Economía
Propuestas de La Libertad Avanza en temas de Economía para Elecciones Legislativas 2025 (Nacional)
La Libertad Avanza (LLA) llegó a las elecciones legislativas de 2025 con una agenda económica coherente con su identidad de gobierno: consolidar el ajuste fiscal, profundizar la desregulación y sostener un programa de estabilización basado en equilibrio de cuentas públicas, baja de la inflación y apertura de la economía. A diferencia de otras fuerzas, su propuesta no giró en torno a expandir el gasto o recomponer rápidamente ingresos vía transferencias masivas, sino en institucionalizar el giro promercado iniciado por Javier Milei en 2024, en un contexto de fuerte caída inflacionaria respecto del pico de 2023, aunque todavía con salarios reales, consumo e inversión en proceso de recomposición desigual.
Equilibrio fiscal y disciplina del gasto
El núcleo del programa económico de LLA fue la idea de “déficit cero” como ancla de credibilidad. La fuerza defendió la reducción del gasto público nacional, la eliminación de subsidios económicos generalizados y la revisión de partidas consideradas improductivas. En términos legislativos, esto se tradujo en apoyo a presupuestos restrictivos, reformas orientadas a limitar la expansión del Estado y respaldo a la regla de superávit como condición para estabilizar precios y reducir el riesgo país. La lógica es consistente con el giro de 2024: el ajuste fiscal permitió una desaceleración inflacionaria, pero también implicó una fuerte contracción de la actividad en varios sectores durante los primeros meses del programa.
Desregulación, privatizaciones y “libertad económica”
Otro eje central fue la profundización de la desregulación. LLA impulsó la simplificación normativa, la eliminación de trabas burocráticas y la revisión de marcos regulatorios en sectores como comercio, transporte, energía y mercado laboral. En su discurso legislativo, la meta es bajar costos de transacción y atraer inversión privada. También mantuvo la idea de privatizar o concesionar empresas públicas y activos estatales, presentándolo como una forma de mejorar eficiencia y reducir el peso del Estado empresario. Esta agenda ya había sido anticipada en el DNU 70/2023 y en la Ley Bases, que marcaron el rumbo económico del oficialismo.
Reforma laboral y formalización del empleo
LLA defendió una reforma del mercado de trabajo orientada a reducir litigiosidad, flexibilizar modalidades de contratación y bajar costos de ingreso al empleo formal. El argumento central es que la rigidez normativa desalienta la creación de puestos registrados y empuja a la informalidad. En paralelo, el oficialismo sostuvo que la recuperación del empleo debía venir de la inversión privada y no de programas públicos de empleo. La propuesta, sin embargo, enfrenta el límite de una economía con alta informalidad estructural y baja capacidad de absorción laboral en el corto plazo.
Apertura comercial e inserción internacional
En política comercial, LLA se ubicó en una posición abiertamente aperturista. Planteó reducir barreras al comercio, facilitar importaciones de insumos y bienes de capital, y alinear la política exterior con una estrategia de inserción más competitiva en mercados globales. La apuesta es que una mayor competencia externa presione a la baja los precios internos y mejore la productividad. El riesgo, como señalan sus críticos, es que una apertura rápida sin una transición industrial suficiente afecte a sectores manufactureros con menor escala y productividad.
Valoración: fortalezas y debilidades
La principal fortaleza de las propuestas de LLA es la coherencia interna: fiscal, monetaria y regulatoria apuntan al mismo objetivo de estabilización. Además, el programa tiene una ventaja política clara: ofrece una narrativa simple y verificable, centrada en bajar inflación y ordenar el Estado. En un país con larga historia de crisis macroeconómicas, ese mensaje conserva atractivo.
Su debilidad principal es el costo distributivo y social del ajuste, especialmente en un escenario donde la mejora de ingresos reales no siempre acompaña al ritmo de la desinflación. También existe incertidumbre sobre la velocidad con que la inversión privada responderá a la desregulación y si la apertura comercial podrá sostener empleo e industria en el corto plazo. En otras palabras, el programa es consistente para estabilizar, pero menos claro en su capacidad de generar crecimiento inclusivo rápido.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente al peronismo, LLA representa el contraste más fuerte: mientras sectores opositores priorizaron recomposición salarial, obra pública y mayor intervención estatal, el oficialismo legislativo insistió en austeridad, mercado y disciplina fiscal. Frente al PRO, la distancia fue menor: compartieron gran parte de la agenda promercado, aunque LLA la llevó a un nivel más radical en recorte del Estado y confrontación con sindicatos y regulaciones. En comparación con la UCR y fuerzas provinciales, LLA mostró menos interés en el federalismo fiscal y más en una lógica de reforma nacional centralizada. Así, en 2025, su perfil económico fue el de la fuerza más ortodoxamente liberal del sistema político argentino.