Movimiento de los institutos en Francia (2026)
Desde finales de septiembre de 2026, bloqueos de institutos por la falta de profesores sustitutos, los horarios, Parcoursup y el mal estado de los edificios derivaron en una protesta nacional con disturbios. El 6 de octubre marcharon más de 250.000 personas y un alumno de 15 años perdió una mano en Lens. Interior contabilizó más de 6.500 detenciones y suspendió las granadas aturdidoras. Sébastien Lecornu abrió cinco mesas de reforma y Educación desplegó 3.000 docentes.
Cifras clave
Contexto previo
El movimiento nació en institutos de Isla de Francia a mediados de septiembre de 2026 y se extendió al resto del país a finales de septiembre. La Union syndicale lycéenne (USL) llamó a los bloqueos con cuatro quejas: profesores ausentes que no se sustituyen y clases de 30 a 35 alumnos; horarios de 8.00 a 18.00, con huecos que los estudiantes atribuyen a la reforma del bachillerato de 2019; edificios deteriorados, cuya conservación corresponde sobre todo a las regiones; y la angustia que genera Parcoursup, la plataforma de acceso a la enseñanza superior.
La protesta coincidió con otros dos frentes para el Gobierno de Sébastien Lecornu: la presentación, el 1 de octubre, del proyecto de presupuestos de 2027, con un esfuerzo de 54.000 millones de euros para bajar el déficit del 5,4 % al 5 % del PIB, y la subida de los carburantes. Todo ello a siete meses de las presidenciales de 2027, a las que Emmanuel Macron no puede presentarse. El 28 de septiembre, Jean-Luc Mélenchon, candidato de La France insoumise (LFI), pidió a sus cargos y militantes que se interpusieran entre alumnos y policías.
Qué ocurrió
El 1 de octubre la protesta se desbordó en varias grandes ciudades: el Ministerio del Interior contó 1.027 centros afectados, de unos 3.700 institutos, y 222 bloqueos. Al día siguiente, 400 centros permanecieron cerrados y los prefectos prohibieron las concentraciones en sus inmediaciones; el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, cifró entonces en unos 2.000 los detenidos, el 90 % menores.
El 5 de octubre, hacia las 10.00, un alumno de 15 años perdió una mano cerca del instituto Auguste-Béhal de Lens al estallar una granada durante una intervención de los antidisturbios (CRS). Según el prefecto, entre 200 y 250 jóvenes arrojaban piedras y artefactos pirotécnicos a los agentes; la fiscalía de Béthune no pudo precisar si el joven recogió la granada o si cayó sobre él, y la inspección de la Policía (IGPN) abrió una investigación.
El 6 de octubre, en la jornada convocada por las organizaciones de alumnos, a la que se sumaron sindicatos, marcharon más de 250.000 manifestantes según Interior, 56.000 de ellos en París; hubo cerca de 490 detenciones y las clases quedaron suspendidas total o parcialmente en 891 centros. El 7 de octubre el ministro del Interior, Laurent Nuñez, compareció ante la comisión de leyes de la Asamblea Nacional y dio el balance oficial: 6.629 detenciones (otras fuentes citan 6.547), 761 agentes heridos, 215 alumnos y 89 docentes, y 18 investigaciones abiertas por la IGPN. Esa mañana había anunciado en RTL la suspensión de las granadas aturdidoras del tipo ASSD en las manifestaciones de institutos, tras admitir una «posibilidad fuerte» de que una de ellas causara la herida de Lens.
Respuesta del Gobierno central
Macron reaccionó el 30 de septiembre desde Madrid: «No a la violencia, sea cual sea, y nada la legitima», dijo, aunque afirmó comprender «las angustias, a veces la ira» de la juventud. El 1 de octubre Lecornu reunió una célula interministerial de crisis, tras la cual Matignon habló de «violencias urbanas» y de una «maniobra organizada por La France insoumise y sus intermediarios de la ultraizquierda». Esa misma noche el ministro de Educación, Édouard Geffray, retiró la medida presupuestaria que iba a cobrar la inscripción a los alumnos no becarios de BTS (178 euros) y de clases preparatorias (270 euros).
El 4 de octubre Lecornu envió a siete ministros una carta con 5 mesas de reforma («chantiers»): sustituciones y plazas vacantes, condiciones materiales de los centros (con los presidentes regionales), horarios, Parcoursup 2027 y cauces para escuchar a los alumnos. Pidió además acelerar el proyecto de ley llamado «casseurs-payeurs», que el Senado examinará desde el 27 de octubre y que haría responder solidariamente de los daños a los miembros de un grupo.
En su alocución del 7 de octubre, el primer ministro aseguró que las fuerzas del orden «no tienen instrucción de enfrentarse a los alumnos» y que «la ira de los jóvenes no viene de la nada». El 8 de octubre Geffray anunció en TF1 un plan de urgencia con 3.024 profesores disponibles desde el día 9 para más de un centenar de institutos en situación crítica y otros 400 prioritarios, sin precisar su coste.
Posición de los partidos y debate parlamentario
LFI apoyó los bloqueos desde el inicio. Su coordinador, Manuel Bompard, definió el movimiento como «espontáneo» y acusó a Matignon de caer en el «complotismo»; Mathilde Panot denunció en la Asamblea una «represión salvaje» y el grupo anunció una propuesta de resolución para crear una comisión de investigación sobre la actuación policial. Lecornu replicó que LFI es «ambigua con la violencia» y la acusó de «sembrar el caos».
El Parti Socialiste anunció, por medio de Mélanie Thomin y de su presidente de grupo, Boris Vallaud, una proposición de ley para prohibir las armas mutilantes y las técnicas de inmovilización letal en las manifestaciones de institutos. En el Senado, Patrick Kanner no pidió la dimisión de Nuñez, pero sentenció: «Si no es culpable, es responsable». El Parti Communiste Français sí la reclamó por boca del senador Ian Brossat, mientras Fabien Roussel exigía al ministro que respondiera de «sus decisiones políticas»; el ecologista Benjamin Lucas-Lundy hizo la misma petición en la comisión.
En Les Républicains, Bruno Retailleau, exministro del Interior y candidato presidencial, acusó el 1 de octubre a LFI de «organizar la insurrección» y planteó prohibirla, aunque admitió que sería «muy difícil en derecho»; la diputada Élisabeth de Maistre culpó a la «ultraizquierda». El Rassemblement National centró también sus críticas en LFI: su diputado Yoann Gillet llamó «terroristas» a los parlamentarios insumisos.
Lo dicho frente a lo hecho
El 2 de octubre Nuñez dijo en TF1 que la policía actuaba «sin contención»; cinco días después suspendió las granadas ASSD, matizó que se refería al «principio» de intervenir y defendió la «proporcionalidad». A las peticiones de dimisión respondió: «Sigo en el cargo. No abandono el barco».
El presupuesto presentado la mañana del 1 de octubre incluía la tasa de inscripción en BTS y clases preparatorias; el Gobierno la retiró esa misma noche. Matignon atribuyó ese día los disturbios a una maniobra de LFI, pero tres días más tarde Lecornu abrió cinco mesas sobre las reivindicaciones de fondo, bajo la fórmula «el Gobierno da un paso, pero no cede a la violencia».
Impacto económico y social
El balance oficial a 7 de octubre suma más de 6.500 detenciones, la gran mayoría de menores, y más de un millar de heridos entre agentes, alumnos y personal educativo. En los días de mayor tensión hubo clases suspendidas en entre 400 y 900 centros, y el Ministerio de Educación recurrió a la enseñanza a distancia. No hay cifra oficial del coste de los daños ni del plan de sustituciones; el Gobierno ha anunciado enmiendas al presupuesto de Educación de 2027 sin cuantificarlas. La plataforma de consulta del ministerio había recibido más de 40.000 contribuciones el 7 de octubre.
Conclusiones
El movimiento sigue abierto. Quedan pendientes el resultado de la investigación de la IGPN sobre Lens, la comparecencia de Nuñez ante la comisión de leyes del Senado y un informe senatorial sobre el mantenimiento del orden. El calendario del Gobierno prevé un primer balance de sustituciones a mediados de octubre, propuestas sobre Parcoursup antes de fin de mes y sobre horarios tras las vacaciones de Todos los Santos. El 27 de octubre llegará al Senado el proyecto «casseurs-payeurs», y la comisión de investigación que pide LFI necesita un voto favorable del pleno.
Preguntas frecuentes
¿Por qué protestan los alumnos de instituto en Francia? Reclaman profesores sustitutos, clases menos numerosas, mejores horarios y edificios, y una reforma de Parcoursup, la plataforma de acceso a la universidad.
¿Cuántas personas se manifestaron el 6 de octubre de 2026? Más de 250.000 en todo el país según el Ministerio del Interior, 56.000 de ellas en París.
¿Qué ocurrió en Lens? Un alumno de 15 años perdió una mano el 5 de octubre al estallar una granada durante una intervención policial; la IGPN lo investiga.
¿Qué ha hecho el Gobierno de Lecornu? Abrió cinco mesas de reforma, retiró una tasa de inscripción, suspendió las granadas ASSD y movilizó 3.024 profesores sustitutos.
¿Ha dimitido el ministro del Interior? No: Laurent Nuñez rechazó el 7 de octubre las peticiones de dimisión de diputados de izquierda y dijo que sigue en el cargo.
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Partidos implicados
Otros eventos
Los datos y cifras se basan en fuentes oficiales y hemeroteca. El análisis busca la objetividad pero puede contener interpretaciones. Las leyes citadas son las publicadas en BOE.