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partido: Propuesta Republicana
ccaa: Nacional
eleccion: Elecciones Presidenciales 2023
tema: vivienda
tipo: programa
generado: 2026-04-09
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La posición de Propuesta Republicana (PRO) sobre vivienda en la campaña presidencial de 2023 partió de una premisa bastante consistente con su tradición de gobierno: menos protagonismo directo del Estado como constructor y más énfasis en generar condiciones para que el sector privado, el crédito y la inversión inmobiliaria amplíen la oferta. En la práctica, el espacio que integró Juntos por el Cambio no presentó un “plan de vivienda” único, cerrado y de alto detalle programático comparable al que suelen exhibir otras fuerzas; su enfoque se apoyó más en la estabilización macroeconómica, la desregulación y la reactivación del financiamiento hipotecario como vía para resolver el déficit habitacional. Esto es relevante porque en Argentina la crisis de acceso a la vivienda se agravó por la inflación, la falta de crédito a largo plazo y la caída de la construcción formal.

### Reactivación del crédito hipotecario

El eje más claro de la propuesta del PRO fue la recuperación del crédito hipotecario como herramienta central de acceso a la vivienda. La idea era recrear un mercado de préstamos de largo plazo, previsibles y a tasas razonables, algo que en Argentina quedó prácticamente desactivado tras la crisis cambiaria de 2018 y el derrumbe de los créditos UVA. Durante la campaña, el espacio insistió en que sin estabilidad monetaria no hay política habitacional sostenible: la inflación licúa cuotas, destruye contratos y vuelve inviable el financiamiento a 20 o 30 años. En términos programáticos, el PRO vinculó la solución habitacional con la normalización económica más que con un aumento masivo del gasto público.

### Incentivos a la inversión privada y al mercado de alquileres

Otro componente fue la promoción de reglas más favorables para la inversión privada en vivienda y para la ampliación del mercado de alquileres. El PRO defendió la idea de simplificar regulaciones, dar mayor seguridad jurídica a propietarios e inversores y estimular desarrollos urbanos a través de marcos normativos más amigables. En el debate público de 2023, esto se tradujo en una crítica a la ley de alquileres vigente entonces, a la que responsabilizaban por la reducción de la oferta y el encarecimiento de los contratos. La apuesta del espacio era que, con menos trabas y más previsibilidad, aumentara la oferta de inmuebles y se moderaran los precios.

### Ordenamiento urbano y rol focalizado del Estado

En lugar de un Estado constructor universal, el PRO propuso un Estado más focalizado: concentrado en facilitar suelo, infraestructura básica y marcos institucionales para proyectos habitacionales, especialmente en sectores vulnerables. La lógica era priorizar la articulación público-privada y evitar programas generalizados de subsidio directo que, según su diagnóstico, terminan siendo fiscalmente insostenibles o poco eficientes. En esta mirada, la política de vivienda debía integrarse con el ordenamiento urbano, la movilidad y la provisión de servicios, para evitar la expansión desordenada de las ciudades y mejorar la calidad del hábitat.

### Valoración: fortalezas y debilidades

La principal fortaleza de la propuesta del PRO es su diagnóstico: acierta al señalar que sin estabilidad macroeconómica no existe mercado de crédito ni planificación habitacional de largo plazo. También es razonable su énfasis en la seguridad jurídica y en la necesidad de ampliar la oferta de viviendas y alquileres. Sin embargo, su debilidad más visible fue la falta de instrumentos concretos y de metas cuantificables para un problema de enorme magnitud: el déficit habitacional argentino supera los dos millones de hogares en distintas mediciones oficiales y privadas, y requiere algo más que condiciones generales de mercado. Además, la confianza casi exclusiva en el sector privado puede dejar sin respuesta inmediata a los hogares de menores ingresos o informales, que no acceden al crédito ni al alquiler formal.

### Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Unión por la Patria, el PRO se ubicó en una posición más orientada al mercado y menos dependiente de subsidios o programas estatales de construcción. Frente a La Libertad Avanza, compartió parte del diagnóstico sobre el peso de la regulación y la inflación, pero mantuvo un tono más institucionalista y menos radical en la reducción del rol estatal. En comparación con fuerzas como el peronismo federal o espacios de izquierda, el PRO ofreció una agenda menos redistributiva y más centrada en incentivos, financiamiento y reglas de juego. En síntesis, su propuesta fue coherente con su identidad económica, pero insuficiente en densidad programática para una crisis habitacional estructural.
