Comparativa por tema
Política Exterior: qué propone cada partido
Las propuestas de 12 partidos sobre relaciones internacionales, defensa, otan, ue para las Elecciones Autonómicas 2028 en Cataluña.
Partido Popular
El PP suele defender una política exterior alineada con la UE, la OTAN y Estados Unidos, priorizando la seguridad, la estabilidad institucional y la defensa de los intereses económicos españoles en el exterior. En Cataluña, esa línea se traduciría en menos protagonismo del debate identitario y más foco en diplomacia útil y cooperación internacional.
También mantiene un enfoque de firmeza frente al independentismo en el plano exterior, rechazando cualquier intento de internacionalizar el conflicto catalán o erosionar la posición del Estado. Su discurso exterior tiende a vincularse con la unidad de España, la imagen de solvencia y el respeto a los socios europeos.
En una proyección para 2028, el PP probablemente insistiría en reforzar relaciones comerciales, atraer inversión y apoyar una presencia internacional más activa de Cataluña dentro del marco constitucional. La idea central sería proyectar una comunidad abierta, competitiva y leal a la política exterior común de España.
Partido Socialista Obrero Español
El PSOE defendería una política exterior alineada con la Unión Europea, el multilateralismo y la cooperación internacional, manteniendo a Cataluña integrada en la acción exterior del Estado. Su enfoque previsiblemente priorizaría la estabilidad, la diplomacia y la proyección económica.
En línea con sus posiciones públicas, impulsaría vínculos con el Mediterráneo, la defensa de los derechos humanos y la acogida regulada de migración, con especial atención a la coordinación institucional. También apostaría por reforzar la presencia catalana en redes europeas y culturales.
Frente a enfoques más conservadores, el PSOE suele insistir en una relación exterior basada en consensos, seguridad compartida y apoyo a Ucrania y a la política común de la UE. En Cataluña, eso se traduciría en cooperación más que en confrontación.
Vox
VOX defiende una política exterior centrada en la soberanía nacional, el alineamiento con aliados occidentales y la crítica a organismos supranacionales cuando limitan la autonomía de España. En Cataluña, proyectaría este enfoque al rechazo de cualquier diplomacia paralela.
El partido suele priorizar relaciones con países afines en seguridad, comercio y defensa, con énfasis en el control de fronteras, la lucha contra la inmigración irregular y la protección de intereses españoles. También vincula la acción exterior a una imagen internacional más firme y ordenada.
En una campaña autonómica, VOX probablemente usaría la política exterior para reforzar la idea de España como un Estado único frente al independentismo, oponiéndose a delegaciones exteriores catalanas y a cualquier intento de proyección internacional propia de la Generalitat.
Sumar
Sumar suele defender una política exterior feminista, pacifista y orientada a los derechos humanos, con apoyo a la cooperación internacional, el multilateralismo y una UE más social y menos dependiente de intereses militares o energéticos externos.
En Cataluña, proyectaría esa línea hacia la defensa de la convivencia, el diálogo internacional y el impulso de una diplomacia útil para la economía catalana, priorizando relaciones europeas, mediterráneas y de vecindad con enfoque social y climático.
También cabría esperar críticas a la militarización y a las lógicas de bloque, junto con respaldo a la ayuda humanitaria, la acogida de personas migrantes y una acción exterior coherente con la transición ecológica y la justicia global.
Podemos
Unidas Podemos suele defender una política exterior de paz, con prioridad para la diplomacia, el multilateralismo y la crítica a la lógica de bloques militares. En una Cataluña autonómica de 2028, previsiblemente insistiría en reforzar el papel institucional catalán en redes europeas y mediterráneas.
También previsiblemente pondría el foco en la cooperación internacional, los derechos humanos y la solidaridad con Palestina, Ucrania y otros conflictos, evitando alineamientos automáticos. Frente a opciones más duras de la derecha, su enfoque tendería a priorizar diálogo, mediación y desescalada.
En el plano competencial, UP suele vincular la acción exterior catalana a la cultura, la lengua y la proyección económica responsable, con presencia en foros europeos. Apostaría por cooperación descentralizada, asilo y climática, y por una agenda exterior coherente con el progresismo social.
Ciudadanos
Ciudadanos (Cs) ha defendido tradicionalmente una Cataluña plenamente integrada en España y en la UE, con una política exterior alineada con el Estado y alejada de cualquier deriva soberanista. Su enfoque prioriza la coherencia institucional, la legalidad y la imagen internacional de la comunidad.
En una proyección para 2028, Cs probablemente insistiría en reforzar la proyección económica y cultural de Cataluña en Europa, apoyando la captación de inversión, la cooperación transfronteriza y la presencia en redes europeas sin estructuras paralelas. También mantendría un discurso favorable a la estabilidad y al multilateralismo.
El partido suele rechazar que la Generalitat use la acción exterior para fines identitarios o partidistas, y aboga por coordinarse con el Gobierno de España en asuntos diplomáticos. Desde una lógica liberal y constitucionalista, Cs buscaría una política exterior útil para empresas, universidades y sociedad civil catalana.
Esquerra Republicana de Catalunya
ERC suele defender una política exterior alineada con la defensa de los derechos nacionales de Cataluña, reforzando la presencia institucional en Europa y en foros internacionales. Su enfoque combina europeísmo, diplomacia propia y búsqueda de reconocimiento político.
En materia exterior, prioriza relaciones con la UE, el Mediterráneo y América Latina, con atención a la cooperación, los derechos humanos y el multilateralismo. También impulsa la proyección internacional de la lengua y la cultura catalanas, con una estrategia más institucional que confrontativa.
Junts per Catalunya
Junts plantea una política exterior alineada con la proyección internacional de Cataluña, defendiendo más presencia propia en instituciones europeas y foros multilaterales. Su discurso suele priorizar la defensa de los intereses catalanes y el reconocimiento político del país en el exterior.
El partido insiste en reforzar la acción exterior de la Generalitat, con más delegaciones, diplomacia económica y cultural, y una relación estrecha con la UE. También ha mostrado interés en conectar Cataluña con redes internacionales de innovación, comercio y captación de inversiones.
En materia exterior, Junts combina europeísmo con reivindicación soberanista: busca que Cataluña tenga más capacidad de interlocución internacional y que su voz pese más en Bruselas. Esa línea suele ir acompañada de apoyo a los derechos civiles y a una imagen moderna y competitiva del territorio.
Candidatura d'Unitat Popular
La CUP suele defender una política exterior soberanista, orientada a internacionalizar el conflicto catalán y a reforzar el derecho de autodeterminación. Prioriza la denuncia de la represión, la defensa de los derechos civiles y una diplomacia alineada con movimientos sociales y antiautoritarios.
También acostumbra a rechazar la OTAN, el militarismo y la política exterior de la UE cuando la considera subordinada a intereses geoestratégicos o económicos. Su enfoque apuesta por una cooperación internacional basada en la solidaridad, el antimperialismo y la paz.
En una proyección para 2028, es previsible que mantenga la idea de una Cataluña con voz propia en el exterior, impulsando vínculos con otros pueblos y causas soberanistas. Su agenda probablemente combine internacionalización, derechos humanos y ruptura con alianzas militares.
Aliança Catalana
Aliança Catalana suele situar la soberanía catalana en el centro de su discurso exterior: prioriza una política internacional orientada a la independencia, con rechazo a la subordinación a Madrid y defensa de una voz propia en Europa. También vincula esta línea a la protección de la identidad y a una relación más selectiva con organismos e instituciones supranacionales.
En sus posiciones públicas, AC enfatiza el control de fronteras, la seguridad y la crítica a la inmigración irregular, trasladando esos ejes a su visión de política exterior. Desde esa lógica, apuesta por una diplomacia más dura en materia migratoria y por acuerdos internacionales que refuercen el orden, la seguridad y los intereses de Cataluña.
La formación también tiende a un enfoque pragmático, con simpatía hacia una Europa de Estados fuertes y menos centralizada, y una lectura más crítica del globalismo. En una proyección para 2028, su programa exterior probablemente combinaría independentismo, seguridad y defensa de intereses económicos catalanes.
Partido Animalista Con el Medio Ambiente
PACMA suele centrar su acción exterior en la defensa de los animales, el rechazo a prácticas como la caza con perros, las corridas o el uso de fauna en espectáculos, y en promover que España asuma compromisos internacionales más estrictos en bienestar animal.
En un marco autonómico como Cataluña, su enfoque probable priorizaría la cooperación institucional con la UE y organismos internacionales para impulsar estándares comunes de protección animal, comercio ético y control del tráfico de especies, más que una agenda diplomática clásica.
También es previsible que insista en una política exterior coherente con la sostenibilidad, los derechos humanos y la protección del medio ambiente, apoyando acuerdos y sanciones que limiten el maltrato animal y la degradación ecológica.
Se Acabó La Fiesta
SALF, en sus posiciones públicas, sitúa la soberanía nacional y el control estricto de fronteras como ejes de su visión exterior. En Cataluña, proyectaría una línea muy crítica con cesiones competenciales y con cualquier política que, a su juicio, debilite al Estado.
También suele defender una postura de orden y prioridad a los intereses españoles frente a organismos o agendas supranacionales. En política exterior, eso se traduce en más firmeza frente a la inmigración irregular, menos dependencia de Bruselas y una diplomacia centrada en seguridad y comercio.
Para unas autonómicas en Cataluña, su discurso previsiblemente usaría la política exterior como extensión del conflicto territorial: rechazo al independentismo en el plano internacional, defensa de la unidad de España y reivindicación de una imagen exterior más contundente.