Referéndum constitucional de Italia de 2026
En el referéndum del 22 y 23 de marzo de 2026, Italia rechazó la reforma de la justicia del ministro Carlo Nordio, proyecto insignia de Giorgia Meloni: el No ganó con el 53,24 % frente al 46,76 % del Sí, con una participación del 55,69 %. La reforma separaba las carreras de jueces y fiscales. Meloni habló de «una ocasión perdida» y descartó dimitir o adelantar elecciones.
Cifras clave
Los días 22 y 23 de marzo de 2026 Italia celebró un referéndum constitucional confirmatorio sobre la reforma de la justicia impulsada por el ministro Carlo Nordio y respaldada por la presidenta del Consejo Giorgia Meloni. El No se impuso con el 53,24 % frente al 46,76 % del Sí, con una participación del 55,69 %, y la reforma decayó sin llegar a promulgarse: fue la primera derrota electoral del gobierno de centroderecha desde 2022.
Qué proponía la reforma
La ley constitucional, titulada "Normas en materia de ordenamiento jurisdiccional y de institución de la Corte disciplinaria", modificaba siete artículos de la Constitución italiana —el 87, el 102, el 104, el 105, el 106, el 107 y el 110— y sustituía por completo los artículos 104 y 105. Sus cuatro puntos esenciales eran:
- La separación constitucional de las carreras de jueces y fiscales, que en Italia forman un cuerpo único con acceso común y posibilidad de pasar de una función a otra.
- La división del Consejo Superior de la Magistratura (CSM), órgano de gobierno de los jueces italianos, en dos consejos separados: uno de jueces y otro de fiscales.
- La sustitución de la elección de los vocales por el sorteo: los "laicos", un tercio del total, saldrían de una lista de catedráticos y abogados elaborada por el Parlamento en sesión conjunta; los "togados", dos tercios, se sortearían entre los propios magistrados de cada categoría.
- La creación de una Alta Corte disciplinaria de quince miembros, que asumiría la jurisdicción disciplinaria sobre los magistrados ordinarios, hoy en manos de una sección del CSM.
El Gobierno defendía que el proyecto completaba la lógica del proceso acusatorio introducido en 1989, ponía fin a lo que describía como una anomalía italiana y desactivaba el sistema de corrientes internas del CSM. La oposición de centroizquierda y la Asociación Nacional de Magistrados (ANM) sostenían la lectura contraria: que separar de forma estructural al ministerio fiscal de la judicatura lo dejaría expuesto, tarde o temprano, al control del poder político, y que el sorteo debilitaba la representatividad del órgano de autogobierno. El texto no preveía ni dependencia jerárquica del fiscal respecto del Ejecutivo ni garantías adicionales frente a ella, de modo que ambas lecturas convivieron toda la campaña.
Cómo se llegó al referéndum
El Senado aprobó definitivamente la reforma el 30 de octubre de 2025 y ese mismo día se publicó en la Gazzetta Ufficiale. Al no haber alcanzado la mayoría de dos tercios en cada cámara, la ley no entró en vigor: el artículo 138 de la Constitución permitía que, en tres meses, un quinto de una cámara, quinientos mil electores o cinco consejos regionales pidieran un referéndum confirmatorio.
Las peticiones llegaron desde ambos lados: el 31 de octubre las presentaron parlamentarios de la mayoría, convencidos de que la consulta les favorecía, y días después diputados de la oposición. La Corte de Casación admitió cuatro solicitudes el 18 de noviembre y el Consejo de Ministros fijó la fecha el 12 de enero de 2026. A diferencia de los referendos abrogativos, el constitucional no exige quórum de participación: bastaba la mayoría de votos válidos.
La campaña
El frente del Sí reunió a los cuatro partidos de la mayoría —Fratelli d'Italia, Lega, Forza Italia y Noi Moderati— sin una campaña coordinada, y sumó a dos formaciones de la oposición liberal, Azione y +Europa. Del lado de la sociedad civil se alinearon el Consejo Nacional Forense, la Unión de Cámaras Penales y la Fundación Enzo Tortora, con comités como "Sí Riforma" o "Sí Separa", este último impulsado por la Fundación Luigi Einaudi. Entre las personalidades favorables figuraba Antonio Di Pietro, el fiscal que había encabezado la investigación de Manos Limpias contra la corrupción de Tangentopoli en 1992 y cuya presencia en ese bando cruzó el eje habitual del debate.
El frente del No lo integraron el Partido Democrático, con el lema "Vota No para defender la Constitución", el Movimiento 5 Estrellas y Alianza Verdes e Izquierda, junto a la CGIL, la UIL, la ANM, Libera, la ANPI y ARCI; la CISL se limitó a pedir participación. Los comités más visibles fueron "Giusto dire NO", promovido por la ANM, y "Sociedad civil por el NO". Al menos 270 alcaldes firmaron un llamamiento contra la reforma, entre ellos los de Roma, Nápoles, Turín, Bolonia y Florencia.
La campaña fue tensa. En febrero, el fiscal de Nápoles Nicola Gratteri afirmó que votarían a favor "los investigados, los imputados y la masonería desviada", declaración que Nordio y la mayoría criticaron con dureza. El 16 de febrero el propio Nordio definió el sistema de corrientes del CSM como "para-mafioso" —atribuyendo la expresión a una frase de 2019 del magistrado Nino Di Matteo, que le acusó de instrumentalizarla— y su gabinete pidió hacer públicos los financiadores del comité del No. Un vídeo del historiador Alessandro Barbero anunciando su voto contrario fue etiquetado como falso por un verificador socio de Meta, lo que abrió otra polémica. El 18 de marzo el No llenó la plaza del Popolo de Roma, y el 20 de marzo Meloni y la líder del PD Elly Schlein se enfrentaron en un debate televisivo en La7.
Resultado
Votaron 28.640.223 personas sobre un censo de 51.426.108, un 55,69 %. El No obtuvo 15.085.410 votos (53,24 %) y el Sí, 13.250.709 (46,76 %).
Los dos escenarios de voto se comportaron de forma opuesta. Dentro de Italia, con una participación del 58,9 %, el No venció con el 53,75 %: son los datos que circularon la noche electoral. En la circunscripción exterior, en cambio, ganó el Sí con el 56,34 %, con una participación del 28,5 % y un resultado extremo en América del Sur (72,86 % de síes).
El mapa regional fue igual de nítido: el Sí solo se impuso en tres de las veinte regiones —Lombardía (53,56 %), Véneto (58,40 %) y Friuli-Venecia Julia (54,47 %)—, todas del norte y una de ellas la región donde Nordio ejerció cuarenta años como magistrado. El No fue más fuerte en el sur y las islas: Campania (65,23 %), Sicilia (60,98 %) y Cerdeña (59,44 %).
Consecuencias políticas
Meloni aceptó el resultado la misma noche, dijo respetar "la decisión de los italianos" y habló de una ocasión perdida para modernizar el país, fórmula que repitió en abril ante la Cámara. Schlein y Giuseppe Conte reivindicaron la victoria como punto de partida hacia las generales de 2027.
Las dimisiones llegaron enseguida: el 24 de marzo, la jefa de gabinete del Ministerio de Justicia, Giusi Bartolozzi, y el subsecretario Andrea Delmastro Delle Vedove; el 26 de marzo, la ministra de Turismo Daniela Santanchè, mientras Maurizio Gasparri dejaba la portavocía de Forza Italia en el Senado a Stefania Craxi. Nordio, en cambio, permaneció en el Ministerio.
A comienzos de abril de 2026 Meloni descartó remodelar el Gobierno, con el argumento de que el equipo debía llegar al final de la legislatura igual que empezó, y no abrió crisis alguna: el mandato expira en 2027. El Ejecutivo archivó la separación de carreras y reorientó su agenda judicial hacia leyes ordinarias sobre escuchas telefónicas y prisión preventiva. El 6 de septiembre de 2026 Nordio calificó la derrota de "dolorosa" y admitió que recuperar la reforma llevaría tiempo. Dos días antes, el 4 de septiembre, el gabinete se había convertido en el más longevo de la historia republicana italiana, con 1.413 días, superando al segundo gobierno de Silvio Berlusconi.
Fue el quinto referéndum constitucional celebrado en Italia y el tercero que tumba una reforma institucional, tras los de 2006 y 2016. El precedente de signo contrario es el de 2020, que sí confirmó la reducción del número de parlamentarios.
Preguntas frecuentes
¿Qué se votaba en el referéndum italiano del 22 y 23 de marzo de 2026? Una reforma constitucional de la justicia que separaba las carreras de jueces y fiscales, dividía el CSM en dos consejos con miembros elegidos por sorteo y creaba una Alta Corte disciplinaria de quince miembros.
¿Cuál fue el resultado del referéndum? Ganó el No con el 53,24 % de los votos (15.085.410) frente al 46,76 % del Sí (13.250.709), con una participación del 55,69 %. Dentro de Italia el No llegó al 53,75 % y la participación al 58,9 %.
¿Por qué hubo que celebrar un referéndum? Porque el Parlamento aprobó la ley el 30 de octubre de 2025 sin la mayoría de dos tercios, lo que permite, según el artículo 138 de la Constitución, pedir un referéndum confirmatorio sin quórum de participación.
¿Qué partidos pedían el Sí y cuáles el No? Pedían el Sí Fratelli d'Italia, Lega, Forza Italia y Noi Moderati, más Azione y +Europa desde la oposición. Pedían el No el Partido Democrático, el Movimiento 5 Estrellas y Alianza Verdes e Izquierda, junto a la ANM, la CGIL y la UIL.
¿Dimitió Giorgia Meloni tras perder el referéndum? No. Aceptó el resultado, habló de "ocasión perdida", descartó adelantar elecciones y en abril de 2026 rechazó también remodelar el Gobierno. La legislatura termina en 2027.
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Los datos y cifras se basan en fuentes oficiales y hemeroteca. El análisis busca la objetividad pero puede contener interpretaciones. Las leyes citadas son las publicadas en BOE.