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partido: La Libertad Avanza
ccaa: Nacional
eleccion: Elecciones Presidenciales 2023
tema: justicia
tipo: programa
generado: 2026-04-09
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La Libertad Avanza (LLA) llegó a las elecciones presidenciales de 2023 con un discurso fuertemente crítico del sistema judicial argentino, al que describió como politizado, lento e ineficiente. En materia de justicia, su propuesta se inscribió en una agenda más amplia de “reforma del Estado” y de reducción del poder de la política sobre las instituciones. A diferencia de otras fuerzas, LLA no presentó un programa judicial excesivamente técnico o detallado, pero sí sostuvo líneas claras: despolitización de la Justicia, fortalecimiento de la independencia judicial, reforma del Ministerio Público y una revisión del funcionamiento de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura. En campaña, Javier Milei y su espacio insistieron en que la inseguridad jurídica y la impunidad eran obstáculos centrales para la inversión y el crecimiento.

### Independencia judicial y “fin de la casta” en el Poder Judicial

El eje más visible de LLA fue la idea de terminar con la interferencia política en la Justicia. Su diagnóstico partía de una crítica al kirchnerismo y, en general, a la “casta” política, a la que responsabilizaba por la captura de jueces, fiscales y organismos de control. En términos concretos, la propuesta apuntaba a reforzar la independencia judicial mediante una menor injerencia del Poder Ejecutivo y del Congreso en los nombramientos y en la administración del sistema. Esta línea se expresó más como principio rector que como diseño institucional cerrado.

### Reforma del Consejo de la Magistratura y selección de jueces

LLA sostuvo la necesidad de revisar el Consejo de la Magistratura, órgano clave en la selección y sanción de magistrados. El trasfondo era claro: reducir la capacidad de negociación política sobre concursos, ternas y disciplina judicial. La propuesta buscaba acelerar vacantes, transparentar nombramientos y limitar la discrecionalidad partidaria. Esto conectó con un problema real y verificable: la Justicia federal argentina arrastra desde hace años un elevado nivel de vacantes sin cubrir, lo que afecta tanto la celeridad como la legitimidad del sistema. Sin embargo, LLA no desarrolló en campaña un esquema institucional detallado sobre composición, mayorías o mecanismos de control.

### Ministerio Público y persecución penal

Otro punto relevante fue la reforma del Ministerio Público Fiscal, con el objetivo de dotarlo de mayor autonomía funcional y de mejorar la eficacia de la persecución penal. En el discurso de LLA, fiscales y jueces debían actuar con más independencia, especialmente en causas de corrupción y crimen organizado. Este enfoque era consistente con su promesa de “orden” y con una visión más punitivista del delito. No obstante, la fuerza no presentó en campaña un plan integral sobre política criminal, gestión de fiscalías, ni criterios de priorización de casos, más allá de la demanda general de eficiencia.

### Corte Suprema, litigiosidad y seguridad jurídica

Aunque no fue el centro de la campaña, LLA también se alineó con una visión de fortalecimiento de la Corte Suprema como garante último de la Constitución y de la seguridad jurídica. La idea de fondo era que un Poder Judicial más previsible reduciría la litigiosidad política y económica. En la práctica, esto implicaba una apuesta por mayor estabilidad normativa y menor uso partidario de la justicia como herramienta de confrontación. El problema es que la propuesta quedó más enunciada que especificada, sin definiciones claras sobre ampliación, integración o cambios procesales de alcance nacional.

### Valoración: puntos fuertes y débiles

Entre los puntos fuertes, LLA capitalizó un diagnóstico social extendido: la percepción de una Justicia lenta, corporativa y frecuentemente politizada. Su discurso conectó bien con el hartazgo ciudadano frente a la impunidad y con la demanda de seguridad jurídica de sectores productivos. Además, su énfasis en la independencia judicial es coherente con estándares institucionales básicos.

Entre los puntos débiles, sobresale la escasa precisión técnica. Muchas de sus formulaciones fueron más programáticas que operativas, lo que dificulta evaluar viabilidad e impacto. También aparece una tensión entre su discurso antipolítico y la necesidad de reformas que, en Argentina, requieren amplios consensos legislativos e institucionales. Por último, su enfoque tendió a concentrarse en la denuncia del “sesgo” del sistema, pero ofreció pocas respuestas sobre acceso a la justicia, defensa pública, modernización procesal o federalismo judicial.

### Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a Unión por la Patria, LLA se ubicó en la vereda opuesta: mientras el oficialismo defendía una agenda de reformas graduales y sostenía una visión más crítica de los intentos de “judicialización de la política”, LLA planteó una ruptura más frontal con el statu quo. En comparación con Juntos por el Cambio, compartió el diagnóstico sobre la necesidad de independencia judicial y modernización, pero con un tono más confrontativo y menos institucionalista. Frente a la izquierda, LLA se distanció por completo: no puso el acento en derechos sociales, acceso igualitario ni en una crítica estructural al sesgo del sistema penal, sino en la eficiencia, el orden y la despolitización.
