Programa electoral de Prawo i Sprawiedliwość para las elecciones de 2030
Ley y Justicia en las elecciones presidenciales de Polonia de 2030
Compara con otros programas
Ley y Justicia (PiS) afronta las elecciones presidenciales de Polonia de 2030 desde la oposición y con un aliado en la jefatura del Estado, Karol Nawrocki. El historiador, que ganó en 2025 como candidato independiente respaldado por el partido de Jarosław Kaczyński, terminará su mandato de cinco años en agosto de 2030 y podrá optar a la reelección. Ni él ni PiS han anunciado aún una candidatura, y la campaña presidencial quedará condicionada por las elecciones legislativas previstas para el otoño de 2027.
PiS atraviesa su peor crisis interna. Kaczyński eligió al exministro de Educación Przemysław Czarnek como candidato a primer ministro para 2027, y en abril de 2026 Mateusz Morawiecki respondió creando la asociación Rozwój Plus. El 24 de julio el ex primer ministro y unos cuarenta parlamentarios rompieron con el partido, que los expulsó en agosto, y Morawiecki anunció una nueva formación para el 15 de octubre. A la vez, PiS compite por la derecha con Konfederacja y con la Confederación de la Corona Polaca de Grzegorz Braun.
El programa de PiS para la presidencia pasa por consolidar el papel de Nawrocki como contrapeso del Gobierno de Donald Tusk: los vetos presidenciales a las leyes de la mayoría, la defensa de la soberanía nacional frente a Bruselas, el rechazo al Pacto Verde y al pacto migratorio europeo y una política exterior centrada en la alianza con Estados Unidos. En lo social, el partido defiende la familia tradicional, las ayudas a la natalidad y la estrecha relación entre el Estado y la Iglesia.
El objetivo es retener la presidencia, la principal palanca de poder de la derecha mientras Tusk gobierne. En los sondeos de septiembre y octubre de 2026, PiS se movía entre el 17 % y el 24 %, por detrás de la Coalición Cívica, y Rozwój Plus, el proyecto de Morawiecki, marcaba entre el 3,5 % y el 5,7 %. Un sondeo de SW Research de agosto de 2026 indicaba que el 38,6 % votaría a Nawrocki en una reelección y el 45 % no lo haría. Está en juego si la derecha llega unida a 2030 o dividida entre PiS, los seguidores de Morawiecki, Konfederacja y Braun.