Guerra 28/02/2026 Donald Trump (Partido Republicano), con mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso.

Guerra de Irán (2026)

El 28 de febrero de 2026 Estados Unidos e Israel atacaron Irán con las operaciones Epic Fury y Roaring Lion. Los bombardeos mataron al líder supremo Alí Jamenei e Irán bloqueó el estrecho de Ormuz. Una tregua en abril y el Memorando de Islamabad de junio no evitaron que los combates se reanudaran el 8 de julio. En octubre, en plena campaña electoral, los bombardeos estadounidenses quedaron en pausa.

Cifras clave

28 feb 2026
inicio
ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán
19
militares estadounidenses muertos
además de un contratista y 757 heridos
3.528
muertos en Irán
según las autoridades iraníes; la ONG HRANA eleva la cifra a 3.684
113.300
millones de dólares
coste estimado para Estados Unidos hasta junio de 2026
8 abr 2026
alto el fuego
tregua rota con la reanudación de los combates el 8 de julio
17 jun 2026
Memorando de Islamabad
acuerdo de desescalada que no llegó a consolidarse
~105
dólares por barril de Brent
cotización a mediados de octubre de 2026 (104,91 dólares el 15 de octubre)
GFS Pride
portacontenedores hundido
alcanzado cerca de Ormuz por un proyectil que el CENTCOM atribuye a la Guardia Revolucionaria; se hundió mientras era remolcado (octubre de 2026)

La guerra de Irán comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Irán bajo los nombres de Operación Epic Fury y Operación Roaring Lion, en plena negociación sobre el programa nuclear iraní. Los bombardeos mataron al líder supremo Alí Jamenei, Irán respondió con misiles contra Israel, las monarquías del Golfo y bases estadounidenses, y el tráfico por el estrecho de Ormuz quedó prácticamente paralizado. Ni el alto el fuego del 8 de abril ni el Memorando de Islamabad del 17 de junio pusieron fin al conflicto, que se reactivó el 8 de julio. En octubre, en plena campaña electoral, los bombardeos estadounidenses quedaron en una pausa de hecho, mientras continuaban los ataques contra buques en Ormuz. En Washington, la guerra ha enfrentado a la Casa Blanca y el Congreso por los poderes bélicos y pesa en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre de 2026.

Contexto previo

La tensión entre ambos países se remonta a la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA), decidida por Donald Trump en 2018 durante su primer mandato. En junio de 2025, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) declaró por primera vez desde 2005 que Irán incumplía sus salvaguardias, y ese mismo mes la llamada guerra de los Doce Días entre Israel e Irán terminó con bombardeos estadounidenses sobre instalaciones nucleares iraníes.

En febrero de 2026, mientras seguían abiertas las conversaciones nucleares, Teherán comunicó al OIEA que las salvaguardias ordinarias eran insostenibles y el despliegue militar estadounidense en la región alcanzó su mayor volumen desde 2003.

Qué ocurrió

Trump autorizó la operación el 27 de febrero y los ataques empezaron en la mañana del 28 (hora iraní). Además de Jamenei, murieron otros altos cargos del régimen. El 8 de marzo, la Asamblea de Expertos designó a su hijo, Mojtaba Jamenei, nuevo líder supremo. Hezbolá reabrió el frente con Israel y a finales de marzo se sumaron los hutíes de Yemen.

Tras una mediación encabezada por Pakistán, el 8 de abril entró en vigor un alto el fuego de dos semanas. Las conversaciones de Islamabad del 11 y 12 de abril, con el vicepresidente J. D. Vance al frente de la delegación estadounidense, terminaron sin acuerdo, y Washington impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes. El 17 de junio, Trump y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, firmaron el Memorando de Islamabad, un marco de 14 puntos que preveía negociar un acuerdo definitivo en 60 días, levantar el bloqueo y garantizar el paso por Ormuz.

El 8 de julio la tregua se rompió después de que Irán atacara buques mercantes en el estrecho. El Departamento del Tesoro reimpuso las sanciones petroleras, el Mando Central (CENTCOM) bombardeó instalaciones militares iraníes y el bloqueo naval se restableció a mediados de julio. Desde entonces se han sucedido los ataques contra petroleros y la detección de presuntas minas. El Brent volvió a superar los 100 dólares en octubre.

A mediados de octubre, Estados Unidos mantenía en suspenso sus bombardeos contra Irán durante la campaña de las elecciones de mitad de mandato, aunque, según CNN, el Pentágono había preparado planes para atacar instalaciones energéticas y nucleares iraníes con la bomba GBU-43/B, la llamada «madre de todas las bombas», si el presidente ordenaba reanudar los combates. En el estrecho, el Mando Central informó del hundimiento del portacontenedores civil M/V GFS Pride, alcanzado por un proyectil que atribuyó a la Guardia Revolucionaria iraní y que se fue a pique mientras era remolcado a la costa. La Autoridad Marítima de Singapur y la Organización Marítima Internacional informaron el 14 de octubre de otros dos hundimientos en las inmediaciones del estrecho. El CENTCOM rechazó que Teherán controlara el paso y aseguró que más de 40 buques lo habían cruzado en 24 horas. El 15 de octubre el Brent cotizaba en torno a 105 dólares por barril, y la Agencia Internacional de la Energía anunció la liberación de unos 400 millones de barriles de reservas de emergencia.

Según los recuentos publicados, han muerto 19 militares estadounidenses y un contratista, y otros 757 militares han resultado heridos. Las autoridades iraníes cifran sus muertos en 3.528 y la ONG HRANA, en 3.684. El coste para Estados Unidos se estimaba en 113.300 millones de dólares hasta junio.

Respuesta del Gobierno

La Casa Blanca ha defendido que la operación busca impedir que Irán obtenga un arma nuclear. Trump pasó de exigir una «rendición incondicional» en marzo a amenazar con atacar centrales eléctricas e infraestructuras petroleras si no se reabría Ormuz. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció a finales de marzo la «neutralización» del ejército iraní.

En el plano institucional, el Gobierno sostuvo en una carta al Congreso del 1 de mayo —fecha en que vencía el plazo de 60 días de la Ley de Poderes de Guerra de 1973— que las hostilidades «han terminado» gracias al alto el fuego. Tras la votación de junio en el Congreso, Trump negó que hubiera límites a su autoridad. Según un vídeo difundido por Al Jazeera el 10 de octubre, Trump afirmó que no atacaría Irán antes de las elecciones legislativas, y el Kremlin aseguró que el presidente había acogido favorablemente una gestión rusa para un acuerdo.

En un mitin en Montana el 14 de octubre, Trump dijo no saber «con quién demonios» estaba negociando Washington, afirmó que Irán ya no tenía marina, fuerza aérea ni ejército y predijo que la guerra terminaría «muy rápido». En una entrevista con Newsmax difundida a mediados de octubre descartó recurrir a armas nucleares: «No usaría armas nucleares. No nos hace falta». El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció nuevas sanciones contra 16 personas y 10 entidades vinculadas a Irán y aseguró que «la soga se estrecha» sobre su economía. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se mostró contrario a un ataque preventivo contra Irán antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre.

Posición de los partidos

El Partido Demócrata, encabezado en el Senado por Chuck Schumer, ha impulsado de forma reiterada resoluciones para obligar a retirar las fuerzas de las hostilidades con Irán. El Senado rechazó al menos nueve entre el 4 de marzo y el 16 de junio. En la Cámara de Representantes, la mayoría republicana del presidente de la Cámara, Mike Johnson, bloqueó varias, una de ellas por empate a 212 el 14 de mayo.

El 3 de junio, la Cámara aprobó por 215 votos a 208 la resolución concurrente H.Con.Res. 86, con el apoyo de los republicanos Thomas Massie, Tom Barrett, Warren Davidson y Brian Fitzpatrick. El 23 de junio el Senado la respaldó por 50 a 48, con los votos de los republicanos Bill Cassidy, Lisa Murkowski, Susan Collins y Rand Paul y la oposición del demócrata John Fetterman. Fue la primera de este tipo aprobada por el Congreso; al ser concurrente, no se remite al presidente para su firma y su eficacia jurídica es discutida a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo de 1983.

El 24 de septiembre, otra resolución cayó en el Senado por 49 votos a 50, con el apoyo de cuatro republicanos.

Lo dicho frente a lo hecho

Trump calculó al principio que la guerra duraría entre cuatro y seis semanas; a finales de septiembre se acercaba a su octavo mes. En agosto proclamó un «control completo» del estrecho mientras continuaban los ataques a buques. La carta del 1 de mayo daba por terminadas las hostilidades, pero ese mismo día el presidente declaró: «Sabéis que estamos en guerra». El Memorando de Islamabad, presentado como el fin del conflicto, dejó sin resolver el programa nuclear, los misiles balísticos y las sanciones, y se rompió tres semanas después. En octubre, Trump sostuvo que Estados Unidos había «quitado el arma nuclear» a Irán mientras su Gobierno preparaba nuevos planes de ataque contra instalaciones nucleares iraníes.

Impacto político y social

La guerra ha provocado la mayor interrupción de suministro de la historia del mercado petrolero. En Estados Unidos, el precio de la gasolina y el gasóleo, este último en máximos históricos, se ha convertido en un tema central de campaña. Reuters/Ipsos situó la aprobación de Trump en el 32 %, la más baja de su carrera, y el promedio de intención de voto genérico daba a los demócratas a 9 de octubre una ventaja de unos 8,4 puntos.

Varios republicanos en distritos o estados disputados se han distanciado de la Casa Blanca: Mike Rogers (Míchigan) y Ashley Hinson (Iowa) pidieron en septiembre un final rápido del conflicto, y los representantes por Iowa Zach Nunn y Mariannette Miller-Meeks votaron a favor de limitar los poderes bélicos del presidente. Schumer ha comparado el clima electoral con el de 2006, cuando el rechazo a la guerra de Irak favoreció a su partido.

Conclusiones

La guerra de Irán ha puesto a prueba el equilibrio de poderes en Estados Unidos: el Congreso aprobó por primera vez una resolución de la Ley de Poderes de Guerra para ordenar la retirada de tropas, sin que ello cambiara la estrategia del Ejecutivo. Sobre el terreno, el conflicto sigue abierto, con el estrecho de Ormuz bloqueado de forma intermitente, una pausa de los bombardeos estadounidenses durante la campaña electoral y sin acuerdo definitivo. Su coste pesará en unas elecciones que decidirán el control de ambas cámaras.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empezó la guerra de Irán de 2026? Comenzó el 28 de febrero de 2026 con los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, denominados Operación Epic Fury y Operación Roaring Lion.

¿Quién es el líder supremo de Irán tras la muerte de Alí Jamenei? Su hijo, Mojtaba Jamenei, fue designado líder supremo el 8 de marzo de 2026.

¿Ha votado el Congreso de Estados Unidos sobre la guerra? Sí. Tras varias votaciones fallidas, el 23 de junio ambas cámaras aprobaron la resolución H.Con.Res. 86, que ordena retirar las fuerzas de las hostilidades con Irán, aunque su eficacia jurídica es discutida.

¿Qué fue el Memorando de Islamabad? Un acuerdo marco firmado el 17 de junio de 2026 por Trump y Pezeshkian para poner fin a la guerra y negociar un pacto definitivo en 60 días; dejó de aplicarse cuando se reanudaron los combates el 8 de julio.

¿Sigue Estados Unidos bombardeando Irán en octubre de 2026? No; durante la campaña electoral los bombardeos están en pausa, aunque el Pentágono mantiene planes para reanudarlos y continúan los ataques a buques.

¿Cómo afecta la guerra a las elecciones de mitad de mandato? El encarecimiento del combustible y la caída de la aprobación de Trump han convertido la guerra en un asunto central de los comicios del 3 de noviembre de 2026.