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Vivienda

Elecciones Presidenciales 2023 Nacional

Propuestas de Partido Justicialista en temas de Vivienda para Elecciones Presidenciales 2023 (Nacional)

El Partido Justicialista (PJ), en la práctica articulado en 2023 dentro de la coalición Unión por la Patria (UxP), abordó la cuestión habitacional desde una lógica clásica del peronismo: la vivienda como derecho social, como herramienta de integración territorial y como palanca de empleo y reactivación económica. En la campaña presidencial de 2023, su enfoque no se centró en una “propuesta estrella” única, sino en la continuidad y ampliación de políticas públicas ya existentes, especialmente las vinculadas al Procrear, la obra pública, el crédito subsidiado y la urbanización de barrios populares. El diagnóstico de fondo fue claro: en un país con déficit habitacional estructural, alquileres en alza y salarios rezagados, el mercado por sí solo no resuelve el acceso a la vivienda.

Continuidad y ampliación de Procrear

La propuesta más visible del espacio justicialista fue el fortalecimiento del programa Procrear, relanzado durante la gestión del Frente de Todos y presentado como principal instrumento de acceso a la vivienda para sectores medios y trabajadores formales. El programa combinaba créditos hipotecarios, construcción de viviendas nuevas y líneas para refacción y ampliación. En el discurso de campaña, UxP defendió su expansión como política anticíclica: no solo permite acceso a vivienda, sino que también dinamiza la construcción, un sector con fuerte efecto multiplicador sobre el empleo. Sin embargo, su alcance real dependía de variables macroeconómicas muy frágiles en 2023: inflación alta, tasas de interés, restricción fiscal y caída del crédito privado.

Urbanización de barrios populares y acceso a servicios

Otro eje central fue la urbanización de barrios populares, una agenda que el oficialismo vinculó con el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap). La propuesta no se limitaba a construir casas nuevas, sino a integrar asentamientos mediante infraestructura básica: agua, cloacas, electricidad, apertura de calles y regularización dominial. Este enfoque responde a una realidad documentada por el Estado: el déficit habitacional argentino no es solo de cantidad de viviendas, sino también de calidad y formalización urbana. El punto fuerte aquí es su mayor focalización social; el punto débil, la lentitud de ejecución y la dependencia de financiamiento sostenido, algo difícil en un contexto de ajuste y crisis cambiaria.

Regulación del alquiler y protección de inquilinos

Aunque no fue una bandera exclusiva del PJ, el espacio justicialista se alineó con una visión de mayor protección para inquilinos frente a un mercado tensionado por la inflación y la escasez de oferta. En 2023, el oficialismo sostuvo la necesidad de corregir los efectos regresivos de la Ley de Alquileres, aunque el debate interno fue ambiguo y terminó con cambios legislativos impulsados en el Congreso. La orientación general del PJ fue evitar que el alquiler se convirtiera en un factor de expulsión social, especialmente para jóvenes y hogares de ingresos medios-bajos. Su debilidad: la falta de una solución estructural para ampliar la oferta formal y estabilizar expectativas en un mercado muy desordenado.

Valoración: fortalezas y debilidades

La principal fortaleza de la propuesta justicialista fue su enfoque integral: vivienda, urbanización, crédito y regulación del mercado aparecen conectados con empleo, inclusión y planificación estatal. Además, el PJ partía de una tradición de intervención pública reconocible y con legitimidad histórica en el tema. Pero sus debilidades fueron evidentes. En 2023, muchas de esas políticas estaban condicionadas por la inflación superior al 200% anual, la pérdida del poder adquisitivo y la incapacidad del Estado para sostener financiamiento de largo plazo. A ello se sumó un problema de credibilidad: las promesas de expansión chocaban con una gestión que no logró revertir el deterioro habitacional ni acelerar obras a la escala necesaria.

Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Juntos por el Cambio y, sobre todo, frente a La Libertad Avanza, el PJ defendió un modelo claramente más estatalista. Mientras la oposición de centroderecha proponía mayor protagonismo del mercado, desregulación parcial y revisión de incentivos para inversión privada, el justicialismo insistía en subsidios, obra pública y planificación. En comparación con Milei, la diferencia fue aún más marcada: el libertarismo minimizó el rol del Estado en vivienda y priorizó la libertad contractual y la reducción del gasto público. En síntesis, el PJ ofreció en 2023 la plataforma más tradicionalmente social y distributiva sobre vivienda, pero también la más expuesta a las restricciones macroeconómicas que terminaron debilitando su viabilidad.