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Pensiones

Elecciones Presidenciales 2023 Nacional

Propuestas de Unión Cívica Radical en temas de Pensiones para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)

La UCR llegó a la campaña presidencial de 2023 con una posición relativamente moderada en materia previsional: defendió la sostenibilidad del sistema público de reparto, pero sin impulsar una reforma estructural de alto impacto como la que proponía el oficialismo en algunos tramos de la gestión o la dolarización/privatización que insinuaba el espacio libertario. Dentro de Juntos por el Cambio, la UCR acompañó un enfoque de “orden fiscal con protección social”, centrado en corregir distorsiones, mejorar la cobertura y evitar que las jubilaciones sigan perdiendo frente a la inflación. Su discurso partió de un dato ineludible: en 2023, las jubilaciones y pensiones venían muy deterioradas por la inflación alta, la fórmula de movilidad vigente y la proliferación de bonos discrecionales para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

Mantenimiento del sistema público de reparto con correcciones de gestión

La UCR no planteó en 2023 eliminar el régimen público de reparto ni avanzar hacia una capitalización individual. Su línea fue preservar a ANSES como eje del sistema, pero con una administración más eficiente, menos politizada y fiscalmente sostenible. En términos programáticos, el radicalismo insistió en ordenar el gasto previsional y revisar privilegios, regímenes especiales y mecanismos que distorsionan la equidad entre beneficiarios. Esta postura se alineó con una lectura clásica del partido: la previsión social como derecho, pero también como política pública que debe ser financiable en el tiempo.

Actualización de haberes y recomposición del poder adquisitivo

Otro eje central fue la necesidad de recuperar el poder de compra de jubilaciones y pensiones. La UCR sostuvo que la movilidad debía proteger a los haberes de la inflación, un problema crítico en 2023: según el INDEC, la inflación anual cerró en 211,4%, mientras que buena parte de los aumentos previsionales quedaron rezagados respecto de esa dinámica. En ese contexto, el partido apoyó la idea de una fórmula más previsible y menos dependiente de decisiones discrecionales del Ejecutivo, aunque sin detallar en campaña una nueva regla técnica de movilidad. En la práctica, la propuesta radical apuntó a que los aumentos no se licúen y que el sistema recupere credibilidad.

Cobertura para adultos mayores sin aportes suficientes

La UCR también mantuvo una posición favorable a ampliar la cobertura previsional para quienes no completaron aportes, especialmente mujeres y trabajadores informales. Esto es relevante porque en Argentina una proporción muy alta de jubilaciones se otorga mediante moratorias o planes de regularización. En 2023, el radicalismo no rechazó de plano esa vía, pero sí puso el foco en que no puede ser la única respuesta permanente al problema estructural de informalidad laboral. Su enfoque fue dual: sostener la inclusión de adultos mayores vulnerables y, al mismo tiempo, impulsar más empleo formal para reducir la dependencia futura de moratorias.

Revisión de privilegios y regímenes especiales

La UCR insistió en revisar los regímenes de privilegio y los beneficios especiales que elevan el costo del sistema y generan inequidades. Este punto fue uno de los más consistentes en su discurso, sobre todo en contraste con un esquema previsional que en 2023 ya absorbía una parte muy significativa del gasto público nacional. El radicalismo buscó presentarse como una fuerza capaz de ordenar sin recortar de manera lineal: reducir privilegios antes que afectar a la jubilación mínima, que seguía siendo la más castigada por la inflación.

Valoración: puntos fuertes y débiles

El principal punto fuerte de la UCR fue su equilibrio entre responsabilidad fiscal y protección social. En un país con déficit previsional estructural, informalidad elevada y envejecimiento gradual, su propuesta evitó tanto el ajuste brusco como el inmovilismo. Además, la defensa de la movilidad previsional y la revisión de privilegios resultó políticamente razonable y técnicamente defendible.

Su debilidad fue la falta de precisión. La UCR no presentó en 2023 un paquete previsional integral con metas, financiamiento y calendario de implementación claramente definidos. Tampoco resolvió una tensión de fondo: cómo mejorar haberes reales sin agravar el desequilibrio fiscal en un sistema que ya dependía de transferencias del Tesoro. En otras palabras, su diagnóstico fue sólido, pero su ingeniería institucional quedó incompleta.

Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Unión por la Patria, la UCR se ubicó más cerca de la disciplina fiscal y menos de la expansión de beneficios vía bonos o moratorias permanentes. Frente a La Libertad Avanza, quedó en una posición claramente más social: rechazó la idea de una desestructuración del sistema público y no acompañó una lógica de privatización previsional. Y frente al PRO, compartió el objetivo de ordenar el sistema, aunque con un sesgo más institucionalista y menos orientado al shock. En síntesis, la UCR ofreció en 2023 una agenda previsional de centro: conservar el sistema, corregir abusos y recomponer haberes, pero sin una reforma de fondo suficientemente detallada.