Graciela Domínguez Nava
Graciela Domínguez Nava es una política mexicana de Morena, gobernadora interina de Sinaloa desde el 25 de agosto de 2026. Nacida en El Rosario, Sinaloa, en 1976, socióloga de formación y diputada federal en licencia, fue designada por el Congreso del estado para sustituir a Rubén Rocha Moya después de que este pidiera una segunda licencia indefinida, apenas treinta y tantas horas después de haber regresado al cargo. Asume el Ejecutivo de un estado atravesado desde septiembre de 2024 por una guerra abierta entre facciones del Cártel de Sinaloa, y con el mandato de llegar hasta el final del periodo constitucional, previsto para octubre de 2027.
Trayectoria política
Graciela Domínguez Nava nació el 18 de febrero de 1976 en El Rosario, en el sur de Sinaloa. Es licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), donde fue consejera estudiantil, y desarrolló después una etapa académica y de gestión universitaria: fue docente y subdirectora de Vinculación en la Universidad Tecnológica de Escuinapa. Ese origen —universidad pública, sociología, activismo estudiantil— explica buena parte de su perfil posterior y de su especialización en política educativa.
Su militancia comenzó en el PRD, partido en el que estuvo afiliada entre 1999 y 2013. Allí ocupó responsabilidades orgánicas como delegada nacional, integrante del comité municipal en Culiacán y del comité estatal de Sinaloa, además de consejera estatal. Su primer cargo de elección popular llegó en 2007, cuando fue elegida diputada local en el Congreso de Sinaloa por esa formación, escaño que ocupó hasta 2010.
Con la reconfiguración de la izquierda mexicana pasó a Morena, y en 2018 volvió al Congreso local como diputada estatal para la legislatura 2018-2021, ya con las siglas del partido de Andrés Manuel López Obrador.
El 1 de noviembre de 2021, cuando Rubén Rocha Moya asumió la gubernatura de Sinaloa, la nombró secretaria de Educación Pública y Cultura (SEPyC) del estado. Permaneció al frente de esa dependencia hasta el 23 de febrero de 2024, fecha en la que renunció para buscar una candidatura federal. Postulada por la coalición Sigamos Haciendo Historia en las elecciones de 2024, fue elegida diputada federal por el Distrito 1 de Sinaloa con el 71,24 % de los votos, uno de los resultados más holgados del estado.
Su llegada al Ejecutivo estatal se produjo en un contexto excepcional. El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló a Rocha Moya, junto a otras personas, por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa, señalamientos que el gobernador ha rechazado y que no equivalen a una acusación firme en México. El 1 de mayo de 2026 Rocha pidió una primera licencia, que se prolongó 112 días y durante la cual la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, quedó al frente del Ejecutivo. Rocha regresó el 21 de agosto, en una jornada marcada por ocho homicidios en cinco municipios, y al día siguiente solicitó una nueva licencia indefinida, aprobada por unanimidad en el Congreso estatal el 23 de agosto. La presidenta Claudia Sheinbaum marcó distancia del regreso y calificó después la nueva licencia como "lo mejor para Sinaloa".
El 25 de agosto de 2026, el Congreso de Sinaloa designó a Domínguez Nava gobernadora interina con 31 votos a favor y 6 en contra, además de votos en blanco; los sufragios contrarios provinieron de las bancadas del PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano. A la sesión asistieron 36 de los 40 diputados que integran la cámara.
Relación con el pueblo
Domínguez Nava llega al cargo sin la notoriedad nacional de otros gobernadores y con una trayectoria construida sobre dos pilares muy identificables en Sinaloa: la universidad pública y la política educativa. Su capital de origen está en el magisterio, en las comunidades universitarias y en las estructuras territoriales de Morena en el sur del estado, donde nació, y en Culiacán, donde hizo carrera partidaria.
Su estilo comunicativo es institucional y moderado, más cercano al de una gestora de políticas públicas que al de una figura de confrontación, un perfil que contrasta con el clima de crispación que rodeó los últimos meses del mandato de Rocha Moya.
El reto de fondo es de legitimidad. No fue elegida en las urnas para el cargo que ocupa, sino designada por el Congreso, y hereda un Ejecutivo desgastado por el señalamiento internacional a su predecesor y por casi dos años de violencia sostenida. Su margen dependerá menos de su biografía que de resultados verificables en seguridad, un terreno en el que la responsabilidad principal recae en el gobierno federal.
Posiciones y controversias
Su perfil programático es el de Morena en su versión más institucional: educación pública como eje, ampliación de programas sociales, austeridad administrativa y alineamiento con el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum. Su paso por la SEPyC estuvo marcado por la gestión del regreso a clases tras la pandemia y por la relación —siempre delicada en Sinaloa— entre el gobierno estatal y la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Las objeciones a su nombramiento fueron inmediatas y previsibles. La oposición —PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— votó en contra y cuestionó que la designación consolide la continuidad del mismo grupo político que gobernaba el estado durante la crisis de seguridad, en lugar de abrir un relevo real. También se ha señalado que la sucesión se resolvió en pocos días y por vía legislativa, con una mayoría de Morena y aliados que hacía previsible el resultado.
En el debate público sinaloense pesa además un dato incómodo para todos los actores: según cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante los 112 días en que Rocha Moya estuvo separado del cargo los homicidios en el estado descendieron alrededor de un 32 %. Es una correlación que unos leen como prueba de la eficacia de la estrategia federal y otros como argumento contra el desempeño del gobierno estatal saliente; en cualquier caso, marca la vara con la que se medirá el interinato.
Domínguez Nava es la segunda mujer que ejerce el Ejecutivo de Sinaloa en 2026, después de que Yeraldine Bonilla Valverde lo hiciera de manera provisional durante la primera licencia, y la primera designada formalmente como gobernadora interina por el Congreso del estado.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Graciela Domínguez Nava y desde cuándo gobierna Sinaloa? Es una política de Morena designada gobernadora interina de Sinaloa el 25 de agosto de 2026 por el Congreso del estado, con 31 votos a favor y 6 en contra. Antes fue diputada local, secretaria de Educación Pública y Cultura de Sinaloa y diputada federal por el Distrito 1.
¿Por qué dejó el cargo Rubén Rocha Moya? Pidió una primera licencia el 1 de mayo de 2026, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Regresó el 21 de agosto y, ante la falta de respaldo de Morena y la distancia marcada por la presidenta Claudia Sheinbaum, solicitó una segunda licencia indefinida al día siguiente.
¿Hasta cuándo durará su interinato? Está previsto que Domínguez Nava permanezca al frente del Ejecutivo sinaloense hasta la conclusión del periodo constitucional en curso, en octubre de 2027, sin que ello altere el calendario electoral ordinario del estado.
Este perfil ofrece una visión general de la trayectoria política basada en información pública.
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