Doris Morales Martínez es una jueza uruguaya nacida en 1959 que preside la Suprema Corte de Justicia de Uruguay tras asumir el cargo a comienzos de 2026. Ministra del alto tribunal desde 2022, hizo casi toda su carrera judicial en el interior del país y en la jurisdicción laboral antes de llegar a la cúspide del Poder Judicial. No es la primera vez que ocupa la presidencia: ya la había ejercido en 2023, dado que el cargo rota anualmente entre los integrantes de la Corte.
Trayectoria profesional
La carrera de Doris Morales es la de una magistrada de escalafón, construida por ascensos sucesivos dentro de la judicatura:
- Inició su carrera judicial en 1989, cuando fue designada jueza letrada de primera instancia en Paysandú, departamento del litoral uruguayo.
- Desde 2003 fue ministra del Tribunal de Apelaciones de Trabajo, la instancia que revisa en segundo grado los asuntos laborales, una materia especialmente relevante en un país con negociación colectiva tripartita y alta litigiosidad en materia de despidos y accidentes de trabajo.
- En 2022 fue designada ministra de la Suprema Corte de Justicia, el órgano de cinco integrantes que encabeza el Poder Judicial uruguayo y que concentra además el control de constitucionalidad de las leyes, competencia que en España corresponde a un tribunal separado.
- Ejerció la presidencia de la Suprema Corte de Justicia en 2023.
- Asumió de nuevo la presidencia del alto tribunal el 2 de febrero de 2026, en una ceremonia celebrada en la sede central del Poder Judicial.
Relevancia pública
La presidencia de la Suprema Corte uruguaya no es un cargo vitalicio ni de designación política directa: rota entre los cinco ministros que la integran, de modo que cada uno la ejerce por turno. Esa rotación explica que Morales haya presidido el tribunal en dos ocasiones en apenas cuatro años como ministra. La designación de los integrantes de la Corte, en cambio, sí requiere acuerdo político: corresponde a la Asamblea General por mayoría especial, lo que en la práctica obliga a un entendimiento entre el partido de gobierno y la oposición.
En su segunda presidencia, Morales ha situado en primer plano dos asuntos. El primero es presupuestario: ha denunciado públicamente que el Poder Judicial recibió apenas el 6 % de los recursos adicionales que había solicitado, una cifra que utiliza como argumento sobre las limitaciones materiales para modernizar juzgados, reducir demoras y ampliar plantillas. El segundo es interno: ha marcado como prioridad la respuesta institucional frente al acoso laboral dentro del propio Poder Judicial, una agenda poco habitual en la comunicación pública de los altos tribunales.
Su mandato coincide además con la conmemoración de los 200 años de la administración de justicia en Uruguay, contados desde la ley de octubre de 1826 votada en la entonces Provincia Oriental, efeméride en la que ha participado como voz institucional del Poder Judicial. Su presencia pública se ha orientado, en general, a la defensa de la autonomía y la dotación material de la justicia, más que a la intervención en debates de coyuntura política.
No constan condenas judiciales firmes contra esta persona por delitos relacionados con el ejercicio de cargos públicos.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Doris Morales? Es una jueza uruguaya nacida en 1959, ministra de la Suprema Corte de Justicia desde 2022 y presidenta del alto tribunal desde comienzos de 2026, cargo que ya había ejercido en 2023.
¿Qué cargos ha ocupado? Ha sido jueza letrada de primera instancia en Paysandú desde 1989, ministra del Tribunal de Apelaciones de Trabajo desde 2003, ministra de la Suprema Corte de Justicia (2022–presente) y presidenta de la Suprema Corte en 2023 y desde 2026.
¿Cómo se elige al presidente de la Suprema Corte de Justicia de Uruguay? No se elige por votación política: el cargo rota anualmente entre los cinco ministros que integran el tribunal.
¿Qué reclamos ha planteado desde la presidencia? Ha denunciado que el Poder Judicial obtuvo solo el 6 % del presupuesto adicional solicitado y ha situado como prioridad la lucha contra el acoso laboral dentro del propio organismo.
¿Ha tenido condenas judiciales firmes? No. No constan condenas firmes por delitos vinculados al ejercicio de cargos públicos.