Educación
Propuestas de La Libertad Avanza en temas de Educación para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)
La Libertad Avanza (LLA) llegó a las elecciones presidenciales de 2023 con una posición muy crítica respecto del sistema educativo argentino, al que presentó como un ámbito atravesado por el deterioro de los aprendizajes, la burocracia y la “ideologización” de contenidos. En su plataforma y en los discursos de campaña, Javier Milei y su espacio defendieron una agenda de reforma orientada a ampliar la libertad de elección de las familias, revisar el rol del Estado como proveedor central y reordenar el financiamiento bajo criterios de eficiencia y resultados. A diferencia de otras fuerzas, LLA no puso el acento en una expansión del gasto educativo, sino en la transformación institucional del sistema.
Financiamiento y rol del Estado
Una de las ideas más consistentes de LLA fue la de reducir la centralidad del Estado nacional en la administración educativa y avanzar hacia un esquema más descentralizado, con mayor protagonismo provincial y de las familias. En línea con su programa general, el espacio planteó revisar el gasto público y eliminar lo que considera estructuras ineficientes. En educación, esto se tradujo en una crítica a la lógica de financiamiento automático sin evaluación de resultados. Aunque no propuso formalmente una eliminación de la educación pública, sí impulsó una redefinición del Estado como garante y regulador, más que como prestador dominante.
Libertad de elección y competencia entre escuelas
LLA promovió la idea de que las familias puedan elegir escuela con mayor autonomía, incluyendo la posibilidad de mecanismos de financiamiento que acompañen esa elección. En la práctica, esto se asoció a propuestas de “voucher” o subsidio a la demanda, un esquema que no fue detallado con precisión normativa en la campaña, pero sí defendido por Milei como una forma de introducir competencia entre establecimientos. El supuesto de fondo es que la competencia elevaría la calidad y obligaría a las escuelas a mejorar para retener estudiantes.
Reforma curricular y “fin de la ideologización”
Otro eje reiterado por LLA fue la revisión de contenidos escolares. El espacio cuestionó la presencia de enfoques que considera partidizados o militantes en materias como formación ciudadana, historia y educación sexual integral. Su discurso propuso concentrar la escuela en aprendizajes básicos —lectura, escritura, matemáticas y ciencias— y reducir el peso de agendas consideradas accesorias o ideológicas. Esta línea conectó con una demanda de “orden” curricular y con una crítica a lo que el partido describió como adoctrinamiento.
Docentes, mérito y evaluación
LLA sostuvo que el sistema debía recuperar criterios de mérito y evaluación, tanto para estudiantes como para docentes. En esa lógica, el problema educativo no se resolvería con más estructura administrativa sino con incentivos adecuados, capacitación y exigencia de resultados. En la campaña, el espacio criticó la rigidez de algunos regímenes laborales y la falta de evaluación efectiva del desempeño docente. La propuesta, sin embargo, no llegó a una formulación integral sobre carrera docente, formación inicial o actualización profesional.
Valoración: fortalezas y debilidades
El principal punto fuerte de LLA fue poner en el centro una discusión real sobre la caída de aprendizajes y la baja efectividad del sistema. Los resultados de las pruebas Aprender y, sobre todo, el desempeño argentino en PISA 2022 —con una proporción muy alta de estudiantes por debajo del nivel mínimo en matemáticas y lectura— le dieron sustento a su diagnóstico de crisis. Además, su énfasis en evaluación, autonomía institucional y foco en aprendizajes básicos respondió a problemas concretos y visibles.
Sus debilidades fueron igualmente claras. La propuesta apareció poco desarrollada en términos de implementación, financiamiento y transición institucional. El esquema de mayor competencia y eventual voucher no fue acompañado por una hoja de ruta detallada para evitar segmentación, desigualdad territorial o debilitamiento de escuelas que atienden a poblaciones vulnerables. Tampoco ofreció definiciones robustas sobre educación inicial, inclusión, infraestructura o formación docente, temas centrales en un país federal y desigual como Argentina.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente a Unión por la Patria, que defendió la continuidad del modelo estatal con expansión de derechos y financiamiento público, LLA representó la ruptura más marcada. En comparación con Juntos por el Cambio, coincidió en críticas a la burocracia y en la idea de evaluación, pero fue mucho más radical al plantear una reconfiguración del rol estatal y al avanzar hacia instrumentos de mercado. Respecto de fuerzas provinciales o de izquierda, su enfoque fue el más liberal y el menos orientado a la igualdad educativa como objetivo explícito. En síntesis, LLA propuso una agenda de shock: más libertad de elección, menos peso del Estado proveedor y una escuela concentrada en resultados medibles.