Yeraldine Bonilla
Feliciana Yeraldine Bonilla Valverde es una política mexicana de Morena y secretaria general de Gobierno de Sinaloa. Entre mayo y agosto de 2026 fue gobernadora interina del estado durante la licencia de Rubén Rocha Moya, y con ello se convirtió en la primera mujer que encabezó el Ejecutivo sinaloense en su historia. Su interinato coincidió con la fase más aguda de la crisis de seguridad y de la crisis política que ha sacudido a Sinaloa desde 2024.
Trayectoria política
Nació el 29 de octubre de 1992 en San Ignacio, un municipio serrano del sur de Sinaloa, y se licenció en Trabajo Social por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Su formación y su origen la sitúan lejos del perfil habitual de los cuadros del Ejecutivo estatal, tradicionalmente reclutados entre abogados y economistas de Culiacán o Mazatlán.
Militante de Morena desde 2018, ese mismo año fue elegida diputada local en el Congreso de Sinaloa por la vía de representación proporcional, dentro de la LXIII Legislatura, y ejerció el escaño entre el 1 de octubre de 2018 y el 30 de septiembre de 2021. Fue su primera responsabilidad institucional y coincidió con la llegada de Morena al poder estatal.
Su recorrido posterior transcurrió dentro del aparato del Gobierno de Rubén Rocha Moya. En 2023 ocupó de forma temporal la encargaduría de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, un paso breve pero significativo en la cartera más expuesta de Sinaloa. El 24 de octubre de 2025 fue designada secretaria general de Gobierno, el puesto de mayor peso político del gabinete estatal y, según la Constitución local, el llamado a cubrir las ausencias temporales del gobernador.
Esa cláusula constitucional resultó decisiva meses después. El 1 de mayo de 2026, Rocha Moya solicitó licencia al cargo en medio de las investigaciones derivadas de las acusaciones formuladas por autoridades de Estados Unidos contra él y contra otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. Al día siguiente, el 2 de mayo, el Congreso de Sinaloa aprobó la separación temporal del mandatario y designó a Bonilla gobernadora interina. Ninguna mujer había ocupado antes la titularidad del Ejecutivo del estado.
Su interinato duró 112 días. El 21 de agosto de 2026, Rocha Moya regresó al cargo sin el aval de la presidenta Claudia Sheinbaum y pese a la solicitud de detención y extradición pendiente en su contra, y Bonilla volvió a tomar protesta como secretaria general de Gobierno. La maniobra desató la mayor crisis política del sexenio en el estado; Rocha renunció días después y, el 25 de agosto, el Congreso designó a la diputada federal Graciela Domínguez Nava como nueva gobernadora interina. Bonilla continuó en la Secretaría General de Gobierno, ahora bajo el mando de Domínguez Nava.
La secuencia completa está recogida en Crisis de Sinaloa: el caso Rocha Moya y la gobernadora interina (2026).
Posiciones y perfil político
Bonilla pertenece al perfil de gestión antes que al de la confrontación pública. Su trayectoria es la de una cuadro orgánica de Morena que ha ido escalando dentro de la administración estatal sin construir una base electoral propia ni un discurso ideológico diferenciado, y su llegada a la gubernatura no respondió a una decisión política sino a la aplicación mecánica de la sucesión prevista para las ausencias del titular.
Ese carácter marcó su paso por el Ejecutivo. Asumió un Gobierno interino sin mandato propio, con un margen de maniobra limitado por la expectativa del regreso de Rocha Moya y con el foco nacional puesto en la fractura del crimen organizado en Sinaloa y en la violencia desatada tras la ruptura interna del cartel a partir de septiembre de 2024. Su gestión se orientó a sostener la continuidad administrativa y la coordinación con el Gobierno federal en materia de seguridad, más que a marcar un rumbo distinto.
Su valor simbólico, sin embargo, es difícil de discutir: en un estado cuya política ha estado históricamente dominada por hombres y cuya imagen pública está condicionada por el narcotráfico, una trabajadora social de treinta y tres años originaria de un municipio de la sierra ocupó la gubernatura y después continuó como número dos del Gobierno con una segunda mujer al frente. La sucesión Bonilla-Domínguez Nava dejó a Sinaloa gobernado por mujeres durante la peor crisis institucional de su historia reciente.
Su permanencia en la Secretaría General de Gobierno bajo la nueva gobernadora interina confirma además su condición de pieza estable del aparato estatal de Morena, capaz de sobrevivir al derrumbe político de quien la designó. El interinato de Domínguez Nava está previsto hasta el final del periodo constitucional, y Bonilla mantiene en él la responsabilidad de la interlocución política del Gobierno con el Congreso local y con los municipios.
Preguntas frecuentes
¿Qué cargo ocupa Yeraldine Bonilla? Es secretaria general de Gobierno de Sinaloa, el puesto de mayor peso político del gabinete estatal, que ocupa desde octubre de 2025 con la interrupción de su etapa como gobernadora interina.
¿Cuándo fue gobernadora de Sinaloa? Fue gobernadora interina entre el 2 de mayo y el 21 de agosto de 2026, durante los 112 días de licencia de Rubén Rocha Moya. Fue la primera mujer al frente del Ejecutivo del estado.
¿Por qué dejó de ser gobernadora interina? Porque Rocha Moya regresó al cargo el 21 de agosto de 2026 y ella volvió a la Secretaría General de Gobierno. Tras la renuncia posterior de Rocha, el Congreso designó gobernadora interina a Graciela Domínguez Nava el 25 de agosto.
¿A qué partido pertenece? A Morena, en el que milita desde 2018. Fue diputada local en el Congreso de Sinaloa entre 2018 y 2021 por representación proporcional.
¿Qué formación tiene? Es licenciada en Trabajo Social por la Universidad Autónoma de Sinaloa y nació en San Ignacio, en la sierra del sur del estado, en 1992.
Este perfil ofrece una visión general de la trayectoria política basada en información pública.
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