Elecciones 01/11/2022 Saliente: Yair Lapid (Yesh Atid); entrante: Netanyahu (Likud + ultraderecha)

Elecciones legislativas de Israel de 2022 y vuelta de Netanyahu

Quintas elecciones israelíes en menos de cuatro años. El Likud de Netanyahu se impuso con 32 escaños y formó la coalición más derechista de la historia con la unión Sionismo Religioso-Otzma Yehudit (14 escaños), el ultraortodoxo Shas (11) y Judaísmo Unido (7). Netanyahu volvió al cargo el 29 de diciembre tras 18 meses fuera. La presencia de Ben-Gvir y Smotrich en cargos clave marcó un giro al ultranacionalismo religioso.

Cifras clave

1 nov 2022
elecciones
quintas en 3,5 años
32
escaños Likud
primera fuerza
14
Sionismo Religioso-Otzma
tercera fuerza, salto histórico de la ultraderecha
29 dic 2022
investidura
Netanyahu jura cargo por sexta vez

Contexto previo

Las elecciones legislativas de Israel de 2022 marcaron la quinta consulta electoral en menos de tres años y medio. Desde las elecciones de abril de 2019, el país ha enfrentado una crisis política significativa con cuatro elecciones previas que no lograron consolidar un gobierno estable. Benjamin Netanyahu, líder del Likud, había mantenido el puesto de Primer Ministro durante más de una década, pero fue destituido en junio de 2021. Yair Lapid ocupó el cargo después de una coalición tejida con varios partidos, incluidos los nacionalistas e islámicos, lo que permitió un gobierno estable, pero que fue frágil y con poca cohesión programática.

El deterioro de la seguridad en regiones palestinas y las constantes crisis sociales y políticas fueron el telón de fondo que condicionó el debate electoral. En este contexto, Netanyahu utilizó su campaña para consolidar una narrativa centrada en la inseguridad y la división del país.

Qué ocurrió

El 1 de noviembre de 2022, las elecciones se celebraron y el Likud retomó la primacía política, logrando 32 escaños y sobrepasando en número a todos los demás partidos. Esto significó un avance significativo comparado con rondas anteriores. Visto que no prorrumpe resultados claros, Netanyahu tuvo que negociar para formar una coalición, lo que llevó a la creación de la mayor coalición de derecha (y con tintes ultranacionalistas) en la historia de Israel. La entrada del partido Sionismo Religioso-Otzma Yehudit con 14 escaños fue un salto histórico para la ultraderecha, evidenciando el creciente apoyo hacia posiciones más radicales dentro del electorado.

El 29 de diciembre de 2022, Netanyahu asumió su cargo como Primer Ministro por sexta vez. Con el acompañamiento de aliados clave como Itamar Ben-Gvir, nombrado Ministro de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich, Ministro de Finanzas, la nueva administración empezó a pivotar su enfoque político hacia la consolidación del ultranacionalismo religioso, algo que ha sido tema de amplio debate y controversia en el país.

Respuesta del Gobierno central

El gobierno entrante, bajo el liderazgo de Netanyahu, se propuso abordar prioritariamente la seguridad y la economía, en un marco de creciente presión por parte de sectores nacionalistas y ortodoxos. Las amenazas recibidas en relación con la seguridad nacional, territorio palestino e incluso en la gestión estatal, crearon un ambiente propicio para que iniciativas previamente impensadas fueran impulsadas.

Un ejemplo notable fue la propuesta de integrar políticas más estrictas sobre el comportamiento de minorías étnicas en áreas en conflicto así como un control más firme sobre Jerusalén. Esto suscitó las protestas tanto a nivel nacional como internacional, pero no impidió que el gobierno comenzara a implementar algunas de estas políticas desde el momento de su investidura.

Posición de los partidos y debate parlamentario

La coalición formada por partidos de la derecha y de la política ultraortodoxa integró una diversidad de intereses que fue difícil de fusionar durante las primeras sesiones parlamentarias. El trabajo del Ejecutivo se dividió no solo entre los cinco integrantes de la coalición sino también entre las propuestas de oposición lideradas por Yair Lapid.

En el debate que siguió a la formación del nuevo gobierno, la oposición intensificó su oposición en defensa de un enfoque más plural y equilibrado hacia las relaciones interétnicas y el tratamiento de temas socioeconómicos en el trabajo legislativo.

El pluralismo acabó convirtiéndose en un discurso clave entre las premisas del gobierno e incluso la oposición formal, aunque la mayoría parlamentaria restringía la capacidad de los partidos progresistas para influir en la agenda.

Promesas y realidad

Netanyahu prometió una renovación en las políticas de seguridad y una gestión más eficiente de la economía. Sin embargo, la llegada al poder de figuras como Ben-Gvir y Smotrich dejó claro que el enfoque deseado podría abandonar el formato clásico de administración pública a favor de medidas mucho más combativas y controversiales.

Por otra parte, las políticas destinadas a revitalizar la economía y contribuir al bienestar social de las clases más desfavorecidas fueron notablemente ausentes. Aunque se anunciaron programas de asistencia y desarrollo, los relevos en los ministerios llevaron a la conclusión de que será complicado aplicar adecuadamente estas medidas sin el consenso de sectores ausentes de esta agenda.

Impacto económico y social

La coalición de gobierno trajo consigo retóricas y políticas que afectaron la percepción de ahorradoras inversores y sectores de población menos favorecidos. Aunque el ciclo de corrupción y miedo inherente al ultranacionalismo puso eligió presiones, es importante observar que la tendencia hacia la polarización social y la asequibilidad de vivienda se acentuó: Las tasas de alquiler y precios de viviendas siguen en aumento.

Se estima que cerca del 60% de los ciudadanos israelíes sienten que sus opciones económicas se han restringido. A esto se suma que el coste de vida en Israel ha aumentado en promedio un consumer price index (CPI) superior al 5% desde mediados de 2021. Esto preocupó más donde cifras de pobreza infantil deben mencionarse como equitativas, proyectando impactos que exceden las capacidades fiscos disponibles.

Conclusiones

Las elecciones legislativas de Israel de 2022 apuntaron hacia un giro político drástico, erigiendo una coalición de derecha menos tolerante entre diversos grupos. La integración de elementos ultranacionalistas sugiere cambios en la gobernanza que podrían traer consigo desafíos tanto fiscales como sociales en el corto y mediano plazo.

El regreso de Benjamin Netanyahu, junto a figuras influyentes como Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich, coloca posiciones ideológicas mucho más cercanas al radicalismo, configurando no solo el rumbo de Israel sino también la estabilidad en la región. Las implicaciones extendidas de este cambio de administración marcan una etapa delicada que deberá ser abordada.

¿Cuáles fueron los resultados de las elecciones israeles de 2022? En las elecciones del 1 de noviembre de 2022, el Likud obtuvo 32 escaños, formando luego una coalición con Sionismo Religioso-Otzma Yehudit, Shas y Judaísmo Unido, marcando un retorno al poder de Benjamin Netanyahu. ¿Qué cambios políticos se esperaban tras el regreso de Netanyahu? Se buscaban cambios en seguridad y una mayor influencia de la derecha ultraortodoxa y nacionalista, poniendo en foco la gestión territorial contra el contexto palestino. ¿Quiénes son los actores clave en el nuevo gobierno israelí? Benjamin Netanyahu, ocupa el cargo de Primer Ministro, con Itamar Ben-Gvir como Ministro de Seguridad Nacional y Bezalel Smotrich como Ministro de Finanzas. ¿Cuáles fueron los impactos sociales y económicos tras las elecciones? Los costos de la vida continuaron aumentando con un 60% de la población sintiendo limitaciones económicas mientras que la pobreza infantil se mantenía en índices preocupantes. ¿Cuál es la importancia de la política de coalición en el contexto israelí? La política de coalición juega un rol crucial en la dinámica del gobierno israelí, reflexionando las diferencias internas en la mientras desafía la cohesión socio-política.