Investidura 7 de January de 2020 APROBADA

Investidura de Pedro Sánchez (XIV legislatura)

167
A favor
165
En contra
18
Abstención

Voto por grupo parlamentario

Contexto previo

La votación de investidura de Pedro Sánchez Pérez-Castejón como presidente del Gobierno tuvo lugar el 7 de enero de 2020 en el contexto de una situación política tras las elecciones generales de noviembre de 2019, las cuales dejaron un Parlamento fragmentado. El PSOE, que obtuvo el mayor número de escaños con 123, necesitaba formar una coalición o buscar alianzas, dado que la mayoría simple requerida para la investidura era de 176 votos en la cámara de 350 escaños. El socialista Sánchez estaba en negociaciones para asegurar apoyos que le permitieran alcanzar la mayoría necesaria para formar un nuevo Gobierno.

El texto sometido a votación

El texto de investidura que fue sometido a votación proponía un programa de Gobierno compuesto por diferentes compromisos y políticas que se alineaban con la agenda tanto del PSOE como de UNIDAS-PODEMOS, que serían sus socios de Gobierno. Entre los aspectos más relevantes se mencionaban:

  • Incremento del salario mínimo interprofesional.
  • Medidas contra la violencia de género, incluyendo la lucha por la igualdad y recursos para las víctimas.
  • Aumento de la inversión en políticas educativas y sanitarias.
  • Introducción de políticas para abordar la emergencia climática, como la transición hacia energías renovables.
  • Promesas de un aumento del gasto en infraestructura y servicios públicos.

El ambiente de negociación permitió establecer acuerdos en materia de derechos sociales, con enfásis en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en la senda de la justicia social.

Cómo votó cada grupo parlamentario

El resultado de la votación arrojó 167 votos a favor, 165 en contra y 18 abstenciones:

  • Votaron a favor (167): - PSOE: Apoyo unánime. - UNIDAS-PODEMOS: Huela solides y conjunto, con una importancia vital en la mayoría alcanzada. - Partido Regionalista de Cantabria (PRC) y pequeños partidos como MAS-PAIS, Compromís, Bloque Nacionalista Galego (BNG), NA-BAI, y TENA: Aportaron cruciales apoyos a una coalición variada.
  • Votaron en contra (165): - La derecha conformada por el PP, VOX y Ciudadanos mostró un rechazo significativo y alineado, mientras que los regionalismos también nuevos como Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Junts se opusieron.
  • Se abstuvieron (18): - Importante recalcar aquí a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), PNV y BILDU, quienes pudieron haberse integrado a la coalición, pero optaron por la abstención, abriendo la puerta a futuro diálogo.

Destacan ciertas ausencias en algunos grupos como es el caso del CUP, cuya estrategia era de rechazo total.

Negociación previa y motivaciones

Las negociaciones previas fueron complejas, dado que los dos grandes bloques políticos parten de visiones opuestas. El PSOE buscó convencer a sus posibles aliados tanto desde la izquierda como desde posiciones nacionalistas de que los compromisos alcanzados en ese acuerdo de Gobierno satisfacerían parcialmente algunas de sus demandas más históricas, como la desjudialización de problemáticas políticas en Cataluña y garantizar políticas para las minorías.

El papel de Pablo Iglesias Turrión, líder de UNIDAS-PODEMOS, fue crucial; su oferta de servir de enlace con programas progresistas fue clave en esta negociación. La densidad del tejido político actual se ha mantenido tensa debido a la polarización registrada, donde varias de las negociaciones ahondaban en cuestiones éticamente problemáticas entre viabilidad política a corto plazo y los principios de cada proyecto individual.

Coherencia o contradicción

Analizando la coherencia de las posiciones de los líderes políticos respecto a su voto, emergen evidencias inquietantes en algunos casos. Aunque Pedro Sánchez argumentó repetidamente sobre la necesidad de una coalición progresista para combatir el auge de la derecha, la circunstancia de necesidad para alcanzar un asiento en el poder plantea afirmaciones de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, líderes del PP y VOX, sobre el intento de construir acuerdo afinando su marcha hacia la oposición, poniendo en duda proyect presuntos votos a favor de objetos viables.

Por parte de Oriol Junqueras, líder de ERC, el voto de abstención parece reflejar una estrategia pragmática: no desean empujarse fuera del diálogo político, a la vez que niegan el apoyo explícito al PSOE con los escarces de las promesas estatales sobre Cataluña que no se cumplieron. Esta actitud refleja el dilema de ceder ante la cúpula del PSOE de Pedro Sánchez pero queriendo mantener al partido en flexibilidad de millones de posibilidades en el futuro.

Reacciones tras la votación

Las reacciones tras la investidura estuvieron mayormente marcadas por el escepticismo y, en algunos sentidos, la sorpresa por parte de la derecha. El PP y VOX acusaron a Sánchez de manipular visiones persuativas, considerándolo incapaz de un Gobierno fortalecido al exclamar sobre pactos 'antidemocráticos'. Intrigados, miembros de ERC y PNV, principalmente de la derecha ideológica incluida, posiciones dentro del ámbito central aseveraron que será una prueba de fuego la forma en cómo materializan las medidas anteriores en comparación con visiones contrarias.

El voto de confianza finalmente configuraba un resultado plausible pero peculiar en el descenso de los mantras colectivos de cooperación que suelen ser firmables, provocando reacciones tanto apáticas e incomprensibles desde la base, y generando tumbos políticos.

Impacto y consecuencias

La consiguiente investidura del Gobierno de Sánchez tiene efectos profundos para estabilidad política y los derechos ciudadanos. Ejecutadas próximas políticas de revenues sobre subidas salariales proyectadas, esperando además la capacidad de ceder parte de millones judiciales bajo territorio propicio.

Su formación expresa la valía de la inversión acelerada en propósitos sociales y sirve como referente catalizador ante una polarización abrumadora en el sistema parlamentario. De manera más emotiva, podría desarticular la confusión y aumentar la interacción do algunos partidos hacia la impugnación en las regiones; incluso errores históricos pueden vincularse radicalmente a decisiones presentes.

Junto a ello, el efecto sobre la estabilidad económica interpuesta entre zigzagueos en la inflación y gobernanza se mantendrá escena esencial en directrices. Recérez laborales y trabajadores incluirán una infinita espectro del marco institucional alto que demanda beneficios esenciales a nivel de gobierno comprometido durante tiempo uniforme.

Preguntas frecuentes

¿Qué partidos votaron a favor de la investidura de Pedro Sánchez? Los partidos que votaron a favor fueron el PSOE, UNIDAS-PODEMOS, PRC, MAS-PAIS, Compromís, BNG, NA-BAI y TENA.

¿Cuántos votos obtuvo Pedro Sánchez para su investidura? Pedro Sánchez recibió un total de 167 votos a favor, dedicados hacia la formación controversial que inició la XIV legislatura.

¿Qué partidos se abstuvieron en la votación? Los partidos que se abstuvieron fueron ERC, PNV y BILDU.

Cuál fue la reacción del Partido Popular a la investidura? El PP expresó un contundente rechazo al Gobierno de Pedro Sánchez, acusando a este de manipular la política y pactar con formaciones radicales.

¿Qué políticas se propusieron en el programa de gobierno de Sánchez? Se promovieron políticas de incremento en salario mínimo, medidas contra la violencia de género, y aumentos en inversión en educación y salud.

Fuentes