Atentados del 11M en Madrid (2004)
El 11 de marzo de 2004, en hora punta, diez explosiones coordinadas en cuatro trenes de cercanías de Madrid causaron 193 muertos y cerca de 2.000 heridos, el mayor atentado terrorista de la historia de España y el segundo más mortífero en Europa, tras el de Lockerbie (1988). Ocurrió tres días antes de las elecciones generales. El Gobierno de José María Aznar atribuyó inicialmente la autoría a ETA, pero la Audiencia Nacional condenó en 2007 a 21 acusados por terrorismo yihadista.
Cifras clave
Contexto previo
En marzo de 2004 gobernaba el Partido Popular (PP), con José María Aznar López como presidente del Gobierno desde 1996 y mayoría absoluta desde 2000. Aznar había anunciado que no se presentaría a la reelección, y el candidato del PP para las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 era Mariano Rajoy Brey. Su principal rival era José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE desde 2000.
La lucha contra ETA había sido una de las prioridades del Gobierno, que había impulsado la Ley de Partidos y el Pacto Antiterrorista con el PSOE. Al mismo tiempo, el apoyo de Aznar a la invasión de Irak de 2003, en contra de la opinión mayoritaria de la sociedad española, había provocado grandes manifestaciones. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y el de Casablanca de 2003, la amenaza del terrorismo yihadista estaba presente en Europa, mientras que ETA seguía activa.
Qué ocurrió
En la mañana del 11 de marzo de 2004, entre las 7:36 y las 7:40, en plena hora punta, estallaron diez bombas colocadas en mochilas en cuatro trenes de Cercanías de la línea que une Alcalá de Henares con Madrid: en la estación de Atocha, en las inmediaciones de la calle Téllez, en El Pozo del Tío Raimundo y en Santa Eugenia. Los terroristas habían colocado trece artefactos: dos fueron desactivados o detonados de forma controlada por los artificieros y un tercero, hallado más tarde entre los objetos recogidos en El Pozo, se convirtió en la llamada «mochila de Vallecas».
Murieron 191 personas en los atentados o en los días siguientes, y una víctima más falleció en 2014 tras pasar diez años en coma. El 3 de abril de 2004, miembros de la célula yihadista atrincherados en un piso de Leganés se suicidaron haciendo estallar explosivos cuando la policía iba a detenerlos, y murió un agente del GEO, lo que eleva el total a 193 víctimas mortales. Hubo cerca de 2.000 heridos. Es el mayor atentado de la historia de España y uno de los más mortíferos cometidos en Europa.
Respuesta del Gobierno central
El ministro del Interior, Ángel Acebes Paniagua, atribuyó el atentado a ETA en sus primeras comparecencias, y el Gobierno mantuvo esa hipótesis como línea principal durante los días siguientes. Aznar llamó a directores de medios para trasladarles esa autoría. Ese mismo 11 de marzo se encontró en Alcalá de Henares una furgoneta con detonadores y una cinta con versos del Corán, y en los días siguientes aparecieron más indicios de autoría yihadista. El 13 de marzo, la policía detuvo a varios sospechosos, entre ellos ciudadanos marroquíes, y esa noche Acebes informó de la aparición de un vídeo en el que un supuesto portavoz de Al Qaeda en Europa reivindicaba los atentados.
El Gobierno decretó tres días de luto oficial y el 12 de marzo más de once millones de personas se manifestaron en toda España contra el terrorismo.
Posición de los partidos y debate parlamentario
La oposición, encabezada por el PSOE de Zapatero, junto con Izquierda Unida y otras fuerzas, acusó al Gobierno de ocultar o retrasar la información sobre la pista islamista para evitar que se relacionara el atentado con la guerra de Irak. El PP defendió que había informado de los datos que tenía en cada momento. El 13 de marzo, jornada de reflexión, se produjeron concentraciones ante sedes del PP en Madrid y otras ciudades exigiendo saber la verdad.
El 14 de marzo, con una participación superior al 75 %, el PSOE ganó las elecciones con 164 escaños frente a los 148 del PP, y Zapatero fue investido presidente en abril. El Congreso creó en mayo de 2004 una comisión de investigación sobre el 11-M, cuyas sesiones estuvieron marcadas por el enfrentamiento entre PP y PSOE. Durante años, sectores del PP y algunos medios sostuvieron hipótesis sobre una posible participación de ETA que no fueron acreditadas por la justicia.
Lo dicho frente a lo hecho
José María Aznar y Ángel Acebes sostuvieron durante los días previos a las elecciones que ETA era la principal línea de investigación, mientras se acumulaban los indicios de autoría yihadista.
La sentencia de la Audiencia Nacional del 31 de octubre de 2007, presidida por el juez Javier Gómez Bermúdez, condenó a 21 de los 28 acusados, atribuyó los atentados a una célula yihadista y descartó la intervención de ETA. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia en lo esencial el 17 de julio de 2008, aunque absolvió a cuatro condenados y condenó a uno que había sido absuelto. Entre los condenados como autores materiales figuran Jamal Zougam y Othman el Gnaoui, y como colaborador necesario el exminero José Emilio Suárez Trashorras, que proporcionó los explosivos.
Impacto económico y social
Los atentados dejaron una profunda huella en la sociedad española. Cientos de familias perdieron a alguno de sus miembros y muchos heridos arrastraron secuelas físicas y psicológicas. Las asociaciones de víctimas, como la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, tuvieron un papel destacado en el debate público y en la comisión parlamentaria.
Los atentados impulsaron cambios en la seguridad del transporte público, el control de explosivos y la coordinación policial contra el terrorismo yihadista. El nuevo Gobierno de Zapatero retiró las tropas españolas de Irak en abril de 2004. Años después, la Ley 29/2011 de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo reforzó los derechos y las ayudas de todas las víctimas del terrorismo.
Conclusiones
Los atentados del 11-M marcaron la historia reciente de España por la magnitud de la tragedia, con 193 fallecidos y cerca de 2.000 heridos, y por sus consecuencias políticas. La gestión de la información sobre la autoría por parte del Gobierno del PP en los tres días previos a las elecciones se convirtió en uno de los episodios más controvertidos de la democracia española. La justicia estableció que los autores fueron miembros de una célula yihadista y descartó la participación de ETA.
Preguntas frecuentes
¿Qué ocurrió el 11M en Madrid? El 11 de marzo de 2004, diez bombas en cuatro trenes de Cercanías de Madrid causaron 193 muertos y cerca de 2.000 heridos.
¿Qué sentencia se dictó sobre los atentados del 11M? La Audiencia Nacional condenó el 31 de octubre de 2007 a 21 acusados y descartó la autoría de ETA; el Supremo la confirmó en 2008.
¿Cuál fue el impacto social de los atentados? Provocó una conmoción nacional, manifestaciones multitudinarias el 12 de marzo y cambios en la seguridad y la atención a las víctimas.
¿Qué leyes se promulgaron tras el 11M? Entre otras, la Ley 29/2011 de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo.
¿Cómo respondieron los principales partidos políticos después del atentado? El PP mantuvo la hipótesis de ETA y el PSOE le acusó de ocultar la pista yihadista; el PSOE ganó las elecciones del 14 de marzo.
Legislación relacionada
Políticos relacionados
Partidos implicados
Otros eventos
Los datos y cifras se basan en fuentes oficiales y hemeroteca. El análisis busca la objetividad pero puede contener interpretaciones. Las leyes citadas son las publicadas en BOE.