Programa electoral de Bündnis Sahra Wagenknecht para las elecciones de 2026
BSW en las elecciones regionales de Alemania de 2026
Compara con otros programas
El BSW llegó a las elecciones regionales alemanas de 2026 sin representación en el Bundestag y en plena crisis interna. Fundado en 2024 por Sahra Wagenknecht, se quedó fuera del Parlamento federal en febrero de 2025 por apenas 9.529 votos (4,97 %), resultado que impugnó sin éxito ante el Bundestag y que llevó después al Tribunal Constitucional. En diciembre de 2025 Wagenknecht cedió la presidencia a Fabio De Masi y Amira Mohamed Ali, y el partido aprobó cambiar su nombre por Bündnis Soziale Gerechtigkeit und Wirtschaftliche Vernunft a partir de octubre de 2026, conservando las siglas.
Su electorado se solapa con el de la AfD y Die Linke: votantes del este descontentos con el Gobierno federal, críticos con la ayuda militar a Ucrania y partidarios de restringir la inmigración. En el oeste su espacio era mínimo, entre una CDU y un SPD en retroceso y una AfD en máximos. En Berlín presentó a Alexander King y al escritor Michael Lüders frente a una Die Linke en ascenso que disputaba el mismo voto de protesta de izquierdas.
El programa combinó la defensa de la paz y la negociación con Rusia, la rebaja de los precios de la energía, la mejora de pensiones y salarios bajos, el control migratorio y la crítica a la élite política de Berlín. En los Länder del este se ofreció como alternativa para los votantes descontentos con los partidos tradicionales que no querían votar a la AfD.
El balance fue de supervivencia mínima. El BSW solo entró en un parlamento: Sajonia-Anhalt, con el 5,3 % y cinco escaños, que impidieron la mayoría absoluta de la AfD. Allí se convirtió en el árbitro de la gobernabilidad: tras proponer un ministro-presidente independiente, su dirección regional aceptó por unanimidad negociar con la AfD sobre energía, educación y política de paz. En el resto se quedó fuera: 4,8 % en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, 4,7 % en Berlín, 1,9 % en Renania-Palatinado y 1,4 % en Baden-Wurtemberg. Los resultados reabrieron el debate interno sobre el futuro del partido, que estrenaba nombre en octubre.