El guardián de la Constitución, con sede en San Petersburgo
El Tribunal Constitucional de la Federación de Rusia es el órgano encargado de contrastar leyes y actos del poder público con la Constitución de 1993. Lo regulan el artículo 125 de la propia Constitución y la Ley Constitucional Federal 1-FKZ, de 21 de julio de 1994. Desde 2008 no tiene su sede en Moscú, sino en el edificio del Senado y el Sínodo de la Plaza del Senado de San Petersburgo, un traslado decidido por ley que se justificó como descentralización institucional y que sus críticos leyeron como un alejamiento del centro de decisión política.
Nació en 1991, por ley de la RSFSR de 6 de mayo, y celebró su primera sesión en enero de 1992. Fue el primer tribunal de esta naturaleza en la historia rusa.
Qué asuntos resuelve
El Tribunal examina la constitucionalidad de las leyes federales y regionales, de los decretos presidenciales y gubernamentales, de los estatutos de los sujetos federales y de los tratados internacionales aún no ratificados. Resuelve los conflictos de competencia entre órganos del Estado, interpreta la Constitución a instancia de las autoridades legitimadas y atiende los recursos individuales de ciudadanos que consideran vulnerados sus derechos por una ley aplicada en su caso. Interviene también en el procedimiento de destitución del presidente, verificando que se ha respetado el orden establecido.
La reforma constitucional de 2020 añadió dos competencias de calado. La primera es el control previo: a petición del jefe del Estado, el Tribunal puede pronunciarse sobre proyectos de ley antes de su firma. La segunda es la facultad de decidir si las resoluciones de tribunales internacionales resultan ejecutables en Rusia, un mecanismo introducido por ley en 2015 y elevado en 2020 a rango constitucional.
Once jueces nombrados a propuesta del presidente
La composición pasó de 19 a 11 jueces con las enmiendas de 2020. Los designa el Consejo de la Federación a propuesta del presidente de la Federación, y su mandato se extiende hasta los 70 años, límite del que está exento quien preside el tribunal. Se exige una edad mínima de 40 años, quince de experiencia jurídica y una "reputación intachable".
Preside el Tribunal Valeri Zorkin, en el cargo de forma continuada desde 2003, tras haberlo presidido ya entre 1991 y 1993. Es el titular de mayor edad entre los altos cargos del Estado ruso.
Un tribunal suspendido y luego reconstruido
Su primera etapa terminó abruptamente. En 1993, durante el enfrentamiento entre el presidente Borís Yeltsin y el Soviet Supremo, el Tribunal declaró inconstitucional el decreto de disolución del Parlamento; Yeltsin suspendió entonces su actividad. La institución no volvió a funcionar hasta 1995, ya bajo la nueva ley orgánica de 1994, con competencias redefinidas y sin capacidad de actuar de oficio.
Desde entonces su jurisprudencia ha acompañado los grandes cambios del sistema: avaló la reforma que suprimió la elección directa de gobernadores en 2004, validó las enmiendas constitucionales de 2020 en pocos días y respaldó los tratados de incorporación de Crimea en 2014 y de las cuatro regiones ucranianas anexionadas en 2022, cuya validez no está reconocida internacionalmente.
Independencia bajo escrutinio
Las objeciones de la doctrina jurídica se concentran en tres puntos. El primero es la reducción del número de jueces y el endurecimiento de los requisitos de acceso a los recursos individuales, que estrechan la vía del amparo constitucional. El segundo es la supresión, en 2020, de la facultad de los magistrados de publicar votos particulares discrepantes, una práctica que hasta entonces permitía conocer las divisiones internas del tribunal y que su presidente había defendido en el pasado.
El tercero es la prevalencia del derecho interno sobre las resoluciones de tribunales internacionales, que la Comisión de Venecia del Consejo de Europa cuestionó por su compatibilidad con las obligaciones asumidas por Rusia. El país dejó de formar parte del Consejo de Europa en 2022. Las autoridades rusas sostienen que se trata de una afirmación legítima de la soberanía constitucional.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Tribunal Constitucional de Rusia? Es el órgano que verifica que las leyes y los actos del poder público respeten la Constitución.
¿Cuántos jueces tiene? Once desde la reforma constitucional de 2020, que redujo la composición anterior de diecinueve magistrados.
¿Dónde está su sede? En el edificio del Senado y el Sínodo, en la Plaza del Senado de San Petersburgo, desde 2008.
¿Quién nombra a los magistrados? El Consejo de la Federación, a propuesta del presidente, con mandato hasta los setenta años.
¿Quién preside el Tribunal Constitucional? Valeri Zorkin, que ocupa el cargo desde 2003 y ya lo había presidido entre 1991 y 1993.