Crisis Institucional 13/10/2026 – 14/10/2026 Donald Tusk (KO).

Choque por el Tribunal Constitucional de Polonia (2026)

En octubre de 2026 se agravó en Polonia el conflicto por el Tribunal Constitucional. El presidente Karol Nawrocki no toma juramento a los magistrados elegidos por el Sejm, como Maciej Berek, y el presidente del Tribunal, Bogdan Święczkowski, no les asigna casos. Tras pedir la Comisión de Venecia su juramento inmediato, la policía retiró el 14 de octubre las barreras de manifestantes conservadores ante la sede y Donald Tusk prometió restaurar el Estado de derecho.

Cifras clave

13 oct 2026
Comisión de Venecia
pide que el presidente tome juramento a los nuevos magistrados «sin demora»
14 oct 2026
desalojo
la policía retira las barreras que impedían el acceso de los jueces a la sede del Tribunal
sep 2026
elección de Berek
el Sejm elige magistrado a Maciej Berek, que jura en el Parlamento el 14 de octubre sin el presidente
2021
TEDH
el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró irregular la composición del Tribunal tras los nombramientos de 2015
8 y 3
magistrados
el Sejm ha elegido 8 jueces en 2026 y Nawrocki solo ha tomado juramento a 3; la opinión 1294/2026 de la Comisión de Venecia permite jurar sin él

A mediados de octubre de 2026 se agravó en Polonia el conflicto por el control del Tribunal Constitucional. El presidente de la República, Karol Nawrocki, se niega a tomar juramento a los magistrados elegidos por el Sejm, entre ellos Maciej Berek, y el presidente del Tribunal, Bogdan Święczkowski, no les permite juzgar casos. Después de que la Comisión de Venecia pidiera el 13 de octubre que se les tomara juramento «sin demora», la policía retiró el 14 de octubre las barreras levantadas por manifestantes conservadores ante la sede del Tribunal en Varsovia, y el primer ministro Donald Tusk prometió restaurar el Estado de derecho.

Contexto previo

El conflicto se remonta a 2015, cuando el Gobierno de Ley y Justicia (PiS) ignoró los nombramientos de magistrados hechos al final de la legislatura anterior y el Sejm eligió a otros tres en su lugar. En 2021 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que esa composición vulneraba el derecho a un tribunal establecido por la ley. Tras ganar las elecciones de 2023, la coalición de Tusk se comprometió a resolver la crisis y a que el Sejm solo eligiera magistrados neutrales.

A comienzos de septiembre de 2026 el Sejm eligió magistrado a Maciej Berek, que el 11 de agosto había dejado su puesto de ministro en el Gobierno de Tusk para optar a la plaza de Justyn Piskorski. En lo que va de 2026 el Sejm ha elegido ocho magistrados y Nawrocki solo ha tomado juramento a tres. Nawrocki, conservador nacionalista respaldado por PiS en las presidenciales de 2025, ha rechazado confirmar las designaciones y vetó a uno de los últimos candidatos.

Qué ocurrió

El 13 de octubre la Comisión de Venecia, órgano consultivo del Consejo de Europa, emitió su opinión n.º 1294/2026, en la que pedía al presidente tomar juramento a los nuevos magistrados sin demora. El dictamen sostiene que el presidente no tiene competencia para revisar la elección hecha por el Sejm y que, si se niega a recibir el juramento, el magistrado está legitimado para prestarlo sin él. El portavoz presidencial, Rafał Leśkiewicz, replicó que las opiniones de la Comisión son consultivas y no vinculantes.

A la mañana siguiente Berek prestó juramento en el Parlamento ante varios miembros del Gobierno, sin la presencia de Nawrocki, que no lo había convocado al acto formal. Fue el quinto magistrado que jura sin el presidente; los cuatro anteriores no han podido acceder al Tribunal. El jefe de gabinete presidencial, Zbigniew Bogucki, calificó la ceremonia de «grotesca» y de «día triste para la democracia polaca». La Presidencia sostiene además que Berek no ha acreditado los diez años de ejercicio profesional que exige la ley, extremo que él niega.

Ese mismo 14 de octubre, frente a la sede del Tribunal, se produjeron protestas y un breve forcejeo. Los manifestantes, entre ellos varios diputados de PiS y miembros de los Clubes de Gazeta Polska, habían instalado barreras para impedir la entrada de los nuevos magistrados. La policía comenzó a desmontarlas y retiró a varios de ellos. Święczkowski se dirigió a los congregados y les aseguró que Berek no podría juzgar casos hasta que recibiera una respuesta del presidente.

Respuesta del Gobierno

Tusk afirmó que el Estado polaco ha funcionado «demasiado tiempo sin un Tribunal Constitucional elegido correctamente» y prometió restaurar el orden jurídico y constitucional «con los métodos de que dispone el Estado». Anunció que las autoridades de Varsovia, la policía, los servicios del Estado y la Fiscalía actuarían para ello y que los nuevos magistrados recibirían protección y empezarían pronto a trabajar con normalidad.

El ministro de Justicia y fiscal general, Waldemar Żurek, advirtió de que el intento de paralizar el Tribunal «tendrá una respuesta decidida» y comunicó que se había iniciado una valoración penal de esas actuaciones.

Posición de los partidos

La coalición de Gobierno encabezada por la Coalición Cívica (KO) sostiene que el Sejm ha elegido legalmente a los nuevos magistrados y que la toma de juramento es un acto debido del presidente. PiS y el entorno de Nawrocki defienden que, sin ese juramento, los elegidos no forman parte del Tribunal. En rueda de prensa, Nawrocki afirmó que si Berek no completa esa formalidad no es juez del Tribunal Constitucional, y su entorno objeta también el paso directo de Berek del Gobierno al Tribunal.

Lo dicho frente a lo hecho

La Comisión de Venecia y el Gobierno consideran el juramento una formalidad que el presidente no puede usar para bloquear nombramientos, mientras que, según analistas como los de la televisión pública TVP World, Nawrocki la ha convertido en un veto presidencial. Święczkowski, elegido magistrado en 2022 por un Sejm con mayoría de PiS, sostiene la misma interpretación y mantiene a los nuevos jueces sin casos asignados.

Impacto político y social

El choque enfrenta directamente al primer ministro y al jefe del Estado y traslada a la calle un conflicto institucional que dura una década. Mientras no haya un Tribunal cuya composición reconozcan todos los poderes del Estado, la promesa de Tusk de restaurar el Estado de derecho depende de que el presidente acepte a los magistrados elegidos por el Sejm.

Conclusiones

Los episodios del 13 y el 14 de octubre de 2026 muestran que la recomposición del Tribunal Constitucional se ha convertido en el principal frente entre el Gobierno de Tusk y la presidencia de Nawrocki. El respaldo de la Comisión de Venecia refuerza la posición del Ejecutivo, pero el bloqueo del juramento y la negativa de Święczkowski a asignar casos mantienen el Tribunal en disputa.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó ante el Tribunal Constitucional polaco en octubre de 2026? El 14 de octubre la policía retiró las barreras con las que manifestantes conservadores impedían el acceso de los nuevos magistrados.

¿Quién es Maciej Berek? Es un exministro de Tusk elegido magistrado por el Sejm en septiembre de 2026, que juró el 14 de octubre sin el presidente.

¿Qué dijo la Comisión de Venecia? En su opinión 1294/2026 sostuvo que el presidente no puede revisar la elección y que, si rehúsa, el juez puede jurar sin él.

¿Qué prometió Donald Tusk? Restaurar el orden constitucional con los medios del Estado y proteger a los nuevos magistrados para que empiecen a trabajar.