Elecciones 13/09/2026 Ulf Kristersson (Moderaterna), coalición M-KD-L con apoyo parlamentario externo de SD (Acuerdo Tidö).

Elecciones legislativas de Suecia de 2026

Las elecciones al Riksdag del 13 de septiembre de 2026 pusieron fin a la legislatura del Acuerdo Tidö. Con el 80,3 % de participación y 6.273 de 6.626 distritos escrutados en el recuento preliminar, los socialdemócratas de Magdalena Andersson volvieron a ser la fuerza más votada con el 28,1 % pese a perder 2,3 puntos y siete escaños, mientras los Demócratas de Suecia de Jimmie Åkesson sufrieron su primer retroceso en unas generales al caer al 17,6 % y perder once escaños. Moderaterna, de Ulf Kristersson, mejoró ocho décimas hasta el 19,9 % y recuperó la segunda posición sobre la ultraderecha. El bloque de la oposición sumaba 176 de los 349 escaños frente a los 173 de los cuatro partidos del pacto de Gobierno, una diferencia de tres que el recuento final del 19 y 20 de septiembre todavía puede alterar. El Riksdag se constituye el 28 de septiembre y sólo a partir del día siguiente el presidente de la Cámara puede proponer candidato a primer ministro.

Cifras clave

28,1 %
Socialdemócratas
fuerza más votada con 100 escaños, 2,3 puntos y siete escaños menos que en 2022
19,9 %
Moderaterna
70 escaños; recupera la segunda posición con ocho décimas más que en 2022
17,6 %
Demócratas de Suecia
62 escaños; primer retroceso del partido en unas generales, con tres puntos y once escaños menos
8,2 %
Izquierda
29 escaños, su mejor resultado desde 1998
7,1 %
Centro
25 escaños
6,2 %
Democristianos
22 escaños
6,1 %
Verdes
22 escaños
5,4 %
Liberales
19 escaños; superan con holgura la barrera del 4 % que estuvo en riesgo toda la campaña
176-173
escaños
ventaja provisional del bloque opositor sobre los partidos del Acuerdo Tidö
80,3 %
participación
sobre 8.051.259 electores censados

Suecia votó el domingo 13 de septiembre de 2026 para renovar los 349 escaños del Riksdag, y la noche electoral acabó dibujando la imagen invertida de la anterior. Según el recuento preliminar de la Autoridad Electoral sueca (Valmyndigheten), actualizado a las 05:00 del lunes 14 con 6.273 de los 6.626 distritos escrutados —el 94 % de los votos—, la oposición sumaba 176 escaños y los cuatro partidos que sostenían al Gobierno de Ulf Kristersson, 173.

Los socialdemócratas de Magdalena Andersson volvieron a ser la fuerza más votada, con el 28,1 %, pero ese porcentaje es el más bajo de toda su historia. Los Demócratas de Suecia de Jimmie Åkesson cayeron al 17,6 % y firmaron el primer retroceso del partido en unas generales desde que existe. Nada de esto es definitivo: el escrutinio sigue abierto y el resultado final no se espera hasta el fin de semana del 19 y 20 de septiembre.

El resultado

Con 8.051.259 electores censados y un 80,3 % de participación, el reparto provisional era este (entre paréntesis, la variación sobre 2022):

  • S Socialdemócratas: 28,1 %, 100 escaños (−2,3 pts, −7)
  • M Moderaterna: 19,9 %, 70 escaños (+0,8, +2)
  • SD Demócratas de Suecia: 17,6 %, 62 escaños (−3,0, −11)
  • V Partido de la Izquierda: 8,2 %, 29 escaños (+1,5, +5)
  • C Partido del Centro: 7,1 %, 25 escaños (+0,3, +1)
  • KD Democristianos: 6,2 %, 22 escaños (+0,9, +3)
  • MP Verdes: 6,1 %, 22 escaños (+1,0, +4)
  • L Liberales: 5,4 %, 19 escaños (+0,8, +3)
  • Otros partidos: 1,6 % (sin variación)

Siguen dentro los ocho partidos que ya estaban en la cámara: para entrar hay que superar el 4 % de los votos nacionales —o el 12 % en una de las 29 circunscripciones— y ninguna otra formación se acercó.

La participación merece nota aparte: el 80,3 % es altísimo para los estándares españoles, pero en Suecia supone la segunda caída consecutiva y el dato más bajo desde 2002 (87,2 % en 2018; 84,2 % en 2022). La jornada tampoco fue tranquila: la Autoridad Electoral admitió que «de un número demasiado grande» de colegios llegaban avisos de colas largas —en Umeå superaron las tres horas—, atribuidas al sistema sueco de papeletas.

El fin del bloque Tidö

El dato con más carga política de la noche no es un porcentaje, sino una suma. Los cuatro partidos que sostenían al Gobierno —Moderaterna, SD, democristianos y liberales— reúnen 173 escaños provisionales; los cuatro de la oposición —socialdemócratas, Izquierda, Centro y Verdes—, 176. La mayoría absoluta está en 175.

En 2022 ocurrió exactamente lo contrario, con los mismos números: el bloque de Kristersson obtuvo 176 escaños y el de Andersson, 173, y el 17 de octubre de aquel año el Riksdag lo aprobó como primer ministro por 176 votos a favor y 173 en contra. Cuatro años después el marcador es idéntico y los papeles, inversos.

Conviene explicar qué es el Acuerdo Tidö, porque no tiene equivalente español. Firmado en octubre de 2022 en el castillo de Tidö, no fue un pacto de coalición sino de programa: el Gobierno lo formaron Moderaterna, democristianos y liberales, mientras los Demócratas de Suecia quedaban fuera del Ejecutivo pero dentro del acuerdo, influyendo en la agenda a cambio de su apoyo parlamentario. Ese diseño marcó la legislatura en el endurecimiento penal del ministro de Justicia Gunnar Strömmer (Moderaterna) y en el giro restrictivo en migración.

La fórmula ya estaba en revisión antes de las urnas: Åkesson había avisado de que su partido «o estaba en el Gobierno o estaba en la oposición», y en la primavera de 2026 Moderaterna y SD pactaron que, de revalidar la mayoría, los Demócratas de Suecia entrarían en el Ejecutivo con la cartera de migración e integración.

El primer retroceso de los Demócratas de Suecia

Los Demócratas de Suecia entraron en el Riksdag en 2010 con el 5,7 % y desde entonces habían crecido en todas las generales: 12,9 % en 2014, 17,5 % en 2018 y 20,5 % en 2022, que les hizo segunda fuerza del país. El 17,6 % provisional rompe esa serie por primera vez y les devuelve al tercer puesto, tras Moderaterna.

Åkesson lo asumió esa noche —«es bastante evidente que hemos perdido algunos puntos porcentuales»— aunque se declaró «ganador de la campaña», y abandonó el acto sin responder preguntas.

En el otro extremo, el Partido de la Izquierda fue el que más creció, con 1,5 puntos y cinco escaños más; su líder, Nooshi Dadgostar, reivindicó «nuestro mejor resultado electoral de la época moderna» y cerró con un «adiós, Tidö». Y los liberales, a quienes los sondeos de verano situaban por debajo del 4 %, superaron la barrera con 1,4 puntos de margen: si L hubiera quedado fuera, sus 19 escaños se habrían redistribuido y la aritmética de bloques sería otra.

Ganar con el peor resultado de la historia

Los socialdemócratas ganaron y a la vez firmaron su marca más baja desde que existe el sufragio universal e igual en Suecia: el 28,1 % queda por debajo del 28,3 % de 2018, que hasta ahora era su suelo, y también del 28,5 % de 1911, el primer comicio con sistema proporcional. Andersson evitó comentar la cifra esa noche y centró su mensaje en la aritmética: «Ahora mismo vamos por delante. Si eso se mantiene, Suecia tendrá un nuevo Gobierno». Su posición declarada desde abril es que quiere hablar con todos los partidos salvo con los Demócratas de Suecia.

Cómo se forma Gobierno en Suecia

Aquí está la segunda pieza sin equivalente español: no es el rey quien encarga formar Gobierno, sino el talman, el presidente del Riksdag. El monarca conserva funciones ceremoniales —abre el periodo de sesiones— pero ninguna competencia sobre el nombramiento. Es el talman quien convoca a los líderes, hace rondas de consultas y propone un candidato a la cámara.

El calendario es rígido. El 28 de septiembre el nuevo Riksdag se reúne para el llamamiento de los diputados y elige talman y tres vicetalmanes; el 29 de septiembre el rey declara abierto el riksmöte, el año parlamentario, y desde ese día —no antes— el talman puede proponer candidato. El saliente es Andreas Norlén (Moderaterna), en el cargo desde 2018, y puede ser reelegido o no.

El otro concepto clave es el parlamentarismo negativo: un candidato no necesita mayoría a favor, solo evitar una mayoría en contra. Hacen falta 175 «noes» para tumbarlo, de modo que las abstenciones ayudan a investir. Por eso un bloque de 176 no equivale automáticamente a un Gobierno, ni uno de 173 a la oposición.

El propio Norlén advirtió el lunes de que la formación de Gobierno «parece que puede ser complicada» y, recordando la larga negociación de 2018, apuntó que «puede ser que un talman deba presionar algo más a los partidos, con plazos más cortos».

Las posiciones declaradas

Ningún líder se ha comprometido con una fórmula. Kristersson dijo que buscará «si es posible encontrar una constelación de Gobierno que funcione»: «Puede llevar tiempo, pero no tenemos prisa». La democristiana Ebba Busch habló de «un tiempo de incertidumbre» y descartó gobernar con socialdemócratas y centristas. Enfrente, la líder del Centro, Elisabeth Thand Ringqvist, mantiene que su «alternativa principal» es un Gobierno de centro y rechaza como socios tanto a SD como al Partido de la Izquierda, mientras Izquierda y Verdes condicionan su apoyo a entrar en el Ejecutivo con ministerios. Los 176 escaños no describen, por tanto, un bloque homogéneo.

Qué falta por contar

El resultado publicado es preliminar. Quedan fuera 314 distritos de recogida (uppsamlingsdistrikt), que los municipios escrutan el 16 y el 17 de septiembre con los votos anticipados llegados tarde y el voto exterior, más los distritos ordinarios sin cerrar. En paralelo, las länsstyrelser —delegaciones provinciales del Estado— iniciaron el lunes 14 el recuento definitivo, que es el que fija el reparto de escaños. El resultado oficial se espera el fin de semana del 19 y 20 de septiembre.

Que tres escaños se muevan no es hipótesis remota: durante la propia noche el marcador osciló. Hacia las 02:00 iba 176-173; poco después, 175-174; a las 05:00 había vuelto a 176-173. La proyección publicada por SVT de madrugada daba un 90 % de probabilidad a un resultado final de 175 para S, V, MP y C y 174 para M, SD, KD y L: un escaño de diferencia y ninguna mayoría absoluta. Hasta que el recuento definitivo esté cerrado, cualquier cálculo de gobernabilidad se apoya en cifras que pueden cambiar.

Preguntas frecuentes

¿Quién ganó las elecciones legislativas de Suecia de 2026? Los socialdemócratas de Magdalena Andersson, con el 28,1 % y 100 de los 349 escaños según el recuento preliminar, por delante de Moderaterna (19,9 %) y los Demócratas de Suecia (17,6 %).

¿Tiene ya Suecia una mayoría para gobernar? No de forma definitiva. Con el escrutinio al 94 %, el bloque opositor sumaba 176 escaños y los cuatro partidos del Acuerdo Tidö, 173, con la mayoría en 175. El recuento final del 19 y 20 de septiembre puede alterar ese reparto.

¿Qué es el Acuerdo Tidö? El pacto firmado en octubre de 2022 en el castillo de Tidö por Moderaterna, democristianos, liberales y Demócratas de Suecia: permitió que estos últimos influyeran en el programa del Gobierno de Ulf Kristersson y le dieran apoyo parlamentario sin formar parte del Ejecutivo.

¿Por qué es histórico el resultado de los Demócratas de Suecia? Porque es la primera vez que el partido retrocede en unas generales. Desde su entrada en el Riksdag en 2010 había crecido en todas las convocatorias, hasta el 20,5 % de 2022; ahora baja al 17,6 % y pierde el segundo puesto.

¿Quién decide quién será primer ministro en Suecia? El talman, presidente del Riksdag, y no el rey. La cámara se constituye el 28 de septiembre y lo elige ese día; desde el 29 puede proponer candidato, que sale adelante si no reúne 175 votos en contra.