Economia 23/09/2022 – 25/10/2022 Gobierno Liz Truss (Conservador)

Mini-budget de Liz Truss y crisis del mercado británico (septiembre de 2022)

El 23 de septiembre de 2022, el Chancellor Kwasi Kwarteng presentó un 'mini-budget' con el mayor recorte fiscal británico en 50 años (45.000 M£) financiado con deuda. El mercado reaccionó con violencia: la libra cayó a su mínimo histórico contra el dólar, la rentabilidad del Gilt se disparó y el Banco de Inglaterra tuvo que intervenir para rescatar fondos de pensiones. Kwarteng fue destituido el 14 de octubre, su sucesor Jeremy Hunt revirtió casi todas las medidas y Liz Truss dimitió el 20 de octubre tras solo 49 días, el mandato más corto de la historia británica.

Cifras clave

45.000 M£
recorte fiscal
el mayor desde 1972, con eliminación del tipo del 45% del IRPF
1,035 USD/£
mínimo histórico
libra alcanza su nivel más bajo frente al dólar (26 septiembre)
65.000 M£
compra Gilts BoE
intervención de emergencia del Banco de Inglaterra
49 días
mandato Truss
el más corto de la historia británica

Contexto previo

Antes de la presentación del 'mini-budget' el 23 de septiembre de 2022, el Reino Unido enfrentaba un contexto económico complejo, marcado por altos niveles de inflación exacerbados por la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania. En agosto de 2022, la inflación alcanzó el 9,9%, lo que generó un ambiente de incertidumbre económica. La promesa de la nueva Primera Ministra Liz Truss, quien asumió el cargo en septiembre, era implementar acciones fiscales audaces para estimular el crecimiento económico, que había estado estancado. Sin embargo, esta promesa se encuadraba en un contexto de desacuerdo interno en el Partido Conservador y doctrinas económicas diferentes entre sus miembros, lo que llevó a la formulación de políticas impopulares y controvertidas.

Qué ocurrió

El 23 de septiembre de 2022, el Canciller del Tesoro Kwasi Kwarteng presentó un 'mini-budget' que marcó el inicio de una de las crisis más severas en la economía británica en las últimas décadas. Este conjunto de medidas fiscales incluyó un recorte impositivo de 45.000 millones de libras esterlinas y la eliminación del tipo del 45% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la mayor reducción de impuestos desde 1972. Tal anuncio generó turbulencias inmediatas en los mercados financieros. La reacción fue vehemente: el 26 de septiembre de 2022, la libra esterlina cayó a su nivel más bajo histórico con un tipo de cambio de 1,035 dólares por libra, además de provocar un aumento dramático en la rentabilidad de los Gilts, aumentando el costo de endeudamiento del Gobierno.

Respuesta del Gobierno central

A raíz de la crisis provocada por el 'mini-budget', el Gobierno tomó medidas rápidamente. Tras una colaboración frenética con el Banco de Inglaterra, se anunció una intervención de emergencia por parte de la entidad bancaria para estabilizar el mercado de deuda, comprando 65.000 millones de libras en Gilts para respaldar los fondos de pensiones y el sistema financiero. Sin embargo, esta intervención fue en muchos sentidos un testamento del fracaso del plan original de Kwarteng. Posteriormente, el 14 de octubre de 2022, Kwarteng fue destituido. Su sucesor, Jeremy Hunt, revirtió prácticamente la totalidad de las medidas económicas que había propuesto su predecesor, pasando a deleitar un enfoque más fiscalmente responsable.

Posición de los partidos y debate parlamentario

El debate en el parlamento se intensificó tras el 'mini-budget'. Desde los partidos opositores, en especial el Partido Laborista, se denunciaron vehementemente las políticas presentadas por el Gobierno, alegando que eran perjudiciales para los trabajadores y las comunidades vulnerables, socavando la estabilidad de la economía. Keir Starmer, líder del Partido Laborista, criticó la postura del Gobierno, insinuando que los recortes solo beneficiaban a los más ricos y que la repentina caída de la libra era un síntoma de un mal gobierno. El descontento dentro de las filas conservadoras también resonaba fuertemente: importantes figuras del partido y los medios de comunicación comenzaron a abogar por un cambio en la dirección económica y cuestionaron la capacidad de Truss de conjugar la cohesión en el partido.

Lo dicho frente a lo hecho

En los días previos a la presentación del 'mini-budget', tanto Liz Truss como Kwasi Kwarteng hablaron de un enfoque voraz y determinante hacia el crecimiento a corto plazo, prometiendo centrarse en las actividades de producción y crecimiento de riqueza. Sin embargo, la defensa de trazar un nuevo rumbo para la economía se contradijo con la dramática evidencia que demostró que lo implementado causó más problemas que soluciones. La dramática depreciación de la libra, y la intervención del Banco de Inglaterra fueron pruebas tangibles de que el planteamiento ideado no solo carecía de viabilidad, sino que exacerbó la ya delicada situación económica.

Impacto económico y social

Los efectos del 'mini-budget' y la subsiguiente crisis repercutieron en la vida del ciudadano común. Con la libra cayendo a un mínimo histórico, muchos británicos vieron aumentar dramáticamente los costos de importación, contribuyendo obligatoriamente a una escalada de precios en su cesta de la compra. La inflación podría haber superado el umbral del 10% solo semanas después, impactando directamente en el poder adquisitivo del hogar británico. La intervención del Banco de Inglaterra también supone un aumento en la deuda nacional que pese a la intervención tuvo su repercusión en la economía cotidiana, llevando posiblemente a miles a enfrentar mayores tasas de interés en préstamos e hipotecas. Evaluaciones preliminares sugirieron que la medida afectaría incluso a la inversión empresarial, lo que podría haber resultado en un estancamiento económico más prolongado.

Conclusiones

El breve mandato de Liz Truss, que culminó en solamente 49 días, representó un periodo complejamente marcado por la ineficacia selectiva en la implementación de políticas fiscales, apoyadas por ideologías poco coherentes en un contexto enriquecido. El manifiesto para un campo de batallas de acrecentadas políticas económicas contrarias impactó de forma decisiva en la relación tanto interna del partido como en la cohesión nacional, con fuertes votos opositores que profundizaron la crisis institucional, al volverse cada intersección entre políticas económicas y la coherencia política evidentemente volátil y conflictiva.

Preguntas Frecuentes

¿Qué fue el 'mini-budget' presentado por Kwasi Kwarteng? Fue un conjunto de medidas fiscales que incluyó el mayor recorte fiscal en UK en 50 años, dotado de un recorte de 45.000 M£, que tenía como objetivo impulsar el crecimiento económico.

¿Cuál fue la reacción del mercado ante el mini-budget? La reacción fue muy negativa, con un desplome de la libra, que alcanzó un mínimo histórico de 1,035 USD/£, y un aumento en las tasas de interés de los Gilts.

¿Qué medidas tomó el Gobierno en respuesta a la crisis? Se llevó a cabo una urgente intervención del Banco de Inglaterra, que avanzó a la compra de 65.000 M£ en Gilts, además de revocar prácticamente todas las medidas del 'mini-budget' inmediatamente después.

¿Por qué Liz Truss dimitió? Liz Truss dimitió tras solo 49 días como primera ministra debido a la agitación interna en su partido y las severas críticas a su gestión económica tras las consecuencias del 'mini-budget'.

¿Qué impacto tuvo la crisis en la vida cotidiana de los ciudadanos? La crisis llevó a un incremento significativo del costo de la vida y al aumento de las tarifas de interés en hipotecas y préstamos, afectando el poder adquisitivo de los ciudadanos británicos.