Igualdad
Propuestas de La Libertad Avanza en temas de Igualdad para Elecciones Legislativas 2025 (Nacional)
La Libertad Avanza (LLA) llevó a las elecciones legislativas de 2025 una visión sobre la “igualdad” muy distinta de la tradición igualitarista del sistema político argentino. Su enfoque no parte de la ampliación de derechos sociales vía Estado, sino de la idea de que la igualdad real se logra reduciendo privilegios, achicando el gasto público y eliminando regulaciones que, según su diagnóstico, terminan perjudicando a los sectores más vulnerables. En la práctica, su programa no presentó una agenda de “igualdad” en sentido clásico —ingreso, género, diversidades, acción afirmativa— sino una defensa de la igualdad ante la ley, la libertad individual y la neutralidad estatal frente a identidades o colectivos. En el plano electoral, esto se tradujo en una propuesta fuertemente anti-intervencionista y crítica de las políticas distributivas tradicionales.
Igualdad ante la ley y rechazo a privilegios sectoriales
El núcleo doctrinario de LLA en materia de igualdad es la eliminación de tratamientos diferenciales otorgados por el Estado a grupos específicos. El espacio insiste en que la ley debe ser igual para todos y que cualquier política que otorgue beneficios por pertenencia sectorial, territorial o identitaria introduce distorsiones y “privilegios”. Bajo esa lógica, LLA cuestiona subsidios, transferencias discrecionales y regímenes especiales que, en su lectura, consolidan desigualdades en lugar de corregirlas. Esta mirada se alinea con su programa general de reducción del Estado, desregulación y simplificación normativa, impulsado desde el Poder Ejecutivo en 2024 y 2025 mediante el DNU 70/2023, la Ley Bases y reformas administrativas.
Igualdad como acceso al mercado y al empleo formal
LLA plantea que la verdadera igualdad se alcanza cuando se expanden las oportunidades de empleo privado y se reducen los costos de contratar. Por eso, su agenda legislativa y de gobierno prioriza la flexibilización de reglas laborales, la baja de cargas impositivas y la desburocratización. El argumento es que el empleo formal es el principal mecanismo de integración social y que el exceso de regulación excluye a jóvenes, trabajadores informales y pequeñas empresas. En esta línea, el oficialismo ha defendido reformas orientadas a facilitar la contratación y a disminuir la litigiosidad laboral, sosteniendo que la protección excesiva termina beneficiando a trabajadores ya integrados y no a quienes están fuera del sistema.
Igualdad de oportunidades mediante ajuste fiscal y “fin de la intermediación”
Otro bloque relevante es la idea de que el gasto social debe dejar de canalizarse a través de intermediarios políticos o sociales. LLA sostiene que los programas de asistencia deben ser más directos, transparentes y focalizados, para evitar clientelismo y discrecionalidad. En 2024 y 2025, el gobierno avanzó en la auditoría de planes y en la reducción de transferencias a organizaciones intermediarias, en un contexto de fuerte ajuste fiscal. La promesa implícita es que, al ordenar las cuentas públicas y eliminar la “casta” intermediaria, se liberan recursos para estabilizar la economía y generar igualdad de condiciones macroeconómicas. Sin embargo, esta estrategia se apoyó más en la disciplina presupuestaria que en la expansión de derechos sociales.
Valoración: fortalezas y debilidades
La principal fortaleza de LLA es la coherencia interna de su propuesta: define la igualdad como igualdad jurídica y de reglas, no como igualdad de resultados. Eso le da un relato claro y consistente con su ideología liberal-libertaria. Además, su crítica a la discrecionalidad estatal y a la intermediación política conecta con un malestar social real frente a la corrupción, el clientelismo y la fragmentación de políticas públicas.
Su debilidad, en cambio, es evidente: la agenda de igualdad queda reducida casi por completo a la dimensión formal y económica, sin una estrategia robusta para desigualdades estructurales de ingreso, género, territorio o acceso a servicios básicos. El ajuste fiscal y la retracción estatal pueden mejorar incentivos macroeconómicos, pero no garantizan por sí mismos mayor igualdad social en el corto plazo. También es discutible que la desregulación laboral genere inclusión masiva en una economía con baja productividad y alta informalidad.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente al peronismo y al kirchnerismo, LLA se ubica en la vereda opuesta: rechaza la igualdad entendida como redistribución, ampliación de derechos y políticas focalizadas con perspectiva social. Frente a Juntos por el Cambio, comparte el énfasis en equilibrio fiscal y reformas promercado, pero va más lejos en su crítica al Estado social y en su rechazo a las políticas de identidad y a la intermediación. En comparación con fuerzas provinciales o de centroizquierda, LLA ofrece la versión más minimalista del concepto de igualdad: menos Estado, menos regulación y más libertad individual. Esa es su principal marca distintiva en la oferta electoral de 2025.