Borís Yeltsin

Falleció en 2007 1931

Borís Yeltsin fue el primer presidente de la Federación de Rusia y el principal dirigente del proceso de ruptura con la URSS; no tuvo afiliación política estable.

Trayectoria política

Borís Nikoláyevich Yeltsin nació en 1931 en Butka, en la región de Sverdlovsk, en el seno de una familia campesina. Se formó como ingeniero civil en el Instituto Politécnico de los Urales, en Sverdlovsk, y desarrolló primero una carrera técnica y administrativa en el aparato soviético local. Esa experiencia en la gestión industrial y territorial fue la base de su ascenso político dentro del PCUS, el partido único del sistema soviético, aunque con el tiempo se convertiría en una figura cada vez más crítica con su élite dirigente.

Durante los años setenta y primeros ochenta ocupó puestos de responsabilidad en la región de Sverdlovsk, donde destacó como administrador eficaz y ambicioso. En 1976 fue nombrado primer secretario del comité regional del partido en Sverdlovsk, cargo clave en la estructura soviética local. En 1985, ya bajo la etapa de Mijaíl Gorbachov, fue trasladado a Moscú como primer secretario del Comité del Partido en la capital, una posición de gran visibilidad dentro del sistema. Poco después entró en conflicto con la dirección soviética por su estilo frontal y su crítica a los privilegios de la nomenklatura, lo que acabó precipitando su salida de la cúpula del partido.

A finales de los ochenta y comienzos de los noventa se consolidó como figura del reformismo radical y del cuestionamiento del monopolio del poder soviético. En 1990 fue elegido presidente del Sóviet Supremo de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, la mayor de las repúblicas soviéticas. En 1991 ganó la elección presidencial rusa, convirtiéndose en el primer presidente elegido por voto popular en la historia de Rusia. Su liderazgo fue decisivo en el intento de frenar el golpe de Estado de agosto de 1991 contra Gorbachov, cuando se mostró públicamente en defensa de la legalidad y del proceso reformista.

En diciembre de 1991, Yeltsin fue una de las figuras centrales del Acuerdo de Belovezha, firmado junto con los líderes de Ucrania y Bielorrusia, por el que se declaró extinguida la Unión Soviética y se creó la Comunidad de Estados Independientes. Desde entonces dirigió la nueva Federación de Rusia, cargo que desempeñó entre 1991 y 1999. Durante su presidencia impulsó una profunda reestructuración económica y estatal, con privatizaciones masivas, liberalización de precios y una rápida transición al mercado. En el plano institucional, enfrentó una aguda lucha de poder con el Parlamento ruso, que culminó en la crisis constitucional de 1993 y en la imposición de una nueva arquitectura presidencialista.

En sus últimos años de mandato gobernó en un contexto de gran inestabilidad económica, conflictos territoriales y debilitamiento político. La primera guerra de Chechenia, el colapso social de los años noventa y la crisis financiera de 1998 erosionaron su autoridad. El 31 de diciembre de 1999 renunció anticipadamente y entregó el poder a Vladímir Putin, a quien había designado como sucesor interino.

Relación con el pueblo

Yeltsin mantuvo una relación ambivalente con la sociedad rusa. Durante la etapa final de la URSS, muchos ciudadanos lo percibieron como un líder audaz y cercano frente a la rigidez del aparato soviético. Su imagen pública ganó fuerza por su estilo directo, su disposición a enfrentarse a la cúpula del poder y su capacidad para simbolizar el deseo de cambio.

Sin embargo, en la década de 1990 esa percepción se deterioró notablemente. Las privatizaciones, el desempleo, la caída del nivel de vida, la inflación y la aparición de grandes desigualdades asociaron su figura a la transición dolorosa al capitalismo. Para amplios sectores de la población fue el rostro político de una década de sacrificios. Al mismo tiempo, contó con apoyo entre sectores reformistas, parte de las élites urbanas y parte de los medios de comunicación, especialmente en momentos electorales decisivos. Su relación con los medios fue intensa: se benefició de una cobertura que lo presentaba como garante de la reforma democrática, aunque con el tiempo se multiplicaron las críticas por la concentración de poder económico y la creciente influencia de grupos oligárquicos.

Posiciones y perfil político

Yeltsin es recordado como un político pragmático, anticomunista y reformista, aunque su ideología fue más flexible que doctrinal. Su prioridad fue desmontar el sistema soviético y construir un Estado ruso soberano con instituciones presidenciales fuertes. En economía defendió la liberalización rápida y la privatización de activos estatales, convencido de que era necesario desmontar cuanto antes la estructura planificada heredada de la URSS. Esa orientación se asocia a la llamada “terapia de choque”, aplicada con costes sociales muy elevados.

En política institucional impulsó un modelo presidencialista fuerte, en ocasiones de forma muy personalista. Su mandato quedó marcado por la tensión entre modernización y autoritarismo funcional: por un lado apoyó elecciones competitivas, pluralismo partidista y apertura mediática; por otro, concentró poder en la presidencia y utilizó mecanismos excepcionales para resolver conflictos políticos, especialmente en 1993.

En política exterior buscó una relación de cooperación con Occidente en los primeros años, aunque también defendió firmemente la soberanía rusa. En el espacio postsoviético se enfrentó a la pérdida de influencia de Moscú y trató de preservar la posición de Rusia como heredera principal de la URSS.

Dentro y fuera de su entorno político ha sido percibido de forma muy polarizada. Para unos fue el fundador de la Rusia postsoviética y el líder que abrió el sistema a la democracia y la economía de mercado; para otros, el responsable de la desintegración estatal, del empobrecimiento social y del auge de los oligarcas. Su decisión de renunciar en 1999 y facilitar la transición a Putin suele interpretarse como un intento de garantizar continuidad institucional y estabilidad.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Borís Yeltsin? Fue el primer presidente de la Federación de Rusia y una figura central en la desaparición de la URSS; encabezó la transición del Estado soviético al sistema ruso postsoviético.

¿A qué partido perteneció Borís Yeltsin? No tuvo una afiliación política estable en el periodo postsoviético; su carrera comenzó dentro del PCUS, pero más tarde se distanció de él y no quedó identificado con un partido único duradero.

¿Qué hizo Borís Yeltsin en 1991? Fue una de las figuras decisivas del fracaso del golpe de Estado de agosto de 1991 y después participó en el Acuerdo de Belovezha, que selló la disolución de la Unión Soviética.

¿Por qué es polémico Borís Yeltsin? Porque su mandato se asocia tanto a la apertura política y a la creación de la Rusia contemporánea como a la crisis social, las privatizaciones rápidas, la corrupción y la pérdida de estabilidad económica en los años noventa.

¿Cuándo dejó el poder? Renunció el 31 de diciembre de 1999 y cedió la presidencia interina a Vladímir Putin, a quien había señalado como su sucesor.

¿Cuál fue su principal legado político? Su legado principal fue la creación de la Federación de Rusia como Estado independiente, la transformación del sistema político y económico, y la reconfiguración del poder ruso tras el fin de la URSS.

Cargos principales
Primer Presidente de la Federación de Rusia (1991–1999)
Líder del proceso de disolución de la Unión Soviética (Acuerdo de Belovezha, diciembre 1991)
Impulsor de las privatizaciones masivas de los años 90 («terapia de choque»)
Renunció el 31 de diciembre de 1999, dejando paso a Putin

Este perfil ofrece una visión general de la trayectoria política basada en información pública.