---
partido: Juntos por el Cambio
ccaa: Nacional
eleccion: Elecciones Legislativas 2025
tema: inmigracion
tipo: programa
generado: 2026-04-09
---

Juntos por el Cambio (JxC) abordó la inmigración en la campaña legislativa nacional de 2025 desde una lógica de “orden, control y administración” más que de expansión de derechos o de cierre fronterizo. En términos generales, su discurso combinó dos tradiciones internas: una línea liberal-institucional, que reconoce la tradición argentina de país de inmigración y evita una narrativa abiertamente xenófoba, y otra más securitaria, que puso el foco en el cumplimiento estricto de la ley, el control de antecedentes y la vinculación entre migración, seguridad y uso de servicios públicos. El marco de referencia siguió siendo la Ley de Migraciones 25.871, una norma históricamente garantista, pero JxC insistió en la necesidad de “ordenar” su aplicación y reducir la discrecionalidad administrativa.

### Control fronterizo y verificación de antecedentes

Una de las propuestas más reiteradas fue el fortalecimiento del control fronterizo y la mejora de los mecanismos de información entre organismos nacionales, provinciales y judiciales. JxC sostuvo que el Estado debía contar con sistemas más ágiles para detectar ingresos irregulares y, sobre todo, para impedir que personas con condenas penales vigentes o pedidos de captura pudieran radicarse sin controles efectivos. En ese punto, el bloque retomó una agenda que ya había aparecido en gestiones previas de JxC a nivel nacional: mayor cooperación entre Migraciones, fuerzas federales y bases de datos judiciales.

El énfasis no estuvo puesto en “cerrar” la inmigración, sino en distinguir entre migración regular y situaciones de riesgo. En la práctica, la propuesta buscó reforzar la capacidad estatal de selección y trazabilidad, especialmente en zonas limítrofes y pasos fronterizos de alta circulación.

### Endurecimiento de criterios para residencia y expulsión

Otro eje fue la revisión de los criterios para otorgar residencia y para expulsar a extranjeros condenados por delitos graves. JxC defendió una aplicación más estricta de los artículos de la ley que habilitan la inadmisión o expulsión por antecedentes penales, con la idea de acortar plazos administrativos y judiciales. La crítica central apuntó a la “lentitud” del sistema, que —según su diagnóstico— permite que personas con situaciones irregulares permanezcan en el país durante años.

En este punto, la coalición buscó mostrarse compatible con el marco legal vigente, sin proponer una reforma total del régimen migratorio. Su argumento fue que la norma argentina es amplia en derechos, pero que la falta de ejecución rigurosa debilita la confianza pública en el sistema.

### Acceso a servicios públicos y “reciprocidad”

JxC también instaló el debate sobre el acceso de extranjeros a servicios públicos, especialmente salud y educación, aunque con matices según el distrito y el liderazgo interno. La idea de fondo fue reforzar mecanismos de residencia y documentación para evitar usos “abusivos” del sistema por parte de personas en situación migratoria irregular. Sin embargo, el partido evitó, al menos en su formulación nacional, planteos de restricción masiva del acceso a derechos básicos, consciente de que la Constitución y la legislación argentina garantizan un piso amplio de derechos a residentes y no residentes.

La noción de “reciprocidad” apareció como una consigna política más que como una propuesta técnicamente cerrada. Sirvió para ordenar el discurso frente a sectores del electorado preocupados por la presión sobre hospitales y escuelas en zonas fronterizas, aunque sin traducirse en una reforma integral clara.

### Valoración: puntos fuertes y débiles

El principal punto fuerte de JxC fue su intento de separar inmigración de ilegalidad, evitando un discurso de estigmatización general. Además, sus propuestas se apoyaron en problemas reales: debilidad de controles, burocracia migratoria, falta de interoperabilidad estatal y dificultades para ejecutar expulsiones en casos graves. En ese sentido, su agenda tuvo una base administrativa concreta y no solo retórica.

Su debilidad fue la ambigüedad. JxC habló de control y orden, pero ofreció pocas definiciones operativas sobre cómo mejorar la gestión migratoria sin afectar garantías constitucionales. Tampoco desarrolló en profundidad una política de integración, inserción laboral o regularización, lo que dejó su programa más cerca de una lógica de contención que de una estrategia migratoria integral.

### Posición comparativa frente a otros partidos

Frente a La Libertad Avanza, JxC quedó en una posición intermedia: compartió el diagnóstico de mayor control y el reclamo de endurecer la respuesta estatal, pero evitó una retórica tan agresiva o maximalista. Frente al peronismo y al kirchnerismo, se ubicó claramente más a la derecha en materia de seguridad migratoria, aunque sin cuestionar el núcleo garantista de la legislación argentina. Y respecto de fuerzas progresistas o de izquierda, JxC se mostró menos orientado a los derechos humanos de las personas migrantes y más enfocado en la capacidad del Estado para filtrar, registrar y expulsar.

En síntesis, la propuesta migratoria de JxC para 2025 fue moderadamente restrictiva, institucionalista y centrada en la gestión. No buscó redefinir el modelo argentino de inmigración, pero sí corregirlo en clave de control, selectividad y eficacia estatal.
