Economía
Propuestas de La Libertad Avanza en temas de Economía para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)
La Libertad Avanza (LLA) llegó a las elecciones presidenciales de 2023 con una agenda económica fuertemente disruptiva respecto del consenso político argentino de las últimas décadas. Su diagnóstico de partida fue que la inflación, el déficit fiscal, la emisión monetaria, el cepo cambiario y la presión tributaria habían llevado a la economía a una crisis estructural, y que la única salida sostenible era un programa de estabilización y liberalización profunda. Javier Milei convirtió ese planteo en el eje central de su campaña y, ya en el poder, lo tradujo rápidamente en medidas concretas: devaluación inicial, ajuste fiscal, desregulación y reducción del rol del Estado. En términos electorales, su propuesta se apoyó en la promesa de “terminar con la casta” y corregir desequilibrios macroeconómicos considerados, según su visión, la causa principal del estancamiento argentino.
Ajuste fiscal y “déficit cero”
Uno de los pilares de LLA fue el compromiso con el equilibrio de las cuentas públicas. La propuesta consistía en eliminar el déficit fiscal mediante una fuerte reducción del gasto, especialmente en subsidios económicos, obra pública y transferencias discrecionales. El programa apuntaba a cortar la emisión monetaria como fuente de financiamiento del Tesoro y a ordenar el presupuesto como condición para bajar la inflación. Ya en 2024, el Gobierno avanzó en esa dirección con un ajuste muy significativo del gasto real y logró superávit financiero en varios meses, algo que reforzó la credibilidad del diagnóstico libertario. Sin embargo, el costo social del ajuste fue alto: caída del consumo, deterioro de ingresos y contracción de la actividad en el corto plazo.
Dolarización y reforma monetaria
Durante la campaña, Milei insistió con la dolarización como solución de largo plazo para erradicar la inflación y eliminar el peso como moneda. Aunque luego esa idea perdió centralidad operativa, siguió siendo una referencia simbólica del programa de LLA: desmonetizar la economía, cerrar la emisión y avanzar hacia una competencia de monedas. En la práctica, el Gobierno no implementó una dolarización formal en su primer año, pero sí impulsó una agenda de desregulación cambiaria parcial y de reducción de pasivos del Banco Central. La fortaleza de esta propuesta radica en su claridad antiinflacionaria; su debilidad, en cambio, es que requiere condiciones de reservas, financiamiento y transición que no estaban dadas en 2023, lo que la volvía difícil de ejecutar sin una crisis mayor.
Desregulación, apertura y reforma del Estado
LLA propuso desarmar regulaciones consideradas trabas para la actividad privada, reducir ministerios, eliminar organismos y simplificar normas para facilitar la inversión. El DNU 70/2023 y la Ley Bases fueron la expresión más visible de esta agenda, con reformas en alquileres, comercio, trabajo, empresas públicas y régimen de incentivos a grandes inversiones. El objetivo era mejorar la competitividad vía menor intervención estatal y mayor previsibilidad para el sector privado. El punto fuerte de este enfoque es que ataca problemas históricos de la economía argentina, como la sobrerregulación y la inseguridad jurídica. El punto débil es que la liberalización rápida, sin una red de contención robusta, puede agravar desigualdades y tensiones distributivas en el corto plazo.
Reforma laboral e incentivos a la inversión
En materia laboral y productiva, LLA sostuvo que el marco regulatorio argentino desalienta la contratación formal y encarece la creación de empleo. Su propuesta incluía flexibilizar normas, reducir litigiosidad y generar incentivos para la inversión privada, especialmente en sectores exportadores y de recursos naturales. El Gobierno buscó canalizar parte de esa estrategia a través del RIGI, orientado a grandes proyectos. La lógica es coherente con su visión promercado, pero el riesgo es que una reforma centrada casi exclusivamente en la desregulación no resuelva por sí sola los problemas de productividad, informalidad y baja inversión de largo plazo.
Valoración: fortalezas y debilidades
La principal fortaleza de las propuestas económicas de LLA fue su consistencia interna: diagnóstico, narrativa y medidas apuntaron en la misma dirección, algo poco frecuente en la política argentina. Además, logró instalar el problema fiscal e inflacionario como prioridad nacional y romper con la idea de que el Estado podía seguir financiando desequilibrios indefinidamente. Su debilidad central fue la magnitud del shock: el programa descansó en una corrección rápida, con costos sociales elevados y alta incertidumbre sobre su sostenibilidad política. También mostró una dependencia importante de la figura de Milei y de la capacidad del Gobierno para mantener cohesión legislativa y social.
Posición comparativa frente a otros partidos
Frente a Unión por la Patria, LLA representó el polo opuesto: mientras el oficialismo de 2023 priorizaba la protección del ingreso, la obra pública y el rol del Estado, Milei propuso ajuste, desregulación y disciplina monetaria. Frente a Juntos por el Cambio, compartió varias metas macroeconómicas —bajar inflación, ordenar cuentas, reformar el Estado— pero con mayor radicalidad discursiva y menor gradualismo. En comparación con ambas fuerzas, LLA fue la opción más ortodoxa en términos de estabilización y la más ambiciosa en su voluntad de cambio estructural.