Elecciones 18/05/2025 Gobierno Luís Montenegro (PSD)

Elecciones legislativas portuguesas de 2025 y consolidación de Chega

Convocadas tras la moción de censura aprobada contra Luís Montenegro por el caso Spinumviva, las elecciones del 18 de mayo de 2025 confirmaron al PSD-CDS-PP (AD) como primera fuerza pero le impidieron alcanzar la mayoría. Chega de André Ventura se consolidó como segunda fuerza con el 22,8% de los votos, superando al PS (23,4%) por escaños tras meses de empate. Montenegro mantuvo el cargo en gobierno minoritario.

Cifras clave

18 may 2025
elecciones
adelantadas tras moción de censura
32,1 %
AD (PSD-CDS)
primera fuerza pero sin mayoría
22,8 %
Chega
58 escaños, segunda fuerza
23,4 %
PS
58 escaños, igualados con Chega

Contexto previo

Las elecciones legislativas anticipadas de Portugal en 2025 se enmarcan en un contexto de relevante inestabilidad política, tras la moción de censura contra el Primer Ministro Luís Montenegro por el escándalo relacionado con la empresa Spinumviva. Esta situación había debilitado considerablemente su posición y la del Partido Social Demócrata (PSD), del cual es líder. Las tensiones políticas también se vieron reflejadas en un sistema de partidos cada vez más dividido.

Desde la fundación de Chega por André Ventura en 2019, el partido ha crecido en apoyo y visibilidad, capitalizando temas como la migración, la seguridad y la crítica a la gestión política de los partidos tradicionales. Otras fuerzas, principalmente el Partido Socialista (PS) liderado por Pedro Nuno Santos, intentaron afianzar su posición como la principal alternativa al gobierno minoritario del PSD.

Qué ocurrió

Las elecciones adelantadas del 18 de mayo de 2025 resultaron en un panorama legislativo significativo. La Alianza Democrática (AD), formada por el PSD y el Centro Democrático Social (CDS-PP), obtuvo el 32,1% de los votos, convirtiéndose en la primera fuerza electoral pero sin alcanzar una mayoría absoluta en el Parlamento. Chega se consolidó como la segunda fuerza con un 22,8% de los votos y 58 escaños, los mismos que el PS, que obtuvo un 23,4%. Esto representa un cambio notable en el equilibrio de poder.

Después de la elección, Luís Montenegro se mantuvo como Primer Ministro, formando un gobierno en minoría, lo que necesariamente afectaría su capacidad para gestionar efectivamente sus políticas y su propuesta legislativa. Este resultado ha generado incertidumbre en la aprobación de futuras leyes y proyectos, dependientes de la negociación con el resto de los partidos en un entorno de fragmentación.

Respuesta del Gobierno central

Tras obtener la mayoría simple en los comicios, el gobierno de Luís Montenegro sufrió un desgaste evidente en su capacidad para reagrupar el apoyo del Parlamento. Su prioridad inicial pasó a ser la estabilización del gobierno, intentando formar alianzas puntuales con otros grupos, incluyendo al PS, dada su distancia respecto a las políticas más radicales de Chega y a las pautas marcadas por Ventura.

Los primeros discursos post-electorales del Primer Ministro Montenegro resaltaron su deseo de dialogar y buscar consensos con todas las fuerzas representadas en la Asamblea, planteando una respuesta institucional acorde con las preocupaciones ciudadanas. Sin embargo, la consolidación de Chega hace que la interacción con la derecha más liberal resulte compleja, dada la diversidad de posturas.

Posición de los partidos y debate parlamentario

Las posiciones de los partidos en el Parlamento luego de las elecciones de mayo mostraban una polarización clara. Primero, con respecto al PSD, que subrayó su compromiso con las reformas económicas y sociales prometidas, manteniendo su vocación de gestionar la economía y tratar de impulsar sectores en dificultades. El PS, bajo Pedro Nuno Santos, tomó una posición confrontativa contra las estrategias del gobierno minoritario que planteaban ajustes no socializados, defendiendo en su lugar una gestión más centrada en la igualdad y protección social.

Chega, dirigido por André Ventura, mantuvo una retórica enfocada en la enérgica crítica de las propuestas de gobernabilidad del PSD, utilizando la plataforma parlamentaria para presionar en políticas de corte populista, como la reducción de impuestos y aumentos en la seguridad pública. Su crecimiento también reforzó una serie de debates sobre inmigración y criminalidad, reflejando ansiedades arraigadas en la población.

Coherencia política

La elección de 2025 y su resultado electoral anticiparon un enfrentamiento entre las retóricas de todos los grupos políticos. Luís Montenegro, tras la moción de censura vivida, había hecho varias declaraciones de intenciones relacionadas con la transparencia y la eficiencia del gasto público. Sin embargo, sus compromisos se han visto cuestionados al asumir gobierno en minoría y depender de formaciones como Chega para la aprobación de leyes fundamentales.

Por otro lado, las intervenciones del PS también han sido multidireccionales; si bien suelen brotar viejas críticas sobre los gobiernos del PSD y sus potenciales recortes sociales, también han ofrecido mano a Montenegro pero con la intención clara de mantener la integridad de los programas progresistas, evitando así un retroceso que otros sectores ven como amenaza.

Impacto económico y social

El impacto de este nuevo panorama político podría notarse en el sistema económico. Con un gobierno minoritario, inversionistas y analistas han comenzado a expresar temores sobre la estabilidad económica a medio plazo. La inestabilidad política puede afectar la operativa de negocios y el flujo de inversión extranjera, y se estima que la tasa de inversión podría caer entre el 1,5% y 3% anualmente. Una mayor conflictividad legislativa podría comprometer a largo plazo un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto.

Conclusiones

La emergente posición de Chega como segunda fuerza electoral acentúa una distancia creciente con el panorama legislativo tradicional de Portugal y configura una dinámica política precaria tanto para la estabilidad gubernamental como para la capacidad legislativa de Montenegro. La convergencia y el diálogo son imprescindibles para promover leyes en ámbitos como las reformas económicas, las asistencias sociales y el fomento de la transparencia.