Pablo Marçal
Pablo Marçal es un empresario, creador de contenidos y político brasileño del PRTB, candidato a la Presidencia de la República en las elecciones de octubre de 2026. Nacido en 1987 en Goiânia, construyó una audiencia millonaria vendiendo cursos de desarrollo personal en internet antes de irrumpir en la política institucional en 2024, cuando quedó tercero en la carrera por la alcaldía de São Paulo. Nunca ha ocupado un cargo público y concurre a las presidenciales bajo una condena de inelegibilidad que los tribunales electorales han mantenido en vigor.
Trayectoria política
Pablo Henrique Costa Marçal nació el 18 de abril de 1987 en Goiânia, hijo de un funcionario público y de una empleada doméstica. Trabajó como teleoperador y se licenció en Derecho en 2010. Su carrera empresarial despegó en el negocio de la formación en línea: fundó Plataforma Internacional, la empresa que centraliza sus cursos y mentorías, y cofundó XGrow, una plataforma tecnológica para creadores de contenido. Aunque el término coach es el que popularizó su figura en Brasil, hoy rechaza esa etiqueta y prefiere presentarse como empresario y comunicador.
Su primer intento electoral fue en 2022, cuando se presentó a diputado federal por São Paulo. Obtuvo alrededor de 243.000 votos, una de las cifras más altas del estado, pero la Justicia Electoral rechazó su registro de candidatura y no llegó a tomar posesión del escaño.
La verdadera irrupción llegó en 2024, con su candidatura a la alcaldía de São Paulo por el PRTB. Su campaña, construida sobre vídeos cortos, provocación permanente y una presencia masiva en redes, lo colocó durante semanas en cabeza de algunos sondeos y transformó por completo el tono de la contienda. Terminó tercero, con 1.719.274 votos y el 28,14 % de los válidos, a poco más de un punto de Guilherme Boulos, que pasó a la segunda vuelta con el 29,07 %. Fue una derrota, pero suficiente para consolidarlo como actor político nacional.
De cara a 2026, el PRTB volvió a apostar por él, esta vez para la Presidencia. El registro de la candidatura se formalizó ante el TSE el 15 de agosto de 2026, el último día del plazo legal, después de que una decisión judicial regularizara su afiliación al partido. En la declaración patrimonial presentada a la Justicia Electoral consignó un patrimonio de 7.400 millones de reales, una cifra que generó de inmediato controversia pública sobre su verosimilitud.
Relación con el pueblo
Marçal representa un fenómeno relativamente nuevo en la política brasileña: un liderazgo nacido íntegramente en las plataformas digitales, sin partido fuerte detrás, sin trayectoria institucional y sin dependencia de los espacios tradicionales de propaganda electoral. Su base se compone sobre todo de hombres jóvenes, trabajadores autónomos, pequeños emprendedores y consumidores de contenido de superación personal, un público al que lleva años hablando con el mismo vocabulario de esfuerzo individual, mérito y desconfianza hacia el Estado.
Su estilo comunicativo es deliberadamente disruptivo. Trabaja con formatos cortos, cortes virales y confrontación directa con adversarios y periodistas, y su equipo ha industrializado la producción y distribución de esos vídeos. Ese método le dio en 2024 un alcance que ninguna campaña municipal brasileña había tenido antes en redes, y también protagonizó el episodio más recordado de aquella elección: el debate televisado en el que el presentador y candidato José Luiz Datena le golpeó con una silla.
El precio de ese estilo es un rechazo elevado. Marçal moviliza con enorme eficacia a un núcleo fiel, pero acumula uno de los índices de rechazo más altos entre los aspirantes de 2026, lo que limita su capacidad de crecer hacia el electorado moderado. En el campo de la derecha compite además por el mismo espacio digital que ocupa el bolsonarismo, que lo mira con desconfianza por su condición de rival y no de aliado.
Posiciones y controversias
Su discurso combina liberalismo económico —menos impuestos, menos regulación, exaltación del emprendimiento—, conservadurismo en materia de costumbres y un fuerte componente antisistema dirigido contra la clase política y contra el Poder Judicial. No presenta un programa articulado en el sentido tradicional: la propuesta se sostiene en su propia biografía de ascenso social, presentada como método replicable.
La controversia central de su carrera es judicial. En febrero de 2025 fue condenado por abuso de poder político en la campaña municipal de 2024, con una sanción de inelegibilidad de ocho años contados desde aquella elección, es decir, hasta 2032. El núcleo de la condena fue el uso indebido de medios: los tribunales dieron por acreditada la existencia de una estructura empresarial dedicada a pagar a influencers para producir vídeos de cortes durante la campaña. El 24 de agosto de 2026, el TRE-SP rechazó por unanimidad sus recursos y mantuvo la inelegibilidad, aunque todavía cabe recurso ante el TSE.
Esa situación condiciona por completo su candidatura presidencial. El propio TSE concedió una medida cautelar que le prohíbe utilizar los recursos oficiales de campaña —fondo electoral y tiempo de propaganda— hasta que se resuelva el fondo de su solicitud de registro, de modo que compite en un limbo jurídico: figura en el sistema del tribunal, pero sin la habilitación plena de un candidato.
A ello se suma el episodio más grave de 2024: la difusión en sus redes, en la recta final de la campaña, de un documento médico falso que atribuía consumo de drogas a Guilherme Boulos. El caso derivó en actuaciones policiales y judiciales y es citado de forma recurrente por sus adversarios como ejemplo del uso de desinformación en su estrategia electoral.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Pablo Marçal? Es un empresario, creador de contenidos e influencer brasileño del PRTB, candidato a la Presidencia de Brasil en las elecciones de octubre de 2026. Se hizo conocido vendiendo cursos de desarrollo personal en internet y saltó a la política en 2024 como candidato a la alcaldía de São Paulo, donde quedó tercero con el 28,14 % de los votos válidos.
¿Puede Pablo Marçal ser presidente si está inelegible? Su situación es incierta. Fue condenado en febrero de 2025 por abuso de poder político en la campaña de 2024, con inelegibilidad hasta 2032, y el TRE-SP mantuvo esa sanción el 24 de agosto de 2026, si bien todavía cabe recurso ante el TSE. Su registro de candidatura presidencial, presentado el 15 de agosto de 2026, está pendiente de resolución, y mientras tanto el TSE le prohíbe usar los recursos oficiales de campaña.
¿Ha ocupado algún cargo público antes? No. Se presentó a diputado federal por São Paulo en 2022 y obtuvo unos 243.000 votos, pero la Justicia Electoral rechazó su registro y no llegó a asumir el escaño. En 2024 quedó fuera de la segunda vuelta en São Paulo. Nunca ha ejercido un mandato electo ni un puesto ejecutivo en la administración.
Este perfil ofrece una visión general de la trayectoria política basada en información pública.