Dina Ercilia Boluarte Zegarra
Dina Ercilia Boluarte Zegarra (Chalhuanca, Apurímac, 1962) es una abogada y política peruana, expresidenta del Perú. Ejerció la jefatura del Estado entre el 7 de diciembre de 2022 y el 10 de octubre de 2025, cuando el Congreso la apartó mediante la vacancia por permanente incapacidad moral. Fue la primera mujer que ocupó la presidencia peruana y gobernó sin partido: había sido expulsada de Perú Libre en enero de 2022, once meses antes de llegar al cargo.
Trayectoria política
Nació el 31 de mayo de 1962 en la sierra sur de Apurímac, la menor de catorce hermanos en una familia de origen rural, y creció hablando quechua y castellano. Se graduó como abogada en la Universidad de San Martín de Porres en 2005.
Su carrera profesional transcurrió en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), el organismo que gestiona el documento de identidad y el registro civil peruanos, donde ingresó en 2007 y donde llegó a dirigir la oficina registral de Surco-Higuereta desde 2015. Mantuvo el vínculo laboral con la entidad, en licencia sin goce de haber, hasta abril de 2022, ya como vicepresidenta. Ese perfil de funcionaria ajena a las camarillas limeñas sería después uno de sus principales argumentos políticos.
Su entrada en la política partidista fue tardía. Se presentó sin éxito a la alcaldía del distrito limeño de Surquillo en 2018 y a las elecciones parlamentarias extraordinarias de 2020. En 2021 integró la fórmula presidencial de Pedro Castillo como candidata a la primera vicepresidencia por Perú Libre, la formación de izquierda liderada por Vladimir Cerrón. Tras la victoria asumió la Vicepresidencia de la República el 28 de julio de 2021 y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, cartera que dejó en noviembre de 2022.
La ruptura con Perú Libre
El 23 de enero de 2022, en una entrevista, Boluarte declaró que nunca había abrazado el ideario de Perú Libre. La respuesta del partido fue inmediata: Cerrón anunció su expulsión, formalizada por el comité regional de Lima por falta grave. Boluarte conservó la vicepresidencia porque se trata de un cargo de elección popular y no depende de la militancia, pero desde entonces careció de estructura partidaria propia.
Esa circunstancia condicionó todo su mandato posterior. Llegada al poder en una candidatura de izquierda y sin bancada afín, gobernó apoyada en los votos de las bancadas conservadoras del Congreso, que la sostuvieron en el cargo y, a cambio, bloquearon el adelanto electoral. El giro le valió la acusación de traición por parte de sus antiguos aliados y la hostilidad permanente del sur andino.
La presidencia y su final
El 7 de diciembre de 2022, Castillo anunció por televisión la disolución del Congreso y un gobierno de excepción. El intento —descrito de forma casi unánime como un autogolpe fallido— no obtuvo respaldo de las Fuerzas Armadas ni de la Policía; el Parlamento aprobó ese mismo día su vacancia y Castillo fue detenido. Boluarte juró horas después como presidenta para completar el mandato hasta julio de 2026. Respaldó el adelanto de las elecciones, primero a abril de 2024 y luego a diciembre de 2023, pero las propuestas naufragaron en el Congreso.
La reacción en el sur andino fue inmediata. Entre diciembre de 2022 y los primeros meses de 2023, las movilizaciones que exigían su renuncia y elecciones anticipadas fueron reprimidas con munición letal: el balance de civiles muertos por acción de las fuerzas de seguridad se situó en torno a 49 personas. Los episodios más graves ocurrieron en Ayacucho, el 15 de diciembre de 2022, y en Juliaca (Puno), el 9 de enero de 2023, con al menos diecisiete fallecidos. La ONU concluyó que hubo un uso excesivo de la fuerza.
A la crisis de legitimidad se sumaron los escándalos personales. En 2024 estalló el caso «Rolex», por relojes de lujo no consignados en su declaración patrimonial, que derivó en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y en el allanamiento de su domicilio.
El desenlace llegó en 2025, con la extorsión convertida en el primer problema del país. En la madrugada del 10 de octubre de 2025, el Congreso aprobó su vacancia por permanente incapacidad moral por más de 120 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones.
La sucedió el presidente del Congreso, José Jerí, cuyo gobierno de transición terminó en febrero de 2026; le siguió José María Balcázar hasta el traspaso de mando del 28 de julio de 2026, cuando asumió Keiko Fujimori, ganadora de las elecciones generales de ese año.
Perfil político y situación judicial
Boluarte nunca construyó un proyecto ideológico propio. En economía mantuvo la ortodoxia; en orden público adoptó una línea dura, con estados de emergencia recurrentes y despliegue militar. Su aprobación se movió en cifras de un solo dígito durante buena parte del mandato, con un rechazo especialmente intenso en el sur andino.
Sus investigaciones siguen abiertas. Las causas por las muertes en las protestas y por el caso «Rolex» permanecen en fase de instrucción, y varias requieren el trámite previo de antejuicio político ante el Congreso. No constan condenas judiciales firmes contra Dina Boluarte, por lo que rige la presunción de inocencia.
Preguntas frecuentes
¿A qué partido pertenece Dina Boluarte? A ninguno. Fue elegida vicepresidenta en la lista de Perú Libre en 2021, pero el partido la expulsó en enero de 2022 tras declarar que nunca había abrazado su ideario, y ejerció toda la presidencia sin militancia ni bancada propia.
¿Cómo terminó la presidencia de Dina Boluarte? El Congreso aprobó su vacancia por permanente incapacidad moral en la madrugada del 10 de octubre de 2025, por más de 120 votos a favor y ninguno en contra, en plena crisis de seguridad. La sucedió el presidente del Congreso, José Jerí.
¿Quién gobernó el Perú tras su salida? José Jerí asumió la jefatura del Estado en octubre de 2025; después, José María Balcázar encabezó el gobierno de transición hasta el 28 de julio de 2026, fecha en la que tomó posesión Keiko Fujimori.
Este perfil ofrece una visión general de la trayectoria política basada en información pública.