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Elecciones a la Knesset 2022 Nacional Nacional

Programa electoral de Shas para las elecciones de 2022

Shas llegó a las elecciones a la Knesset de 2022 como una fuerza clave del bloque ultraortodoxo sefardí, centrada en la defensa de la tradición, el bienestar social y el peso político de las comunidades religiosas. En una campaña marcada por la polarización y la inestabilidad, el partido de Aryeh Deri buscó presentarse como una opción disciplinada y con experiencia de gobierno. Su mensaje conectó con votantes preocupados por la economía del hogar, la educación y la identidad judía.

En su programa, Shas mantuvo un perfil claramente conservador en lo religioso y pragmático en lo político. Defendió el fortalecimiento de la educación religiosa, el apoyo a familias numerosas, más recursos para barrios periféricos y una política social orientada a los sectores más vulnerables. También insistió en preservar el estatus del judaísmo en el espacio público y en proteger a las comunidades tradicionales frente a reformas percibidas como agresivas. En economía, su discurso combinó ayudas directas, vivienda asequible y mejora de servicios públicos, con especial atención a salud, bienestar y asistencia a mayores. El partido trató de proyectar influencia sin renunciar a su agenda identitaria.

El resultado de Shas en 2022 fue sólido: obtuvo 11 escaños y se consolidó como una pieza importante en la negociación para formar gobierno. Ese respaldo le permitió volver a situarse cerca del núcleo de poder de la derecha religiosa, reforzando su capacidad de presión en asuntos como presupuesto, educación y asuntos de culto. Más allá del dato electoral, la campaña mostró que su base seguía activa y disciplinada, especialmente en sectores sefardíes y en votantes que priorizan la representación comunitaria por encima de la alternancia entre bloques.

Una curiosidad de estas elecciones fue que Shas mantuvo una campaña muy centrada en el voto útil dentro del campo religioso, insistiendo en que cada escaño contaría para proteger sus prioridades. El éxito del partido se midió no solo por la representación parlamentaria, sino por su capacidad de volver a ser decisivo en una Knesset fragmentada, algo que en 2022 sí consiguió.