Otras figuras públicas

José Manuel García Catalán

Comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía, exjefe de la UDEF

José Manuel García Catalán es un comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía que dirigió la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) durante buena parte de los gobiernos del Partido Popular presididos por Mariano Rajoy. Su nombre, durante años discreto en los organigramas policiales, ha saltado al primer plano informativo después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz lo citara como investigado dentro de la pieza separada que indaga la presunta guerra sucia contra Podemos orquestada desde estructuras policiales y mediáticas afines al PP entre 2014 y 2017. García Catalán se acoge, como cualquier ciudadano, a la presunción de inocencia.

Trayectoria policial

García Catalán hizo toda su carrera en el Cuerpo Nacional de Policía, donde fue ascendiendo dentro del área de investigación económica y patrimonial. Esa especialización lo llevó a integrarse en la UDEF, la unidad central encargada de perseguir el blanqueo de capitales, la corrupción, el fraude fiscal y los grandes delitos financieros. La UDEF es, junto con la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, una de las dos grandes referencias técnicas en investigación económica del Estado.

Durante los años en que Mariano Rajoy fue presidente del Gobierno (2011–2018), García Catalán llegó a la jefatura de la UDEF. Su nombre se asoció a investigaciones de alto perfil sobre corrupción política y casos mediáticos, en una etapa en la que la propia UDEF se vio salpicada por sospechas de instrumentalización política. Las llamadas "notas UDEF" —informes preliminares filtrados a la prensa que afectaban a rivales políticos del PP, especialmente a dirigentes del PSOE, de las nacionalidades catalana o vasca, y más tarde de Podemos— marcaron buena parte de aquella etapa y son hoy objeto de investigación judicial.

Tras el final del ciclo del PP en el Gobierno y los sucesivos relevos en la cúpula policial, García Catalán fue alejándose de los puestos de mayor visibilidad y terminó accediendo a la jubilación ya entrada esta década. La jubilación, sin embargo, no lo ha apartado de la actualidad: las diligencias judiciales abiertas en la Audiencia Nacional le han devuelto al primer plano como uno de los nombres clave para entender qué hicieron, presuntamente, determinados mandos policiales fuera del cauce legal.

El caso de la guerra sucia contra Podemos

La pieza judicial que ha situado a García Catalán bajo el foco se centra en una hipótesis concreta: que entre 2014 y 2017 se desplegó desde estructuras del Ministerio del Interior, de la Policía Nacional y de medios de comunicación afines una campaña sistemática para fabricar y difundir informaciones falsas o no contrastadas contra los fundadores de Podemos —entre ellos Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón— con el objetivo de erosionar electoralmente al partido en plena irrupción.

Dentro de ese marco, el juez Santiago Pedraz ha rastreado un episodio concreto: un viaje a Nueva York en abril de 2016, en plena precampaña de las elecciones generales repetidas de junio, en el que comisarios españoles habrían intentado obtener el testimonio de un exministro del Gobierno de Hugo Chávez dispuesto a vincular a los dirigentes de Podemos con presuntos pagos del régimen venezolano. La identidad concreta del exministro y los detalles de la reunión están siendo objeto de la instrucción y se manejan con cautela, sin que conste a día de hoy una versión oficial cerrada.

García Catalán declaró ante el juez como testigo en diciembre de 2025. En aquella comparecencia, según las informaciones publicadas, respondió de forma recurrente "no recuerdo" a las preguntas sobre el viaje a Nueva York, los contactos previos y posteriores y la cadena de mando que habría autorizado o conocido la operación. Esa falta de aclaraciones, sumada a las pruebas documentales y testificales recopiladas, llevó al magistrado a dar un giro a su situación procesal: en mayo de 2026, Pedraz lo citó como investigado y fijó su declaración para el 25 de junio de 2026. Ese cambio de estatus —de testigo a investigado— implica que el juez aprecia indicios suficientes para que el comisario jubilado se defienda formalmente, no para que colabore como mero conocedor de los hechos. La calificación de los presuntos delitos imputados se encuentra todavía en fase de concreción.

García Catalán no ha sido condenado por ninguno de estos hechos. Las imputaciones son, por definición, presuntas, y le ampara la presunción de inocencia hasta que recaiga, en su caso, una sentencia firme.

Contexto: la pieza UDEF-PP

La citación de García Catalán no es un episodio aislado, sino parte de una investigación más amplia que la Audiencia Nacional viene desarrollando sobre el uso, presuntamente desviado, de medios policiales con fines de persecución política. La instrucción se inscribe en la estela del llamado caso Villarejo, en el que el excomisario José Manuel Villarejo está siendo investigado y juzgado en distintas piezas separadas por una larga lista de presuntas operaciones de espionaje, cloacas mediáticas y trabajos a la carta para clientes públicos y privados.

Una de esas piezas se centra específicamente en la fabricación de informes y filtraciones contra Podemos y otros adversarios políticos del PP. Dentro de ese expediente han ido apareciendo nombres de mandos de la Policía que, en distintos momentos, habrían participado en reuniones, viajes o gestiones encaminadas a obtener material comprometedor contra los líderes de la nueva formación. La hipótesis de la instrucción es que la UDEF, llamada legalmente a perseguir delitos económicos, fue utilizada —al menos en parte— para alimentar una guerra sucia política.

En este contexto, García Catalán es relevante por su cargo y su época: dirigía la unidad clave para construir informes patrimoniales en los años en los que se produjeron muchas de las filtraciones investigadas. El juez Pedraz trata de determinar si su responsabilidad fue meramente jerárquica, si conoció y consintió actuaciones irregulares de subordinados o si participó activamente en alguna de ellas. La instrucción tendrá que precisar también la relación entre los hechos investigados y las decisiones políticas del Ministerio del Interior de la época.

Todo lo anterior es materia de instrucción, no de sentencia. Los nombres que aparecen en las diligencias mantienen su derecho a la defensa y a la presunción de inocencia, y solo un eventual juicio público con todas las garantías podrá determinar responsabilidades penales individuales.

Preguntas frecuentes

¿Quién es José Manuel García Catalán? Es un comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía, especializado en investigación económica, que dirigió la UDEF durante los gobiernos del PP presididos por Mariano Rajoy.

¿Por qué se le investiga ahora? El juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional, lo investiga dentro de la pieza sobre la presunta guerra sucia contra Podemos, en concreto por un viaje a Nueva York en abril de 2016 para tratar de obtener un testimonio contra los fundadores del partido.

¿Ha sido condenado? No. Está investigado, es decir, citado formalmente como posible responsable, pero no ha sido juzgado ni condenado. Le ampara la presunción de inocencia.

¿Qué ocurrió en su declaración de diciembre de 2025? Acudió como testigo y respondió "no recuerdo" a las preguntas clave sobre el viaje a Nueva York. Esa falta de aclaraciones llevó al juez a citarlo después como investigado.

¿Cuándo declarará como investigado? La declaración como investigado está fijada para el 25 de junio de 2026 en la Audiencia Nacional, ante el juez Santiago Pedraz.