tres ejes: gestión de recursos naturales, federalismo productivo y transición energética con foco en inversión privada. A diferencia de espacios que hicieron del cambio climático una bandera central, JxC tendió a presentar el ambiente como un área de “desarrollo sostenible” más que como una agenda autónoma. En la práctica, su oferta combinó apoyo a la explotación de hidrocarburos y minería con exigencias de mayor control institucional, seguridad jurídica y modernización regulatoria.

Federalismo ambiental y gestión de recursos

Uno de los núcleos de la posición de JxC fue la defensa del federalismo en materia ambiental, en línea con el artículo 41 de la Constitución y la competencia provincial sobre los recursos naturales. El espacio insistió en que las provincias debían conservar un rol central en la habilitación y control de actividades como minería, hidrocarburos y uso del suelo, mientras la Nación debía concentrarse en fijar estándares generales y coordinar políticas. Esta mirada buscó evitar una centralización regulatoria que, según su diagnóstico, suele trabar inversiones y generar superposición de controles.

Transición energética con énfasis productivo

JxC impulsó una transición energética “realista”, no basada en metas de descarbonización aceleradas sino en diversificación de la matriz con gas natural, renovables y eficiencia. En el debate legislativo y programático, el espacio defendió a Vaca Muerta como activo estratégico para la seguridad energética y la generación de divisas, al tiempo que sostuvo la necesidad de ampliar la infraestructura de transporte y almacenamiento. También acompañó, con matices, la expansión de energías renovables, aunque sin convertirla en un eje de campaña comparable al de fuerzas verdes o progresistas.

Minería, litio y reglas de inversión

Otro bloque importante fue el apoyo a la minería metalífera y al litio como sectores de alto potencial exportador. JxC planteó que Argentina debía aprovechar la demanda global de minerales críticos para la transición energética, pero bajo reglas claras, previsibles y con licencia social. En este punto, su discurso se apoyó en la idea de compatibilizar desarrollo económico y estándares ambientales, aunque sin proponer cambios estructurales de gran alcance en el esquema regulatorio. El énfasis estuvo puesto en agilizar permisos, fortalecer la seguridad jurídica y mejorar la infraestructura en provincias mineras.

Control ambiental, agua y residuos

En materia de control ambiental, JxC sostuvo posiciones más institucionalistas que transformadoras: fortalecimiento de organismos de fiscalización, monitoreo de cuencas, gestión integral de residuos y obras de saneamiento. En varios distritos, referentes del espacio insistieron en la necesidad de modernizar la gestión del agua y de avanzar en esquemas de economía circular, pero sin una agenda nacional robusta ni metas cuantificadas de reducción de emisiones o de restauración ecológica. El tratamiento de incendios, bosques nativos y ordenamiento territorial también apareció, aunque más como respuesta a crisis recurrentes que como política de largo plazo.

Valoración: fortalezas y debilidades

La principal fortaleza de JxC en ambiente fue su enfoque de gobernabilidad: propuso compatibilizar protección ambiental con actividad económica, algo atractivo para sectores productivos y para un electorado sensible al empleo y la inversión. Además, su defensa de reglas estables y capacidades de control podía leerse como una respuesta a la histórica debilidad institucional argentina en fiscalización ambiental.

Su principal debilidad fue la falta de una narrativa ambiental propia y ambiciosa. JxC no presentó una plataforma ecológica integral con metas medibles de reducción de emisiones, adaptación climática o restauración de ecosistemas. También quedó expuesto a una tensión interna: mientras algunos referentes priorizaron la agenda climática y la regulación, otros enfatizaron la desregulación y la expansión extractiva. Esa ambivalencia limitó la nitidez de su propuesta.

Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Unión por la Patria, JxC se ubicó más cerca de una agenda proinversión y menos estatista, con menor énfasis en planificación nacional y mayor confianza en el mercado y las provincias. En comparación con La Libertad Avanza, mantuvo una postura más moderada: no negó la agenda ambiental, pero tampoco la elevó a prioridad central; además, evitó el discurso de desregulación extrema. Frente a fuerzas de izquierda o verdes, JxC quedó claramente por detrás en ambición climática, aunque por delante en viabilidad política y articulación con sectores productivos. En síntesis, su propuesta ambiental fue pragmática, gradualista y orientada al desarrollo, más que transformadora.