Nicolás Maduro Moros
Nicolás Maduro Moros es un político venezolano del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que presidió Venezuela entre 2013 y 2026. Heredero político de Hugo Chávez, gobernó trece años marcados por el colapso económico, la emigración de millones de venezolanos, las sanciones internacionales y unas elecciones cada vez más cuestionadas. Su mandato terminó de forma abrupta la madrugada del 3 de enero de 2026, cuando fuerzas especiales estadounidenses lo capturaron en Caracas y lo trasladaron a Nueva York. Desde entonces está en prisión preventiva en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, a la espera de un juicio por narcoterrorismo fijado para el 1 de junio de 2027.
Del sindicato del Metro a la sucesión de Chávez
Nacido en Caracas en 1962, Maduro se formó en la militancia de izquierdas y en el sindicalismo del transporte, y fue dirigente de los trabajadores del Metro de Caracas antes de dar el salto a la política institucional. Se integró pronto en el entorno más cercano a Hugo Chávez y recorrió, en poco más de una década, los principales cargos del Estado.
Fue diputado y, durante el periodo de sesiones 2005-2006, presidente de la Asamblea Nacional. En agosto de 2006 dejó el Parlamento —le sucedió en la presidencia de la cámara su pareja, Cilia Flores— para asumir el Ministerio de Relaciones Exteriores, que dirigió hasta enero de 2013 y desde el que fue la voz exterior del llamado socialismo del siglo XXI.
En octubre de 2012, ya con Chávez gravemente enfermo, fue nombrado vicepresidente ejecutivo, y el propio Chávez lo señaló públicamente como su sucesor. Tras la muerte del presidente, el 5 de marzo de 2013, Maduro asumió la conducción del Ejecutivo y ganó las elecciones anticipadas del 14 de abril de 2013 frente a Henrique Capriles por un margen inferior a dos puntos, resultado que la oposición impugnó sin éxito.
Trece años de presidencia
Su mandato coincidió con la caída de los precios del petróleo y con una de las mayores contracciones económicas registradas en América Latina en tiempos de paz, acompañada de hiperinflación y de una emigración de varios millones de personas. El Gobierno atribuyó el desplome a una «guerra económica» y a las sanciones estadounidenses; sus críticos, a los controles de precios y de cambio, a la gestión de PDVSA y a la corrupción.
En lo institucional, el conflicto fue permanente desde que la oposición ganó las legislativas de 2015. En 2017, el oficialismo convocó una Asamblea Nacional Constituyente que asumió competencias del Parlamento electo. Maduro fue reelegido en mayo de 2018 en unos comicios que buena parte de la oposición boicoteó y que numerosos gobiernos no reconocieron. En 2019, el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se proclamó presidente encargado y fue reconocido por medio centenar de países.
El punto de ruptura llegó con las presidenciales del 28 de julio de 2024. El Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Maduro con un 51,2 % de los votos, pero no publicó las actas de escrutinio; la oposición difundió copias de las actas recabadas por sus testigos con las que reivindicó una victoria de Edmundo González Urrutia de alrededor del 67 %. Maduro tomó posesión de un tercer mandato el 10 de enero de 2025. Ese mismo día, el Departamento de Estado estadounidense elevó a 25 millones de dólares la recompensa por su captura, cifra que en agosto de 2025 se duplicó hasta los 50 millones, la mayor ofrecida nunca por Washington.
Su figura ha estado siempre sometida a lecturas incompatibles. Para el chavismo encarnó la continuidad de la revolución bolivariana y la defensa de la soberanía nacional. Para la oposición venezolana y para gobiernos de toda la región, encabezó una deriva autoritaria que numerosos dirigentes describieron como una dictadura; la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU documentó violaciones graves de derechos humanos durante su mandato, señalamientos que el Gobierno rechazó siempre como injerencia.
La campaña de presión de Estados Unidos y la operación del 3 de enero
La ofensiva que acabó con su presidencia se aceleró en el segundo semestre de 2025. El 2 de septiembre de 2025, Estados Unidos atacó una embarcación procedente de Venezuela a la que atribuyó el transporte de droga y en la que murieron once personas; fue el primer episodio de una campaña militar en el Caribe que se prolongó durante meses. Naciones Unidas pidió el cese de los ataques y los calificó de ejecuciones extrajudiciales, y una investigación de Associated Press concluyó que varias de las víctimas eran pescadores. En noviembre, Trump autorizó además un plan encubierto de la CIA en territorio venezolano, y a finales de diciembre el despliegue naval en el sur del Caribe alcanzó su máximo.
A las 02:01 hora local del 3 de enero de 2026, tras una serie de bombardeos sobre instalaciones militares en Caracas, un comando estadounidense irrumpió en el complejo de Fuerte Tiuna dentro de la operación Determinación Absoluta. El operativo duró unos cuarenta minutos y terminó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron llevados al buque USS Iwo Jima y, ese mismo día, a Nueva York. Trump anunció la detención en su red social y afirmó después que Estados Unidos se implicaría «muy activamente» en la explotación del petróleo venezolano y acompañaría una transición.
Las reacciones internacionales fueron opuestas. Brasil calificó la intervención de «flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas», y México, Colombia, Chile y Cuba denunciaron la vulneración de la soberanía venezolana; la secretaria general adjunta de la ONU, Rosemary DiCarlo, declaró ante el Consejo de Seguridad que «las normas del derecho internacional no se han respetado». Argentina, Ecuador, Bolivia y El Salvador, en cambio, respaldaron la operación como un paso hacia la democratización. En numerosas ciudades hubo concentraciones de venezolanos que celebraron la detención y también manifestaciones de partidarios de Maduro que exigieron su regreso.
El proceso en el Distrito Sur de Nueva York
Maduro responde ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York por la acusación presentada el 26 de marzo de 2020 por el entonces fiscal general William Barr contra él y catorce altos cargos venezolanos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas automáticas y artefactos destructivos. La fiscalía sostiene que el Gobierno venezolano organizó con disidencias de las FARC un puente aéreo y marítimo para enviar cocaína a Estados Unidos. El 6 de enero de 2026, el Departamento de Justicia retiró de la acusación la referencia al Cártel de los Soles como organización dirigida por Maduro, aunque mantuvo los cargos de narcoterrorismo, y el 18 de febrero sumó dos imputaciones nuevas por la presunta entrega de pasaportes diplomáticos a narcotraficantes mexicanos entre 2006 y 2007, cuando era canciller.
En su primera comparecencia, el 5 de enero de 2026, ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, Maduro se declaró no culpable de todos los cargos, afirmó «fui secuestrado y sigo siendo el presidente» y se presentó como prisionero de guerra. Prescindió del abogado de oficio y contrató al penalista Barry Pollack, en medio de una disputa sobre quién paga su defensa: el Tesoro estadounidense concedió una licencia el 9 de enero para que Caracas costeara sus honorarios y la revocó horas después.
El calendario procesal ha ido dilatándose. La segunda audiencia, prevista para el 17 de marzo, se celebró el 26 de marzo de 2026, y en ella el juez rechazó archivar la causa. La tercera, fijada primero para el 30 de junio, se aplazó al 22 de julio de 2026 por motivos logísticos y de seguridad. Queda pendiente una vista el 17 de noviembre de 2026 para resolver las mociones de desestimación —entre ellas la que invoca la inmunidad soberana de un jefe de Estado en ejercicio— y el juicio arrancará el 1 de junio de 2027.
Preguntas frecuentes
¿Qué cargo ocupa actualmente Nicolás Maduro? Ninguno: es expresidente de Venezuela y está en prisión preventiva en Estados Unidos desde el 3 de enero de 2026, aunque él sostiene que sigue siendo el presidente legítimo del país.
¿Cómo fue capturado Nicolás Maduro? Fuerzas especiales estadounidenses lo detuvieron en el complejo militar de Fuerte Tiuna, en Caracas, hacia las 02:01 del 3 de enero de 2026, dentro de la operación Determinación Absoluta, y lo trasladaron el mismo día a Nueva York.
¿De qué se le acusa a Nicolás Maduro? De conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas automáticas, según la acusación presentada en marzo de 2020 ante el Distrito Sur de Nueva York, ampliada en febrero de 2026. Se ha declarado no culpable.
¿Cuándo se celebrará el juicio contra Maduro? El juez Alvin K. Hellerstein fijó el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027, precedido de una audiencia el 17 de noviembre de 2026 sobre las peticiones de archivo de la causa.
¿Quién gobierna Venezuela tras la captura de Maduro? Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta ejecutiva, juró como presidenta encargada el 5 de enero de 2026 por decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
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