---
partido: Propuesta Republicana
ccaa: Nacional
eleccion: Elecciones Presidenciales 2023
tema: sanidad
tipo: programa
generado: 2026-04-09
---

Propuesta Republicana (PRO), dentro de la coalición Juntos por el Cambio, llegó a la campaña presidencial de 2023 con una posición sanitaria marcada por una idea central: fortalecer el sistema desde la gestión, la eficiencia y la articulación público-privada, más que proponer una reforma estructural del modelo argentino de salud. En un país con un sistema fragmentado —sector público, obras sociales y prepagas— y con fuerte peso provincial en la provisión de servicios, el PRO evitó planteos disruptivos como una “reforma integral” y se concentró en mejorar acceso, digitalización, transparencia y calidad de atención. Su diagnóstico partía de problemas reales y medibles: alta fragmentación, desigualdad territorial, demoras en turnos, y presión financiera sobre hospitales y obras sociales, en un contexto de inflación superior al 100% anual en 2023 y deterioro del poder de compra del sector salud.

### Fortalecimiento de la gestión y la eficiencia del sistema
La propuesta sanitaria del PRO puso el acento en ordenar el sistema mediante mejores mecanismos de gestión. Esto implicaba impulsar procesos más ágiles en hospitales y centros de salud, mejorar la coordinación entre niveles de atención y reducir burocracias que, según su diagnóstico, encarecen y demoran el acceso. En la práctica, el partido defendió una lógica de administración sanitaria orientada a resultados, con mayor evaluación de desempeño y uso de herramientas de gestión modernas. No propuso eliminar la segmentación del sistema, pero sí hacerla más funcional mediante coordinación entre subsistemas.

### Digitalización, historia clínica y receta electrónica
Uno de los ejes más concretos fue la digitalización sanitaria. El PRO respaldó la expansión de la historia clínica electrónica, la receta electrónica y la interoperabilidad de sistemas para evitar duplicaciones, mejorar seguimiento de pacientes y reducir errores administrativos. Esta orientación no era novedosa: durante el gobierno de Mauricio Macri se había impulsado la Ley de Receta Electrónica y la agenda de salud digital ganó espacio en varias jurisdicciones. En 2023, la propuesta buscaba profundizar esa línea como forma de ganar eficiencia y trazabilidad, especialmente útil en un sistema donde pacientes suelen moverse entre el sector público y privado sin continuidad asistencial.

### Articulación público-privada y rol de las provincias
El PRO defendió una mayor cooperación entre prestadores públicos, obras sociales y sector privado, evitando discursos de estatización o de desmantelamiento del rol estatal. En su visión, el Estado debía regular y garantizar acceso, pero podía apoyarse en prestadores privados para ampliar capacidad instalada y reducir tiempos de espera. Esta postura es coherente con su tradición ideológica y con la experiencia de gestión en CABA y otras jurisdicciones gobernadas por el espacio, donde la derivación al sector privado y los convenios de prestación han sido instrumentos habituales. Dado que la salud es una competencia fuertemente descentralizada, también reconocía el papel central de las provincias en la implementación.

### Prevención, atención primaria y enfermedades crónicas
Aunque menos desarrollada que la agenda de gestión, la plataforma del PRO incluyó referencias a prevención y fortalecimiento de la atención primaria. El foco estaba en promover controles tempranos, seguimiento de enfermedades crónicas y campañas de vacunación, en línea con una visión de salud pública basada en evitar complicaciones y costos mayores. Esta dimensión es relevante en Argentina, donde las enfermedades no transmisibles explican una parte sustantiva de la carga de enfermedad y del gasto sanitario. Sin embargo, el programa del PRO fue más general en este punto y menos específico en metas, financiamiento o instrumentos.

## Valoración
Entre sus puntos fuertes, la propuesta del PRO destaca por reconocer problemas concretos del sistema argentino: fragmentación, ineficiencia administrativa y baja integración digital. También resulta pragmática al no prometer una reforma imposible de implementar en un país federal y con fuerte autonomía provincial. Su énfasis en historia clínica electrónica, receta digital y coordinación intersectorial es compatible con mejoras verificables y de impacto relativamente rápido.

Sus debilidades están en la falta de definiciones más precisas sobre financiamiento, cobertura y reducción de desigualdades territoriales. El PRO no planteó cómo corregir las brechas entre provincias ricas y pobres, ni cómo sostener mejoras en un contexto de crisis fiscal e inflación. Tampoco avanzó en una discusión profunda sobre el futuro de las obras sociales, uno de los nudos estructurales del sistema argentino. En síntesis, su oferta fue más gerencial que transformadora.

## Posición comparativa frente a otros partidos
Frente al peronismo de Unión por la Patria, el PRO se ubicó en una línea más pro-gestión y menos centrada en expansión del gasto o en una narrativa de derechos sociales. Frente a La Libertad Avanza, su postura fue claramente menos radical: no propuso una desregulación amplia ni un corrimiento fuerte del Estado, sino un Estado regulador con mayor eficiencia. Comparado con el Frente de Izquierda, el PRO quedó en el extremo opuesto: no cuestionó la coexistencia de subsistemas ni defendió una estatización integral de la salud. En el mapa electoral de 2023, su propuesta sanitaria fue la de un reformismo gradual, tecnocrático y compatible con el esquema institucional existente.
